Las familias del CEIP Peñaflor defienden que la ocupación de la cocina del centro el pasado viernes fue “un acto totalmente responsable y consciente” en protesta a la falta de comedor escolar. La acción, impulsada por el AFA y en la que se cocinaron macarrones y verduras para cerca de 100 alumnos, pretendía visibilizar que el colegio cuenta con una cocina nueva y completamente equipada que sigue sin utilizarse.
El malestar se ha intensificado después de que el centro haya vuelto a quedarse fuera de los pliegos del comedor también para el próximo curso. Las familias recuerdan que llevan 17 años obligados a comer de tupper y reclaman una solución definitiva. Desde el AFA explican su postura a ARAGÓN PRESS, dejando claro que lo que hicieron “no fue un acto de rebeldía ni una pataleta”.
Las familias sostienen que la acción se desarrolló con responsabilidad y seguridad y precisan que solo participaron madres y padres del colegio junto a sus hijos. Rechazan además que se tratara de una comida popular o de una “peña”, como —según indican— se ha insinuado, y lamentan que se estén trasladando mensajes que, a su juicio, desvirtúan lo ocurrido en lugar de centrarse en el problema de fondo.
Asimismo, subrayan las condiciones sanitarias en las que se desarrolló la iniciativa y aseguran que las personas que cocinaron cuentan con carné de manipulador de alimentos y que la cocina tiene todos los controles pasados, algo que, afirman, “Educación conoce perfectamente”.
El AFA insiste en que su reivindicación se limita a pedir una solución justa para sus familias y para sus hijos, con el objetivo de que el centro pueda disponer por fin de servicio de comedor.