El gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, Ángel Val, hace balance de los primeros 15 meses de legislatura poniendo el énfasis en dos hechos muy puntuales: la crisis en el centro de menores de Ateca y el incendio de Villafranca de Ebro. Además, en una entrevista concedida a este diario, también aborda los retos de las listas de espera, la necesaria revisión de los ratios en las residencias y la posible prórroga presupuestaria para las cuentas autonómicas de 2025.
PREGUNTA. - Señor Val, lleva 15 meses en el cargo. ¿Qué valoración puede hacer de este primer año?
RESPUESTA.- La verdad es que ha sido una sorpresa agradable pero también ha entrañado también una gran dificultad. El IASS no es para mi una novedad porque yo participé en su puesta en marcha y fui su primer gerente en 1996. Los servicios sociales han cambiado significativamente en Aragón y en España desde entonces. Me he encontrado con un organismo muy potente con procesos que funcionan bien, otros regular y algunos mal. El cambio ha sido realmente importante.
P. - Estos meses desde que vuelve a dirigir el IASS han estado marcados por momentos delicados como la crisis del centro de menores de Ateca ¿Cómo ha vivido esas situaciones? Incluso se ha llegado a pedir su dimisión…
R.- Con mucha intensidad y preocupación, no puedo decir otra cosa. Lo de la dimisión entra dentro del juego político y la oposición, a veces, yo creo que no hace una reflexión seria del problema. Cuando asumimos el cargo en agosto de 2023, este contrato ya había sido firmado meses antes. Tampoco quiero echar balones fuera porque, cuando uno toma posesión, ya es responsable a partir de ese momento.
P. - ¿Qué se encontró entonces?
R.- Un centro terapéutico donde los menores requieren una atención muy específica y que es la antesala de la reforma. Son chicos que tienen serias dificultades de integración pero eso no justifica, bajo ningún concepto, que se puedan producir situaciones que según la jueza que instruye el procedimiento ha llevado a cinco trabajadores a prisión sin fianza. Ese día, viernes, a las 15.00 horas, el auto judicial marcaba el cierre inmediato del centro. Eso nos hizo mucho daño porque sin tiempo para reaccionar tuvimos que desplazarlos y distribuirlos por los centros de protección de Aragón. Fue una decisión de urgencia creando un centro específico para reubicar a estos chicos. Un hecho como este no puede echar abajo todo el trabajo.
P. - También es reciente el trágico incendio de Villafranca. Ahora sindicatos como OSTA o UGT reclaman una revisión de los ratios, que datan de 1992. Es una competencia estatal pero... ¿Qué opinión tiene al respecto?
R.- Debo reconocer que participé en la autoría de ese decreto 111 de 1992. Estábamos en ese momento en el Gobierno de Aragón. Es un buen decreto pero después de 32 años necesita una revisión. Se está trabajando. Con respecto a Villafranca, la Guardia Civil está investigando la situación que se dio y todo nos hace pensar que la residencia se encontraba con los requisitos y criterios establecidos para el correcto funcionamiento del centro. Fue un accidente tortuoso, impensable e indeseado y acometemos las actuaciones para que no se producen pero la seguridad total es imposible.
P. - En su reciente intervención en las Cortes destacó que el IASS atiende a 44.000 personas, la cifra más alta en su historia. Sin embargo, las listas de espera son un tema recurrente. ¿Cómo están trabajando para reducirlas?
R.- ¿Qué serían de las listas de espera si no hubiésemos tomado las decisiones que hemos tomado? Hemos tenido muy clara la situación que estábamos viviendo. Nosotros empezamos a mitad de agosto y en diciembre ya había un equipo más de valoración de la discapacidad y comenzamos a diseñar un plan de choque para la dependencia.
P. - ¿Y a partir de ahí?
R.- Posteriormente, contratamos dos equipos más y pusimos en marcha ese plan. No hemos reducido las listas tanto como quisiéramos pero hemos iniciado el camino. En la gestión se puede trabajar con seriedad o “de esas maneras”. Este Gobierno trabaja con seriedad y todo aquel que tiene necesidad de acceder al sistema lo está haciendo. No hay procedimientos perversos que impiden el acceso al sistema como estaba ocurriendo con anterioridad. Por eso tenemos más atendidos y por eso las listas de espera no bajan todo lo que nos gustaría. Hemos conseguido incorporar a muchos más aragoneses que lo necesitaban al sistema.
P. - Hay dificultades para cubrir plazas en la administración, algo que también afecta a los servicios sociales. ¿Qué medidas están tomando?
R.- Es una situación compleja y sorprendente, considerando las altas cifras de desempleo. Tenemos problemas para contratar desde médicos y enfermeros hasta auxiliares o personal de servicios. Nos preocupa y el departamento ha tomado una iniciativa. Para paliar esta situación en el medio rural, hemos flexibilizado requisitos para el servicio de ayuda a domicilio, permitiendo que personas sin acreditación puedan desempeñar tareas esenciales. Sino era imposible llegar a todas las solicitudes. Junto al Inaem, estamos promoviendo más cursos de formación en dependencia y discapacidad.
P. - Por el momento no hay Presupuestos en Aragón para 2025… ¿Le preocupa?
R.- Siempre es una preocupación para cualquier gestor, pero en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales tenemos la continuidad garantizada en muchos programas esenciales con una prórroga. Eso sí, algunas políticas clave requieren de presupuesto, como el compromiso con el colectivo de la discapacidad, incluyen una senda económica de incrementos hasta 2027. El Consejero de Hacienda, Bermúdez de Castro, creemos que está haciendo relación con nuestro departamento y está dando respuestas. Se ha llegado a un acuerdo para la discapacidad para aportar 13 millones en 2025 y el compromiso es que, aun sin presupuestos, esos fondos estarán disponibles incluso sin Presupuestos.
P. - En este asunto tiene mucho que decir Vox, antiguo socio de Gobierno. Sus siete diputados pueden ser claves para aprobar los Presupuestos y tienen una política de inmigración muy marcada. ¿Qué opinión le trae?
R.- Me remitiría a las declaraciones de la consejera de Bienestar y Servicios Sociales, Carmen Susín. Ha sido clara y contundente. Estamos para servir y ser corresponsables con todas las situaciones que se puedan producir. No vamos a escondernos y debemos dar respuesta.
P. - En 2024 el IASS se ha beneficiado del 85% de la partida presupuestaria de la consejería de Bienestar y Servicios Sociales. ¿Le pesa?
R.- Para nada, estoy encantado. Supone un reto importante pero es un honor y hace que me implique más si cabe. Doy lo mejor de mi.
P. - ¿Si no hay prórroga, espera más presupuesto?
R.- Tenemos que ser eficientes y trabajar con lo que tengamos. El IASS, con prórroga o sin ella, ya contó el año pasado con un incremento del 11%. Lo vamos a sacar adelante.




