Los alumnos de Secundaria y FP vuelven a las aulas aragonesas con nervios y novedades en el currículo
Zaragoza.- Las aulas de los Institutos aragoneses han abierto este lunes sus puertas y han puesto a punto sus pupitres para dar el pistoletazo de salida a un nuevo curso. Está previsto que alrededor de 47.000 alumnos de ESO y 2.000 de FP Básica comiencen las clases, que finalizarán el próximo mes de junio. Los más nerviosos han sido los que este año han comenzado 1º de la ESO, ya que han dejado atrás el colegio y han estrenado nuevos compañeros y asignaturas. Un cambio de etapa que algunos han llevado mejor que otros.
A la salida del IES Pedro de Luna de Zaragoza algunos niños han comentado sus primeras impresiones en el instituto. "La verdad que venía nerviosa, pero una vez me han dicho mi clase y he visto que iba con mis amigas ya me he tranquilizado", ha señalado una niña. "Los profesores nos han mostrado su apoyo en este cambio y eso está muy bien", ha remarcado otra.
El curso comienza con una bajada de las ratios, que han pasado de 30 a 27 alumnos por aula, "lo que permite una atención más individualizada del alumno y una mejora de la calidad educativa", según explicaban desde el Departamento de Educación. Unas modificaciones que han pasado inadvertidas para la mayoría de los niños. "Solo sé que las asignaturas han sido un poco liosas de escoger, pero de lo demás no tengo ni idea", aseguraba un alumno que cursará primero de la ESO.
El nuevo currículo contiene algunas novedades como la creación de contenidos transversales de memoria democrática y promoción de la igualdad. Asimismo, se mantiene el programa de diversificación que la LOMCE suprimía. De este modo, los alumnos que en 3º de ESO hayan tenido una adaptación curricular (clases con menos alumnos o agrupación de asignaturas, entre otras medidas) y sigan teniendo dificultades de aprendizaje no imputables a falta de estudio o esfuerzo, podrán continuar con el programa de diversificación en 4º. Este mes de septiembre comienza con dos nuevos institutos: el Picarral de Zaragoza y el IES de La Puebla de Alfindén. Además, este curso se incorporan al programa de bilingüismo siete institutos: IES José Manuel Blecua (Zaragoza), IES Reyes Católicos (Ejea de los Caballeros), IES Bajo Aragón (Alcañiz), IES Miralbueno (Zaragoza), IES Mor de Fuentes (Monzón), IES Domingo Miral (Jaca) e IES Ramón J. Sender (Fraga).
Los alumnos de ESO se han visto también beneficiados de las becas de material curricular, que este año son todas del 100%, se han suprimido las medias becas. Entre Primaria y ESO se han concedido18.628 ayudas, lo que supone 601 beneficiarios más que el curso anterior. Estas ayudas cuentan el curso 2016/2017 con un presupuesto de 3.265.000 euros, frente a los 2.480.000 de la anterior convocatoria.
En materia de convivencia, los institutos contarán este año con el plan integral contra el acoso escolar que ha creado el Gobierno de Aragón. Además, habrá unos 40 centros con formación en programas de ayuda y mediación entre iguales y otros 20 con formación en mediación de violencia de género.
Novedades de la FP Básica
El Departamento de Educación ha adecuado los contenidos de la FP Básica al perfil del alumnado que cursa estos estudios y mejorar así el éxito académico y la tasa de titulación. En la actualidad, el porcentaje de alumnos que no promociona o que abandona en FP Básica es muy próximo al 50%.
La modificación horaria supone rebajar los módulos comunes en los que se producía un mayor fracaso porque no estaban adaptados a las características del alumnado. Estos módulos son Lengua, Matemáticas, Inglés y Ciencias Sociales. Hay que recordar que a la FP Básica acceden los alumnos que no han titulado en ESO. Estos estudiantes se encontraban en la FP Básica con contenidos similares a los que no habían logrado superar en la Secundaria.
De este modo, en el primer curso de FP Básica se reducen de 10 a 8 horas semanales esos módulos, aumenta el horario de tutoría y se refuerzan los módulos específicos de cada ciclo de FP Básica. Del mismo modo, en el segundo curso se propone pasar de 13 a 12 horas, siempre manteniendo los mínimos que marca el Ministerio. Se apuesta, por ejemplo, por potenciar la orientación profesional o la prevención de riesgos.