Más control para un mejor servicio

Uno de los principales retos del Ayuntamiento de Zaragoza es ejercer un mayor control sobre el cumplimiento de las contratas. Objetivo que el nuevo Gobierno local se ha marcado desde el primer momento y para el que ya ha empezado a trabajar. Por un lado están las auditorías que se irán realizando a estas empresas conforme llegue la caducidad de sus convenios. Por otro, y conscientes de que muchos de estos grandes contratos sufren escasez de recursos humanos y materiales, Zaragoza en Común quiere ampliar el número de inspectores.

Uno de los principales retos del Ayuntamiento de Zaragoza es ejercer un mayor control sobre el cumplimiento de las contratas. Objetivo que el nuevo Gobierno local se ha marcado desde el primer momento y para el que ya ha empezado a trabajar. Por un lado están las auditorías que se irán realizando a estas empresas conforme llegue la caducidad de sus convenios. Por otro, y conscientes de que muchos de estos grandes contratos sufren escasez de recursos humanos y materiales, Zaragoza en Común quiere ampliar el número de inspectores.

Todavía está en fase de estudio y se barajan “distintas posibilidades” para aumentar el control y garantizar la prestación. Sin embargo, la realidad es que servicios como el de Parques y Jardines precisan medidas urgentes y eficaces para asegurar el cumplimiento de lo que se firmó en los pliegos de condiciones. Las deficiencias que presentan muchas de las zonas verdes de la ciudad no pueden esperar.

El responsable municipal de Servicios Públicos, Alberto Cubero, conoce bien este tema y defiende la imperiosa necesidad de que Parques y Jardines se dirija con políticas que aporten “más liderazgo”. Una cualidad que parece no haber encontrado en el actual jefe del servicio, Ramiro Pardo, de cuyo cargo será sustituido.

Aumentar el número de inspectores en esta contrata serviría para detectar con más rapidez las deficiencias, lo que permitiría atajarlas sin demora. Además, garantizaría que FCC, empresa encargada del servicio, cumpla con lo prometido. Fiscalizar estos grandes contratos debe ser una prioridad. Convenios millonarios de esta magnitud no pueden tener ningún fleco colgando. Cada factura, cada actuación y cada certificación, por pequeña que parezca, debe estar perfectamente justificada.