El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, presentaba este martes un proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2016 sobre el que han reaccionado hoy todas las fuerzas políticas de la Comunidad. Todos, salvo el PP, han tildado las partidas de insuficientes y, dentro de los que las critican, los que tienen la posibilidad de presentar enmiendas, lo harán.
El poco peso de Aragón en las decisiones que se toman desde Madrid se ha visto reflejado. Y es que el Ejecutivo de Mariano Rajoy ha presupuestado 418,9 millones de euros en inversiones en la Comunidad por parte del Estado, lo que supone un incremento del 6,6%, que no compensa el desplome de la inversión en un 70% desde 2008.
Por otro lado, la mayor parte de los proyectos que se incluyen repiten en la tabla al no haber sido ejecutados en años anteriores. Un ejemplo de esa inejecución es la que se dio de 2009 a 2013, 600 millones de euros que hubieran permitido ya la puesta en marcha de infraestructuras estratégicas para Aragón.
Parece que aunque se hayan querido tener los presupuestos presentados para antes de las elecciones generales, los votos de Aragón no importan mucho al Ejecutivo. Tampoco debe importarle demasiado que la Comunidad represente el 10% del territorio y sólo reciba un 3,8% del total de la inversión, siendo la novena en el reparto si se compara con el resto de comunidades autónomas.
Ahora sólo queda que todos los partidos, incluido el Partido Popular, cuyo grupo parlamentario ha dicho que estudia el proyecto sin descartar ninguna posible mejora que se pueda rescatar para Aragón, defiendan de verdad a los aragoneses en las Cámaras nacionales por delante de otros intereses y consigan para la Comunidad lo que se merece realmente.