David B. Gil (escritor): "Quiero que el lector se enamore y sufra con mis personajes"

El escritor ha presentado su primer thriller policiaco después de varias novelas ambientadas en el Japón del siglo XVI. Foto: Pilar Álvarez
El escritor ha firmado este miércoles en la Feria del Libro de Zaragoza su nueva novela "Ciudad de sal"

Después de toda una vida escribiendo historias ambientadas en el Japón del siglo XVI, la nueva bombilla que se encendió en la cabeza del autor David B. Gil cambió de completamente de color. Aunque para él no tanto. Su nuevo libro "Ciudad de sal" es su primer thriller policiaco, pero a este hecho él no le da tanta importancia como le está dando la gente de su alrededor. Para él es "solo" la nueva ocurrencia de su mente. "No se me ocurren tantas buenas ideas, así que cuando se me ocurre una, esa es la que escribo", confesaba.

Este miércoles ha estado en la Feria del Libro de Zaragoza firmando ejemplares de su nueva novela.

PREGUNTA: Decidir que tu primera incursión fuera de la novela histórica sea un thriller policiaco es ser valiente.
RESPUESTA: Lo cierto es que no fue una decisión. Yo no decido de una manera racional o planificada cuál va a ser mi siguiente novela. No se me ocurren tantas buenas ideas, así que cuando se me ocurre una, esa es la que escribo. Para mí hubiera sido más cómodo, sin duda, escribir otra novela histórica japonesa porque ya tengo el público lector y la voz narrativa. Por suerte, ni mi agente ni la editorial me pusieron pegas. Me dijeron que si yo creía que esto es lo mejor que iba a escribir ahora, adelante con ello.

P: Te he leído decir que pones mucho de lo que eres en tus historias porque no sabes hacerlo de otra forma. ¿Esta premisa ha sufrido un cambio en este nuevo registro?
R: Es que creo que esto no es un cambio de género. Entiendo que la gente lo perciba así. La novelas que se ambientan en el Japón del siglo XVI van al estante de novela histórica y en los que aparece la policía y son en la actualidad van al estante de novela negra o thriller. Pero todos mis libros son de investigación. En todos hay un investigador y en todos hay un misterio o un crimen que esclarecer. Ese es el gancho que utilizo para atrapar al lector pero todas mis novelas son de personajes. Poco a poco voy arrastrando la construcción de la historia para que el lector sufra con mis personajes o se enamoren de ellos.

"No me parece que esta novela sea un cambio de género respecto al anterior"

P: Una serie de muertes aparentemente inconexas y una búsqueda personal desesperada construye la trama de "Ciudad de sal".
R: ¿Cómo se podría atrapar a un asesino que mata a suicidas o que no mata a sus víctimas?, sino que lo que hace es buscar a suicidas que quieren quitarse la vida. Ese es el punto de partida de "Ciudad de sal". El personaje de Ángel Lobo llega a la policía judicial de Málaga y considera que 13 casos de suicidios que están archivos como tal tienen un patrón que los conecta en los que podría haber algo detrás. Y luego tenemos el caso de Andrei, un inmigrante ruso que lleva ocho años en la Costa del Sol huyendo de su pasado. Una amiga suya desaparece y él decide descubrir qué ha pasado con ella, de alguna manera para redimirse de todos esos pecados que quiere dejar atrás. Son dos tramas que me permiten jugar con distintos ambientes, distintas caras de la Costa del Sol. Evidentemente por lógica narrativa acaban estando conectada de alguna manera.

P: Has elegido la Costa del Sol para ambientar esta novela. Si hay un buen lugar para situar un thriller es este.
R: Cuando llegué a Málaga para vivir allí hace 15 años, noté inmediatamente que este sitio no es como otro. Hay controles de la Guardia Civil con metralleta, noticias de que han entrado en un restaurante y se han liado a tiros, descubrimientos de cadáveres de concejales en una piscina... De todo lo que puedas imaginar. Yo pensé que lo que pasa en Málaga es súper característico y que no lo estaba aprovechando nadie a nivel literario.

P: En la novela aseguras que existen dos Málagas.
R: Es que es completamente así. Son dos ciudades que comparten las mismas coordenadas geográficas pero que están como en un universo paralelo sin llegarse a tocar. Está la Málaga luminosa, soleada, de lujo y de turismo, y luego hay una Málaga que no interactúa con esta pero que a la vez aparece de vez en cuando por el rabillo del ojo. Este "monstruo" tiene desbordados a los cuerpos de seguridad. Lo que pasa es que por las propias necesidades de su negocio, el crimen organizado intenta que su actividad no irrumpa en la Málaga cotidiana. Y la novela se mueve entre esos dos mundos.

"Creo que hay dos Málagas, la luminosa y la soleada y otra que aparece de vez en cuando por el rabillo del ojo"

P: Al investigar para la novela, ¿has conseguido descifrar el motivo por el que Málaga es hogar de tantas organizaciones criminales?
R: Málaga es la ciudad más próxima a los principales puntos de entrada de drogas de Europa, el puerto de Algeciras y el Campo de Gibraltar. Por ahí entra casi todo el hachís, desde donde se distribuye por toda Europa. Además es una ciudad tradicionalmente vinculada al lujo y a la buena vida. Ha sido siempre segunda residencia de actores, futbolistas y millonarios, con lo cual es un sitio idóneo para que prospere toda la corrupción y donde todos estos criminales que están gastando mucho dinero se puedan codear con gente poderosa y vivir al nivel de estos millonarios. Málaga es el único punto de Europa donde actúan más de 100 organizaciones criminales de decenas de nacionalidades distintas en 80 kilómetros de costa.

P: Pero todo eso suele pasar desapercibido.
R: Cierto. Es criminalidad de guante blanco. Aunque algunas de estas organizaciones criminales nuevas son más violentas como las macromafias holandesas y marroquís, que están llevando a cabo ejecuciones más públicas. Ese es el trasfondo de la noeval, no es lo más importante, pero es clave reseñarlo.

P: ¿Con qué te gustaría que se quedara el lector después de leer la última frase de "Ciudad de sal"?
R: Quiero que el lector se enamore y sufra con mis personajes. Quiero que piense, por ejemplo, en el personaje de Andrei. Nosotros somos personas que hemos crecido en una sociedad en la que es fácil ser bueno o ser buena persona porque vivimos con unas normas sociales que te penalizan si eres malo y te benefician si eres bueno. Pero hay personas honestas y nobles con una brújula moral bien alineada que han crecido en un entorno donde se ven obligados a hacer cosas malas. Quiero que lo veo y diga: "Es una persona que hace cosas terribles, pero no puedo sancionarla porque entiendo que se ve obligado a hacer estas cosas". Generar esa inquietud y desazón en el lector es el objetivo.