“Nos sentimos abandonados”. Así de claro lo expresan los padres del CEIP Peñaflor de Gállego que denuncian que llevan dos años esperando a que instalen el comedor escolar y amplíen el patio del recreo de los niños. “Aunque se trate de un colegio pequeño con 83 alumnos tenemos el mismo derecho que todos a tener un comedor”, expresan desde la comisión de patios y Asociación de Familias y Alumnos del centro escolar del barrio zaragozano.
Lo cierto es que el espacio donde iría ubicado el comedor ya está construido desde 2023 cuando se dotó al colegio de un aula polivalente con la idea de instalar el comedor en su interior. Sin embargo, jamás se ha llegado a hacer ese uso y se ha convertido en aula de música o baile.
Mientras el colegio espera a que instalen el comedor, tras varios plazos “incumplidos” por parte del Departamento de Educación, los padres se han organizado para crear una asociación a la que acuden aquellos alumnos que no pueden ir a su casa a comer. “Al menos así pueden comer a base de tuppers”, expresan desde la comisión. La última información que han recibido desde Educación es que para el próximo septiembre ya contarán con este servicio; no obstante, los padres desconfían, pues “no han acudido al colegio en este tiempo”.
SIN ESPACIO SUFICIENTE EN EL PATIO
Al problema del comedor, se suma el espacio reducido de patio de recreo con el que cuenta el colegio. Los padres explican que cuando se construyó el aula polivalente en el patio, se comieron un trozo del mismo eliminando la zona de juegos infantiles. Esa misma zona se encuentra desmontada en parte del espacio del recreo, vallada y a la espera desde hace dos años a que sea recogida por las autoridades. Desde la administración les comunicaron que a lo largo de esta semana acudirían a llevárselo.
Asimismo, junto con la creación del aula polivalente les cedieron unos suelos anexos para ampliar el patio. Sin embargo, este se encuentra “abandonado”, puesto que no es accesible, ya que no se ha trabajado para transformarlo con “seguridad”. Los padres por su cuenta lo limpian cada cierto tiempo y plantan en él.
Desde la comisión de patios señalan que los niños no pueden salir a jugar a esta zona y ya no tienen tampoco la zona de juegos con la que contaban antes. “Es surrealista, pero las condiciones de los pequeños han ido a peor”, critican.
JORNADA REIVINDICATIVA
Para denunciar esta situación que vive el colegio, este viernes los padres y alumnos “okuparán” el patio con una “fiesta de protesta” de 16.30 a 20.30 horas. Leerán un manifiesto y contarán con actuaciones musicales, juegos con agua y diversas actividades orientadas a los más pequeños. Además, los alumnos expondrán unos diseños que realizaron que les invitaban a “soñar” lo que sería “un patio ideal”.

