Recta final para los casi 7.000 aragoneses que se enfrentan a la PAU: “Los nervios van en aumento”

Los jóvenes comenzarán los exámenes que marcarán su nuevo camino el próximo martes, 3 de junio, con la prueba de Lengua Castellana y Literatura

Los nervios se palpan en el ambiente, las bibliotecas se encuentran a rebosar y los últimos repasos se convierten en los protagonistas de las noches de insomnio. Estos indicios solo significan una cosa: los jóvenes aragoneses afrontan la recta final para comenzar con los exámenes de la PAU. Y es que tan solo quedan dos días para que los recién graduados pongan rumbo a su nuevo camino a través de unas pruebas que dictaminarán su futuro más cercano.

Con confianza en sí misma por todas las horas de estudio que lleva a sus espaldas, Paula, estudiante del IES Luis Buñuel, exprime al máximo sus últimos días y fija su mirada en ese 3 de junio que marcará el inicio de la selectividad. “Los nervios van en aumento progresivamente con el paso de los días”, confiesa la joven, quien también añade que “lleva bien las asignaturas” porque “2º de Bachillerato ha sido un estudio constante de cada materia”. En este mismo punto coincide Laura, estudiante del IES Santiago Hernández, quien considera que si ha pasado Bachillerato, “un curso bastante difícil”, también sacará adelante la PAU porque es tan solo “un repaso”.

Paula tendrá que enfrentarse de golpe al examen que más le está “costando estudiar”, Lengua Castellana y Literatura. Esta es la primera prueba de la que se examinarán los casi 7.000 estudiantes que se presentan a la PAU este año en Aragón. En cambio, para Elena y Claudia, estudiantes de Corazonistas La Mina, los más difíciles son aquellos con un “gran temario”. Entre las cuatro jóvenes surgen nombres como biología, historia o filosofía porque tienen que “estudiar todo” debido a la reducción de la elección de preguntas. Aunque matemáticas no se queda atrás por su carácter “competencial”, cuenta Laura.

Inglés surge como la asignatura más fácil porque “los exámenes son siempre muy parecidos” o “siempre se me ha dado bien”. Aunque Paula se atreve a afirmar que para ella historia es la más sencilla porque “siempre me ha gustado y me cuesta poco estudiarla”, asegura. Difícil o fácil, lo cierto es que la clave para superar con nota la PAU es “organizarse muy bien para llegar a mirar todo el temario”, apunta Elena.

UN CAMINO NUEVO

Llevan semanas estudiando día y tarde las asignaturas a las que se enfrentarán, algunas en el silencio y soledad de su habitación y otras en la biblioteca con la compañía de otras muchas personas en su misma situación. Pero lo cierto es que todas esas horas de trabajo terminarán el próximo jueves y se verán recompensadas con uno de sus mejores “veranos” y viajes a Salou. Y, por supuesto, con entrar en el grado que desean.

Algunos lo tienen muy claro, pero otros prefieren esperar a obtener su nota de la PAU para decantarse por una u otra carrera. Las ciencias aparecen entre las opciones mayoritarias. A Claudia le gustaría estudiar Medicina porque siempre le ha gustado “ayudar a la gente”, pero siente “bastante presión” para llegar a la alta nota de corte. Aunque no descarta buscar opciones en la “privada”. Para su amiga Elena, el objetivo es “sacar la máxima puntuación posible” para tener donde elegir, pero su sueño es estudiar Biología, Química o carreras relacionadas con las ciencias.

Por su parte, Laura se muestra más confiada y asegura que llegará a la nota de corte que necesita para estudiar Psicología, después de darse cuenta de que Veterinaria tal vez “no era lo suyo”. Entre tantas opciones de ciencias, Paula despunta y, aunque no tiene todavía muy claro a qué se quiere dedicar, sabe que será algo relacionado con la economía como “Marketing o ADE”.

UN NUEVO MODELO DE EXAMEN

Lo que más preocupa a estos jóvenes es la "incertidumbre" que hay respecto al nuevo modelo de selectividad del que se sabía muy poco al comenzar el curso este pasado septiembre. “Poco a poco hemos ido obteniendo más información y ya nos hemos podido hacer una idea de cómo serán los exámenes”, explica Paula. Entre las novedades con respecto a años pasados, además de recuperar de nuevo el nombre de PAU, los exámenes buscan aplicar reflexión y razonamiento, en lugar de primar la memorización. En este sentido, Laura explica que al ser más de “razonar”, “tienes que estudiar todo el temario para poder responder bien a las preguntas”.

En las anteriores convocatorias, los alumnos tenían más capacidad de elección en los exámenes. Sin embargo, este año se limitan un poco más las preguntas que se puede elegir, por lo que los estudiantes no pueden dejar nada al azar. Sobre estos cambios, las jóvenes piensan que han provocado que “sea más difícil”. Claudia opina que al no tener modelos de exámenes anteriores, “no saben qué esperar”. A pesar de estas trabas en el camino, todas son optimistas porque “si hemos superado un curso tan difícil como es 2º de Bachillerato, la PAU solamente es un roto más”, afirma, con seguridad, Laura.

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