Begoña Gómez asegura que las gestiones privadas de su asesora fueron “favores” de carácter “excepcional”
Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, ha asegurado este miércoles ante el juez Juan Carlos Peinado que su asistente en Moncloa, Cristina Álvarez, sólo realizó alguna gestión de carácter privado para ella de manera “excepcional” y como un “favor” personal, ya que eran amigas.
Gómez ha insistido en que esas gestiones no interfirieron nunca en las funciones que Álvarez tenía asignadas como personal eventual de la Presidencia del Gobierno. En respuesta a las preguntas de su abogado, Antonio Camacho, que fueron las únicas que respondió.
Tanto Gómez como su asesora han comparecido este miércoles ante el juez Peinado. Ambas han insistido en que no hubo “ninguna extralimitación” en las funciones que la asesora tenía asignadas y confirmaron que sus labores en Moncloa se centraban en la gestión de la agenda de Gómez y de su equipo de seguridad.
La mujer del presidente del Gobierno ha reiterado a preguntas de su abogado que las gestiones realizadas por Álvarez en relación con la cátedra que codirigía fueron “excepcionales” y un simple “favor” dada la relación de amistad entre ambas.
Las dos están imputadas por un delito de malversación de caudales públicos. La asesora de Gómez ha enviado en su nombre un correo a la dirección de Reale en el año 2021 relacionada con la actividad profesional de la mujer de Pedro Sánchez. El juez ha pedido a Moncloa todos los correos intercambiados desde esa cuenta, con el objetivo de comprobar si la actuación de Álvarez excedió las funciones de su cargo.
El delito de malversación es el quinto que Peinado imputa a la mujer de Pedro Sánchez, junto a los de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo laboral.
Esta es la cuarta ocasión en la que Begoña Gómez acude a declarar ante el juez Juan Carlos Peinado. Hasta ahora sólo ha prestado declaración en una ocasión y respondiendo únicamente a las preguntas de su abogado, como ha ocurrido hoy.
Por su parte, Cristina Álvarez, ha asegurado que su actividad se ha desarrollado en todo momento con arreglo a la ley y centrada en organizar la agenda de Begoña Gómez y su seguridad. El envío de esos correos relacionados con la cátedra, explicó, los hizo en su condición de “amiga” y como “un favor”