Siete universitarios de Zaragoza piden colaboración para grabar la Tierra desde la estratosfera

Introducir una cámara en una cápsula y elevarla hasta la estratosfera con un globo de helio permitirá grabar la Tierra desde más de 20 kilómetros de distancia. Para llevar a cabo este "Proyecto Gagarin", siete universitarios de Zaragoza esperan obtener 240 euros mediante crowdfunding y ampliar su financiación creando chapas y libretas.

Zaragoza.- La curiosidad científica ha unido a siete universitarios de diferentes carreras que se han propuesto grabar un vídeo de la Tierra desde la mayor altura posible. Construir una cápsula que resista las bajas temperaturas, introducir una cámara que grabe en alta definición y elevarlo todo hasta la estratosfera mediante un globo de helio es el planteamiento básico de un plan que han titulado “Proyecto Gagarin”.

Estudiantes de Arquitectura, Química e Ingeniería Industrial han desarrollado este proyecto espacial a pequeña escala con el que esperan obtener imágenes espectaculares. “Empezó siendo una broma y algo bastante cutre, pero ahora la cosa se va poniendo seria; incluso estamos metiendo prototipos en 3D con simulaciones de tránsitos fluidos. Se ha ido adhiriendo al proyecto mucha gente, que está aportando muchas ideas y mucho ánimo”, ha explicado Jorge Casas Delgado a ARAGÓN PRESS.

Las inquietudes espaciales de este alumno de tercero de Arquitectura no son nada nuevo en su familia: “A mi hermano y a mí nos ha gustado el tema desde críos. Hacíamos cohetes caseros pero no salían muy bien. Esto es menos peligroso y más fiable. Y desarrollar algo nosotros mismos con una relativa complejidad nos parece bastante gratificante”.

Financiación compartida

Los responsables del proyecto han logrado que les presten una buena cámara y ya tienen un gran globo de látex, de 500 gramos de peso, listo para llenarse de helio. Sin embargo, todavía necesitan recaudar el dinero para comprar unos 2.400 kilos de este gas, lo que supondrá alrededor de 150 euros, y un sistema GPS de unos 60 euros para seguir el recorrido de la cápsula. A esto hay que añadir el coste del resto de materiales: madera y corcho aislante para la cápsula, tela para el paracaídas, pegamento, tornillos, etc.

En total, han calculado que necesitan unos 240 euros, y esperan obtenerlos mediante la plataforma de crowdfunding Goteo. Mediante este sistema, cualquier persona puede acceder a la página del proyecto en Internet y colaborar con una aportación económica libre. A cambio, los autores se comprometen a incluir a los donantes en los créditos del vídeo final y enviar a los más generosos una copia de la grabación y un dossier con toda la información del “Proyecto Gagarin”.

Esta forma de financiación compartida cumple una doble función, tal y como explica Jorge: “El crowdfunding es una buena manera de dar a conocer a todo el mundo lo que estamos haciendo y hacerles partícipes, y al mismo tiempo nos permite recibir ese aporte económico, que aunque no sea muy elevado a nosotros nos facilita comprar el helio y mejorar los sistemas de localización”. A través de Goteo y de las redes sociales, además, los estudiantes se abren a la colaboración de cualquier persona con experiencia técnica que pueda ayudarles con el desarrollo del proyecto.

Por si el crowdfunding no diese el resultado esperado, ya han puesto en marcha un plan alternativo. Cambiando la ciencia por el diseño, han creado chapas y libretas con ilustraciones sobre el proyecto, que esperan vender a familiares y amigos para recaudar el dinero necesario.

Cuenta atrás para el lanzamiento

En cuanto hayan recaudado el dinero necesario y la cápsula esté completamente lista, los autores del “Proyecto Gagarin” decidirán una fecha de lanzamiento en función de las condiciones meteorológicas. Un tiempo tranquilo es fundamental para evitar daños en la cápsula y asegurar que ésta no sea arrastrada demasiado lejos por el viento.

El globo sonda elevará la cápsula unos 22 o 23 kilómetros por encima de la superficie terrestre. Cuando éste estalle, la cápsula caerá suavemente gracias al paracaídas y habrá que localizar el punto en el que cae e ir a recogerla. Para ello, disponen de un software de predicción de vuelo que importa los datos metereológicos de la zona de lanzamiento y hace una estimación del lugar de aterrizaje.

“Estamos pensando en tirarla desde Borja, que es una zona bastante despejada en el valle del Ebro, y puede caer tanto en Zaragoza como en Calahorra. Puede recorrer entre 30 y 190 kilómetros”, cuenta Jorge.

Además, como la cápsula y el globo pesarán menos de cuatro kilos, no tienen que preocuparse por obtener ninguna licencia especial. Solo es necesario notificar el lanzamiento a AENA y asegurarse de que no escogen un lugar que atraviese el tráfico aéreo.