Aumenta la ansiedad y la depresión entre los docentes aragoneses por la sobrecarga y el clima laboral
Ansiedad intensa, episodios de desregulación emocional y estados depresivos. Estas son las patologías que afectan principalmente a los profesores aragoneses, según un informe realizado por el Defensor del Profesor de ANPE Aragón con respecto al curso 2024-2025. Este desgaste psicológico y el deterioro de su bienestar está asociado “a la sobrecarga, a la falta de apoyos y a un clima laboral que no termina de mejorar pese a los reiterados avisos de los últimos años”, ha señalado la presidenta de ANPE Aragón y coordinadora estatal del servicio, Teresa Hernández. De hecho, los docentes contactan con mayor frecuencia con la plataforma “en un estado de tensión emocional sostenida”.
Las consultas por estados de ansiedad y manifestaciones de depresión han aumentado en los últimos tiempos y lo llamativo es que estas patologías no habían sido diagnosticadas previamente en la mayoría de casos. Durante el curso pasado, el 58,5% aseguraron tener ansiedad y el 1,9% sufrían depresión. En este sentido, ANPE Aragón subraya que el profesorado acude al Defensor antes de solicitar una baja médica, buscando apoyo y orientación en una fase de “evidente desbordamiento”.
La merma en la calidad de vida de los profesores ha provocado que un 9,4% acaben con una baja laboral tras exponerse a estas situaciones de forma continuada. En este sentido, Hernández ha incidido en que “cuando no existen apoyos efectivos en el centro ni respuestas administrativas ágiles, terminan derivando en bajas que podrían haberse evitado con una política de prevención y acompañamiento mucho más sólida”.
Todas estas situaciones provocan síndrome de burnout (desgaste profesional), que combina agotamiento extremo, desmotivación y sensación de ineficacia y aparece en un número creciente de atenciones. Según Hernández, los casos son “más complejos y prolongados, con profesores que han soportado durante meses una sucesión de conflictos, burocracia y demandas que desbordan sus posibilidades reales”.
SOBRECARGA LABORAL, FALTA DE PERSONAL, RATIOS ELEVADAS Y CONFLICTOS
Este agravamiento de los riesgos psicosociales de los docentes responde a una variedad de situaciones que se están dando desde hace una década en los centros escolares aragoneses. La sobrecarga burocrática, la falta de personal docente y no docente, las ratios elevadas, la atención creciente al alumnado con necesidades educativas especiales y la improvisación normativa siguen conformando el núcleo de los factores de tensión.
Los conflictos habituales a los que se tienen que enfrentar los profesores abarcan desde problemas con el alumnado, con sus familias y situaciones de acoso. Los profesores de Secundaria y FP presentan más problemas con el alumnado (55,6% y 44,4% respectivamente) y los de Primaria con familias (40%).
En la mayoría de casos, los docentes destacan faltas de respeto (18,9%) y dificultades para mantener el clima de aula, presiones de los padres para modificar calificaciones y cuestionamiento directos a su labor o situaciones de acoso (5,7%) que incrementan el estrés y la ansiedad.
Todos esto se suma a una sensación de “insuficiente apoyo institucional” que configura un escenario que potencia la aparición de problemas de salud mental. Según Hernández, “la Administración educativa conoce desde hace tiempo esta situación, pero continúa sin activar una estrategia verdaderamente potente que mejore el contexto laboral en los centros. La prevención de riesgos psicosociales no puede seguir siendo un asunto accesorio”.
Aunque el 22,6% de los profesores encuestados para elaborar el estudio afirman tener el apoyo de inspección y otras instituciones.
PIDEN UN PLAN INTEGRAL
ANPE Aragón exige a la Administración educativa establecer de forma inmediata un plan integral que incluya un refuerzo real de plantillas docentes y de personal de administración y servicios, la reducción y simplificación drástica de cargas burocráticas en todos los niveles educativos, y protocolos específicos de prevención de riesgos psicosociales con seguimiento profesional y apoyo psicológico accesible.
Asimismo, piden un reconocimiento de las patologías asociadas al desgaste emocional como enfermedades profesionales del profesorado, ratios más bajas, especialmente en etapas con alta diversidad o necesidades de apoyo, y estabilidad normativa, que permita planificar el trabajo docente sin cambios continuos que incrementan la presión.