Importa cualquier detalle. Es la candidata del PSOE, Pilar Alegría, quien llega primero al vestíbulo de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión algo más de una hora antes del inicio del debate. La esperan los miembros habituales de su gabinete y un puñado de representantes políticos de cercanía.
Ahí están la secretaria de Organización del partido en Aragón, Manuela Berges; la vicepresidenta de la DPZ y número tres por Zaragoza, Teresa Ladrero. También el alcalde de Borja, Eduardo Arilla, en días, y no es casualidad, en los que Alegría insiste en la presencia de estas figuras en su candidatura y, antes, en la nueva Ejecutiva del PSOE.
Es el presidente y candidato a la reelección del PP, Jorge Azcón, quien se hace de rogar. Pasa más de media hora hasta que hace acto de presencia acompañado de los suyos: el diputado en el Congreso, Pedro Navarro; el senador Eloy Suárez, quien lo recuperó para la política en 2011; la senadora Rocío Dívar; su vicepresidenta, Mar Vaquero; o el consejero de Fomento y su mano derecha en la sombra durante años, Octavio López.
El primer debate y único cara a cara es una prueba para candidatos y equipos, pero también para la casa que lo acoge. No se celebra desde 2015, aunque sí ha habido en este tiempo incluso citas a nueve, cuando la campaña pasada se incluyó a Aragón-Teruel Existe y tenía representación todavía Ciudadanos.
Luisa Fernanda Rudi y Javier Lambán, protagonistas entonces, han dado paso respectivamente a Jorge Azcón y Pilar Alegría. Poco se parece la política a la de entonces y menos todavía el plató, renovado hace tres años para el 28M, explica antes del inicio el personal de la Cartv, hasta que los candidatos llegan, ahora sí, para protagonizar un saludo entre la tensión y el protocolo. Amabilidad, pero como el debate posterior, sin sobresaltos ni salirse de la pauta que viene marcando la campaña y los meses previos.
Alegría, más ajustada a los tiempos primero. Azcón, por segundos, no puede terminar un par de arranques, aunque se engancha luego al intercambio de golpes. No falla ninguno de los dos en el “minuto de oro”, popularizado hace no tanto pero que ya es un elemento indispensable en este tipo de citas.
Mirada directa a los espectadores y a las redes sociales, donde se juega un debate paralelo con contenido minuto a minuto. También se dará esta pugna ante la Junta Electoral. Poco antes de la emisión, el PSOE solicita por “sorpresivo” y “unilateral” la suspensión de la mesa de análisis tras el cara a cara, que finalmente podrá desarrollarse con normalidad.
De inicio a fin, una maraña de folios, bolígrafos y cartulinas sobre la mesa del renovado plató. Valen gráficas, titulares o noticias. Todos contentos a la salida. Nadie se ve perdedor, de sus propios comentarios. La agenda electoral aprieta, pero no impide que Azcón y su equipo valoren en corrillo, a las puertas de la Cartv, el primer enfrentamiento con Alegría, que ha salido minutos antes. El jueves les espera a ambos el hemiciclo en su máxima expresión: ocho partidos, ocho caras del 8F.



