Unos 12.000 niños aragoneses tendrán que someterse el próximo curso a la reválida de 6º de Primaria

Aproximadamente unos 12.000 alumnos se enfrentarán al examen de 6º de Primaria el próximo curso en Aragón. Una prueba establecida por la Lomce y que pretende evaluar el rendimiento de los alumnos desde fuera. La consejera Mayte Pérez rechaza estas evaluaciones porque suponen un coste, estrés para los niños y desconfianza en el profesorado.

Zaragoza.- Las reválidas de Primaria de la Lomce siguen en pie, después de que la Conferencia Sectorial de Educación de este jueves decidiera desdoblar en dos Reales Decretos las pruebas de Primaria y las de Secundaria y Bachillerato.

Aproximadamente unos 12.000 niños aragoneses se enfrentarán a estas pruebas el próximo curso, podría ser en torno a mayo o junio, en 6º de Primaria. Tanto los procedentes de la escuela pública como los de la concertada se incluyen en esta cifra, que puede verse mermada o incrementada, según se vayan o vengan familias a la Comunidad aragonesa durante el curso.

Desde el Gobierno de Aragón, la consejera de Educación, Mayte Pérez, ha mostrado su disgusto con estas evaluaciones externas. Considera que suponen un coste adicional para las comunidades autónomas, que generan estrés en los alumnos y que dan la sensación de que se desconfía del profesorado.

Ese profesorado, remarcan desde el Departamento, es quien conoce el proyecto curricular y del centro así como al alumno y si siempre se destaca como positiva la evaluación continua de los niños, “hay que seguir por esa línea”.

De este modo, Aragón pidió ayer la suspensión de esta reválida, cuyo resultado no significa pasar o no pasar a Secundaria.

El Ejecutivo autonómico apuesta por que sean los propios maestros los que evalúen a los niños según el proyecto del propio centro.