Algo se repite estos días entre quienes transitan la campaña electoral y es que se ha hecho larga. Puede ser el mayor foco de los candidatos autonómicos, desgajados por primera vez de las municipales, que acostumbran a aglutinar mayores participaciones; la intensidad de los dos meses previos, desde que Jorge Azcón anunció el primer adelanto en la historia de Aragón; o los efectos de una recta final más subida de tono. Sea como fuere, la suerte está echada, o casi, pues hay quien decidirá su voto este sábado, hasta el 6%, según el CIS, y el 6,5% en el momento de acudir al colegio.
Han sido quince días con la financiación autonómica como tema estrella, sobre todo en el inicio, dos debates a ocho y un cara a cara televisados, y actos de mañana y tarde. Jornadas de tanta presencia en las calles como en las redes y los medios de comunicación.
El Partido Popular ha capitalizado la reforma que presentó el Ministerio de Hacienda a pocos días del inicio oficial de la campaña. Ha sido el eje de un discurso centrado en criticar los “agravios” del Gobierno de Pedro Sánchez con Aragón, encarnado en la figura de la candidata socialista, Pilar Alegría, que ha expuesto la situación de los servicios públicos como forma de hablar de “los problemas reales de la gente”. Con ese discurso busca revertir las encuestas, que la alejan sobre el papel del Pignatelli.
Vox, mientras tanto, con Santiago Abascal casi afincado en la Comunidad y Alejandro Nolasco, ha lanzado críticas a ambos, a sabiendas de que puede ser la llave de la DGA para un PP con el que rompió relaciones hace más de dos años y medio. Los puentes rotos en el verano de 2024 a propósito de las políticas migratorias no se han reconstruido y prueba de ello es la propia convocatoria de estas elecciones, al no alcanzar un acuerdo con los populares para los Presupuestos.
Aragón-Teruel Existe, con Tomás Guitarte a la cabeza, es la alternativa para un Azcón que busca desligarse de Vox, aunque las matemáticas dictarán la última palabra. O dicho de otro modo, lo que pueda resistir o crecer la formación turolense en su provincia matriz respecto a sus tres diputados de 2023 y la posibilidad de conseguir uno más por Zaragoza o Huesca.
En ese juego podría entrar el PAR de Alberto Izquierdo si conservase su único escaño por Teruel. La histórica formación, que llegó a gobernar Aragón y ha sostenido gobiernos de uno u otro signo, ha fiado su supervivencia en las Cortes a una campaña marcada por la presencia en el territorio de sus candidatos. Los últimos días, incluso con denuncias de por medio, han evidenciado su pugna con Guitarte.
LA IZQUIERDA: TRES NUEVOS CANDIDATOS, PERO SIN UNIDAD
La renovación del espacio a la izquierda del PSOE no cristalizó en una candidatura de unidad y CHA, Izquierda Unida-Movimiento Sumar y Podemos-Alianza Verde han terminado concurriendo por separado. El candidato de los primeros, Jorge Pueyo, que ya ha abandonado el Congreso de los Diputados para liderar al partido en el hemiciclo autonómico, confía en que un “chuntazo” los asiente como cuarta fuerza.
Marta Abengochea ha sustituido a Álvaro Sanz al frente de IU y está por ver si el añadido de Sumar ha ampliado su base de votantes, hasta el punto, dicen las encuestas, de poder obtener el segundo escaño. María Goikoetxea (Podemos-Alianza Verde) luchará por retener el de los morados y ha contado con el apoyo de figuras como Irene Montero, Ione Belarra y la nueva dirección autonómica, que unos meses después de constituirse afronta el desafío de la supervivencia parlamentaria.
EL TRASVASE, FILTRACIONES EN VOX Y LAS LLAMADAS DEL PSOE
La última semana de la campaña ha sido quizá la más agitada. El fantasma del trasvase del Ebro ha provocado que Vox se viera cercado por los otros siete partidos con representación parlamentaria y sus acusaciones de “querer llevarse el agua a Murcia”, como lo ilustró el PAR, a propósito de los planteamientos de Abascal a nivel nacional.
Otra cuestión, esta vez interna, ha sacudido también a la candidatura que encabeza Nolasco. Su exjefa de Gabinete y número ocho por Zaragoza, Ana Pilar González del Cacho, criticó con dureza a Abascal cuando se dirimía la salida de los gobiernos autonómicos, lo que se dio a conocer en filtraciones publicadas el jueves por el diario ABC y que el líder del partido, y otras voces del mismo, han entendido como una “guerra sucia”. Fuentes de la formación han evitado valorar de dónde procedían esas grabaciones.
Igual de insistente ha sido la persecución del bus de Hazte Oír por varios pueblos de Aragón. La organización de Ignacio Arsuaga los acusa de ser “derechita cobarde” y ha recomendado el voto a Se Acabó la Fiesta, que no obtiene representación según los sondeos.
Para PSOE y PP, las denuncias cruzadas ante la Junta Electoral han sido una constante. En el tramo final, los populares han revelado llamadas desde un fijo a con la voz del expresidente Marcelino Iglesias para criticar a Azcón por votar en contra de la revalorización de las pensiones. “Yo estoy apoyando a Pilar Alegría porque es la candidata de mi partido y, en cualquier caso, lo que ella necesite o considere oportuno, yo estoy a su disposición. Es verdad que se han aprovechado de una grabación mía para hacer unas llamadas telefónicas”, confesó en una entrevista con Onda Cero.
Alegría acusó esa misma mañana a Azcón de emprender una estrategia de “deshumanización” con el caso Paco Salazar. Reiteró, eso sí, su "error" al reunirse con Paco Salazar, el exalto cargo de Moncloa apartado por denuncias de acoso que ha pasado por el Senado a las puertas de los comicios.





