Quejas en un colegio de Valdespartera por las raciones de comida: "Los niños salen con hambre"
El malestar en el CPI Valdespartera III de Zaragoza por la situación que vive el servicio de comedor del centro no para de crecer. Hace tan solo unos meses, en febrero, una nueva empresa entró a gestionar la cocina provocando una cierta preocupación en las familias derivada de las raciones de comida repartidas entre sus hijos. Este y otros detalles como platos con exceso de agua o sabores poco acordes han llevado al AMPA del Valdespartera III a denunciar esta situación.
"Los niños salen diciendo que tienen hambre", aseguran. "La empresa que teníamos antes tenía, por así decirlo, menús más tradicionales. Ahora estaban dando lentejas con canela y limón o una tortilla que los niños han llegado a denominar Bob Esponja", explican desde la comisión de comedor del AMPA Valdespartera III.
Ahora bien, aunque en cuanto a los platos sí ha habido cambios, todavía queda pendiente el tema de la cantidad. "Siempre nos han dicho que la cantidad era la estipulada o más. Que somos 550 niños y la cantidad que piden es para 600", recuerdan. Desde el centro educativo, en cualquier caso, la directiva empezó incluso a pesar la comida para comprobar que las cantidades sí eran las que debían ser.
"Hay muchas quejas de los padres, los quieren desapuntar del comedor y eso que ya llegamos al mes de junio. Nos dicen que cómo pueden estar jugando con la comida de sus hijos", inciden. Y es que, entre los últimos episodios de esta problemática, las familias se encontraron el pasado viernes con que la cocina recibió, por ejemplo, 180 tortillas menos de las que deberían haber llegado.
Esta misma semana otros 20 niños se quedaron en un primer momento sin su segunda plato de pollo con barbacoa, si bien la empresa que gestiona el comedor del centro (Aramark) intentó revertir este asunto descongelando nuevas raciones. Esta última solución, la de descongelar productos de última hora, inciden desde el AMPA, no es la primera vez que ocurre. "Ha habido cambios en menús porque algunos pescados llevaban espinas en exceso o porque las cosas no llegaban a descongelarse", insisten.
COMUNICADO DE DENUNCIA
Ante esta preocupación, tanto el CPI Valdespartera III como el AMPA han puesto en conocimiento tanto de la empresa Aramark como del propio Gobierno de Aragón el momento por el que pasa el comedor del centro educativo a través de una queja.
Y es que, tal y como han expuesto en varios comunicados desde la comisión del comedor del AMPA Valdespartera III, si bien el pasado mes de abril "vino un inspector, enviado por el departamento de Educación, y dio el visto bueno a la gestión de comedor", este "no pesó la comida, sólo se sirvió de los datos de los pedidos que se hacían desde cocina".
En este sentido, el equipo directivo se encuentra a la espera de nuevas respuestas de Educación para poder dar los siguientes pasos. "No es una situación sencilla de resolver, pero no dejamos de estar encima, ni el AMPA ni dirección", recuerdan.
EDUCACIÓN ESTÁ EN LABORES DE SEGUIMIENTO Y SUPERVISIÓN DE VARIOS CENTROS
Educación, por su parte, según ha podido saber ARAGÓN PRESS, está haciendo labores de supervisión y seguimiento de los diferentes comedores escolares, con independencia de los sistemas de control de las propias contratas y de los centros, y del informe de evaluación del programa de control nutricional de los comedores escolares (que hace Sanidad anualmente), para asegurar que el servicio se presta en las condiciones requeridas. Y ahí se enmarca la visita al Valdespartera III y a otros dos centros de la capital aragonesa esta semana.
Además, para aclarar el caso concreto que se ha conocido por los medios –porque no consta en el Departamento ninguna queja- se ha requerido información a la contrata de comedor y se ha solicitado también información al centro. Se está a la espera de recibirla.
Hay que recordar que el Departamento de Educación ha incrementado la dotación de los contratos de la provincia de Zaragoza (los últimos renovados) en cinco millones más, hasta los 55,3 millones de euros, para reforzar la calidad de los menús. Los menús son elaborados por nutricionistas y dietistas y determinan diferentes raciones en función de la edad de los comensales. Están mucho más limitados las frituras y procesados, incluyen productos integrales, de proximidad y ecológicos, de acuerdo a la "Guía de comedores escolares y alimentación" y a la ley de medidas de uso estratégico de la contratación de Aragón.
En virtud de esa ley, también se ha reforzado el control y la supervisión: hay obligación de enviar una encuesta de satisfacción al finalizar cada trimestre, al menos a un 10% de los padres de alumnos usuarios del servicio de comedor escolar y atención y cuidado al alumnado del centro.