El aumento del acoso escolar en Aragón fuerza una reforma del protocolo para hacerlo "más ágil y garantista"
El número de protocolos de acoso escolar activados en Aragón se han duplicado este año, en parte a consecuencia de los casos mediáticos que han surgido en España durante los últimos meses. Así lo ha afirmado la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Tomasa Hernández, quien ha informado de que han sido 122 los casos de protocolo de acoso activados en centros aragoneses, frente a los 64 de hace un año.
El Gobierno se va a impulsar una modificación de la Orden de 2018, que regula la convivencia en los centros escolares, con el objetivo de “reforzar la prevención, detección e intervención frente al acoso escolar” en todos los centros educativos de la Comunidad Autónoma, tanto públicos como privados.
El proyecto de Orden viene a reforzar el marco normativo existente, atendiendo a su naturaleza reglamentaria, dotando de mayor precisión y sistematicidad a la regulación de los protocolos de actuación contra el acoso, e implementando nuevas medidas para incrementar la rapidez de los procedimientos que ya aplican los centros.
Se pretende así, según ha explicado Hernández, ofrecer una respuesta “más clara, homogénea, ágil y garantista” ante las situaciones que alteran la convivencia escolar, en un momento en el que el uso de las redes sociales agrava los casos de acoso y las repercusiones en el alumnado implicado. Sobre la agilidad en el proceso, la consejera ha indicado que se ha reducido a 15 días naturales el plazo para decidir abrir el protocolo, “casi la mitad del actual”, así como reducir a cuatro las fases del mismo.
NOVEDADES
La primera novedad es que se modifica el ámbito de aplicación de la normativa, que alcanzará a partir de ahora a todos los centros educativos de Aragón, con independencia de su titularidad, para garantizar la aplicación efectiva y una respuesta homogénea y coordinada ante cualquier situación que requiera la intervención de la comunidad educativa.
El segundo bloque de modificaciones responde a la voluntad de desarrollar de forma más detallada los procedimientos de actuación ante situaciones disruptivas y de acoso escolar. Para ello, se introduce un nuevo capítulo, que recoge y regula expresamente los protocolos de actuación y que refuerza así su carácter imperativo y vinculante.
ACTIVACIÓN INMEDIATA Y AUTOMÁTICA
La nueva norma, que se llevará al Consejo Escolar de Aragón para su debate, obliga a los equipos directivos a activar de forma inmediata y automática los protocolos ante cualquier indicio razonable de acoso y prevé la intervención de la Inspección y de la Red Integrada de Orientación Educativa.
“La activación temprana constituye una obligación preventiva esencial para la protección del alumnado ante la gravedad de estas situaciones”, ha defendido la consejera, al tiempo que “proporciona a los centros un marco de intervención claro, que asegura una respuesta diligente y conforme a los principios de protección del interés superior del menor”.
La nueva normativa regula las actuaciones específicas frente al acoso escolar definiéndolo en primer lugar y estableciendo la obligación de los centros de garantizar una “actuación inmediata, diligente y coordinada, protegiendo a la víctima, investigando los hechos con rigor y aplicando las medidas educativas, restaurativas y disciplinarias que procedan”.
Asimismo, se asegura la confidencialidad y la coordinación con los servicios sociales, sanitarios y de seguridad cuando sea necesario, se promueve la prevención y la sensibilización en los planes de convivencia y la formación continua del personal.
El proyecto de Orden recoge también el impulso de campañas institucionales, así como de recursos pedagógicos y mecanismos de evaluación periódica que permitan valorar la eficacia de las actuaciones y promover la mejora continua de las actuaciones frente al acoso escolar.
FASES DEL PROTOCOLO
A partir de ahora, el objetivo es que en vez de diez anexos, los centros -con los que se seguirán trabajando las modificaciones- tengan que cumplimentar solo 4, que responden a cuatro fases:
-Fase 1: Ante la sospecha, evidencia o posible riesgo de acoso, la dirección de los centros abrirá automáticamente el protocolo, aplicará medidas inmediatas de protección al menor y lo comunicará a Inspección y a la familia (con un plazo máximo de 48 horas desde el conocimiento de los hechos).
-Fase 2: Recogida de información y análisis por la comisión de valoración, con entrevistas, recogida de datos, evaluación de la situación de acoso, y toma de decisiones, con un plazo máximo de 15 días naturales, cuando antes podía demorarse hasta un mes.
-Fase 3: Propuesta de medidas y plan de intervención con alumno acosado, presunto acosador y grupos de alumnos espectadores. Derivación, en su caso, a servicios sociales o servicios externos especializados. Comunicación a la familia y a Inspección.
-Fase 4: Seguimiento del caso por la comisión de valoración durante el mes siguiente y hasta final de curso para evaluar la idoneidad de las medidas y decidir cierre o continuidad del protocolo.
DIGITALIZACIÓN DEL PROCEDIMIENTO
Además, se está trabajando en la digitalización del procedimiento a través de un tramitador electrónico, que garantizará la protección de datos, así como la comunicación inmediata al Equipo de Convivencia y la consulta con otros servicios o administraciones en caso de ser necesaria la derivación.
De todo ello, ha tratado la consejera en los últimos días con las asociaciones de equipos directivos, a los que se va a pedir colaboración en la modificación de protocolos, dentro de la ronda de contactos que ha mantenido en relación a la lucha contra el acoso escolar y que ha incluido también, a asociaciones de familiares, la Justicia de Aragón y la Fiscal Superior de Aragón.