Julia Sánchez, matemática e investigadora: “Es gratificante enfrentarse a problemas que nadie se ha enfrentado"

La joven de 24 años es investigadora en el Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones y forma parte de la campaña “Soy científica. Vivo en tu barrio”
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photo_camera La joven matemática investiga el “análisis geométrico asintótico y geometría convexa”. Foto: Aránzazu Navarro

Dedicarse a la docencia siempre fue el objetivo de Julia Sánchez. Tal vez, explica, una pasión influenciada por su entorno, con padres y abuelos profesores. Sin embargo, la tesitura fue decidir qué materia le interesaría enseñar a los jóvenes. “En el cole me gustaban todas las asignaturas, pero cuando llegué al instituto disfrutaba mucho de las ciencias naturales. Aunque me seguían gustando las letras porque creo que es muy importante la combinación entre todas las ramas. No fue hasta Segundo de Bachillerato cuando decidí estudiar Matemáticas”, relata.

Además de que su padre es matemático, la joven de 24 años destaca la “suerte” de haber tenido profesoras mujeres de matemáticas durante la Secundaria. “En ellas también vi un referente”, asegura. Durante la carrera que cursó en la Universidad de Zaragoza, descubrió en la investigación su otra gran pasión. “En el último curso obtuve una beca de colaboración que permite entrar en el mundo de la investigación y ver un poco cómo funciona. Además, el profesor que me dirigió el TFG disfrutaba mucho con la investigación y me transmitió ese entusiasmo. Hice el máster de investigación y después entré en el doctorado. También he tenido la suerte de conseguir una beca pre-doctoral”, explica la de Alcañiz.

Primero su padre, luego sus profesoras de matemáticas y más tarde su director de TFG. Todos referentes que le motivaron a convertirse en matemática e investigadora del Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones. La importancia de tener referentes mujeres para acercar la ciencia y despertar vocaciones entre las niñas es el objetivo de la campaña de Unizar “Soy científica. Vivo en tu barrio” de la que forma parte Julia, junto a otras once científicas, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia que se celebra el 11 de febrero.

La joven matemática investiga el “análisis geométrico asintótico y geometría convexa”. El objetivo principal no es encontrar una aplicación inmediata, sino que son propiedades abstractas que en un futuro puede ser que tengan aplicación en datos u otra disciplina. “En particular, en esta rama lo que estudio son unos objetos que se llaman cuerpos convexos y de ellos podemos estudiar, por ejemplo, el volumen, la regla o que ocurre si los cortamos con planos”, manifiesta.

“NO HACE FALTA BUSCAR REFERENTES FAMOSOS”

Julia considera que cada vez hay más presencia femenina en las matemáticas, sobre todo en los institutos. A pesar de ello, conforme se va avanzando en la universidad o en el doctorado, los hombres son más numerosos. “Aunque solo haya tenido dos o tres profesoras en la universidad, también son referentes porque verlas ahí te anima a seguir”. Para ella es importante la presencia femenina para que las niñas tengan alguien en quien fijarse y dedicarse a lo que les gusta.

“No hace falta buscar referentes que sean gente muy conocida o famosa”, asegura, pues simplemente hace falta que sean personas cercanas. Para ella, formar parte de la campaña puede ser útil por su “juventud”: “Quizá me acerca un poco más a las niñas y a los jóvenes que quieren dedicarse a la ciencia”.

RESOLVER PROBLEMAS, VIAJAR Y COMPARTIR INTERESES

Pese al “esfuerzo” y el “sacrificio” que requiere dedicarse a la investigación, para la alcañizana es gratificante “enfrentarse a problemas que nadie ni siquiera se ha planteado o de encontrar soluciones que todavía no se habían encontrado”, así como poder compartirlo con otros compañeros. Asimismo, entre otras ventajas, destaca conocer gente con los mismos intereses o viajar por el mundo para compartir los resultados de las investigaciones.

“Yo creo que en matemáticas se trabaja mucho el rigor, ser capaz de seguir unos pasos, tener una estructura mental ordenada y eso puede ayudar también en el día a día para enfrentarse a problemas cotidianos”, explica.

ROMPER ESTEREOTIPOS

Uno de los objetivos de la campaña es romper los estereotipos que se suelen asociar a las investigadoras como Julia. “Si investigas, tanto para hombres como mujeres, dicen que eres una persona friki o un poco asocial. No tiene nada que ver con eso. Puede haber gente que sea así, pero hay mucha variedad, somos personas normales y corrientes, y la misma variedad de personas que hay en la sociedad hay dentro de las matemáticas”, reivindica la joven. En este sentido, señala que, al igual que cualquier persona, van al supermercado, tienen hobbies o salen con sus amigos.

De hecho, en su tiempo libre, la investigadora dedica tiempo al deporte porque siempre le ha gustado “mucho” el baloncesto, el fútbol o salir a correr. Además, también le gusta la novela histórica del siglo XX y pasar tiempo con sus amigos y familia. Reconoce también ser aficionada a los pasatiempos como los sudokus o las sopas de letras.

Mostrarse de ese modo, como una persona que sale con sus amigos o tiene hobbies, puede acercar a las niñas a animarse a dedicarse a la investigación, viendo que va mucho más allá de estar en un “laboratorio”.