Podemos Aragón ha mantenido este jueves un encuentro con taxistas para trasladarles su apoyo explícito y reafirmar su compromiso con la defensa del taxi como “un servicio público esencial”. Durante la reunión, la formación morada ha insistido en que este colectivo representa una pieza fundamental de la movilidad urbana que actualmente se encuentra “bajo la amenaza de grandes plataformas digitales cuyo objetivo final es la destrucción de lo público en beneficio de intereses privados”, han incidido.
Desde la formación han denunciado de forma tajante el modelo de negocio que plantean empresas como Uber, Cabify o Bolt, calificándolo “como una estrategia basada estrictamente en la desregulación”. Según han expuesto, este sistema “no solo vulnera sistemáticamente las condiciones laborales de quienes ejercen el servicio”, sino que “supone un riesgo directo para los consumidores, dado que estas plataformas eluden su responsabilidad ante posibles siniestros o accidentes, dejando a los usuarios en una situación de vulnerabilidad”.
“EMPRESAS PARASITARIAS”
Asimismo, Podemos Aragón ha calificado a estas multinacionales de “empresas parasitarias que extraen sus beneficios operativos del territorio para desviarlos a sus matrices fiscales, donde apenas tributan”, a diferencia del sector del taxi, que “sostiene la economía local y los servicios comunes”.
Frente a esta situación, la formación ha puesto en valor la vocación de servicio público de los taxistas, destacando el uso de tarifas reguladas y su compromiso ético, recordando que el sector “no especula ni hace negocio en situaciones de grandes catástrofes, garantizando siempre una movilidad accesible para todos los ciudadanos”.
Finalmente, Podemos Aragón ha concluido el encuentro asegurando que, ante la amenaza que suponen estas plataformas, el partido impulsará todas las medidas legislativas “a su alcance” para proteger al taxi. El objetivo principal es garantizar que el modelo de transporte urbano “no quede en manos de algoritmos y beneficios opacos, sino que se mantenga como un derecho ciudadano protegido frente a la voracidad de los gigantes digitales”.
