Zaragoza.- Muchas empresas con gran parte de su plantilla de vacaciones y otros negocios de temporada salen a buscar jóvenes para cubrir estos puestos vacantes. Los estudiantes de entre 18 y 26 años se convierten así, cada verano, en uno de los perfiles más contratados por las empresas durante esta época del año. La gran mayoría de los jóvenes eligen las empresas de trabajo temporal (ETT) como el medio más sencillo y rápido para encontrar un empleo, aunque otros también lo hacen de forma directa entregando sus currículos, a través de anuncios o guiados por el “boca a boca”.
Algunas ETT pueden llegar a registrar un incremento del volumen de contratación, durante los meses de junio a septiembre, cercano al 20 por ciento. Los sectores que más trabajadores solicitan son los de servicios, logística, industria y administración, seguidos muy de cerca por los de turismo y hostelería. En los casos de Comunidades Autónomas como Aragón, Navarra, La Rioja y Cataluña, la agricultura también aparece como un sector con una alta demanda de trabajadores.
De julio a septiembre, las ETT como Randstad ofrecen puestos, sobre todo, de auxiliares administrativos, camareros, teleoperadores, dependientes, envasadores, recepcionistas, auxiliares de talles, promotores comerciales, peones y mozos. Debido al aumento de la actividad durante estas fechas, el sector de aeropuertos y el de los parques de ocio también se convierten en dos buenas opciones para encontrar un puesto de trabajo.
Es el caso de muchos jóvenes aragoneses que, aprovechando la proximidad geográfica del parque temático Port Aventura (Tarragona), deciden probar suerte y convertirse en una de las 4.000 personas de distinta nacionalidad que trabajan en las instalaciones, los distintos hoteles o el parque acuático Caribe que integran este centro de ocio.
Un trabajo compatible con los estudios
Los jóvenes que deciden dar su primer paso laboral en verano suelen buscar un trabajo que les permita compaginarlo con sus estudios u otras actividades. Es el caso de María Eugenia, que trabaja en un comercio del centro comercial Grancasa desde el pasado mes de mayo.
Esta licenciada en Veterinaria de 24 años buscaba algo que le permitiese “sacar un dinerillo sin dejar de lado mis estudios”. María Eugenia tiene claro que este es un trabajo temporal y “cuanto más temporal mejor porque eso significará que he encontrado algo de lo mío”. Como ella, señala, “piensan casi todos mis compañeros”, e insiste en que “para nadie es el trabajo de su vida, sino algo que compaginar con otras actividades”.
La experiencia no es siempre un requisito
En la gran mayoría de los casos, las empresas que buscan a jóvenes para desarrollar la función de los puestos que quedan vacantes durante el verano no requieren experiencia. Este hecho, sin duda, facilita que estos puedan introducirse en el mercado laboral, aún cuando esta sea su primera experiencia en el terreno.
Para María Eugenia, a pesar de carecer de experiencia laboral en el sector, fue sencillo encontrar un puesto de trabajo y, una semana después de entregar su currículo, la llamaron para incorporarse a la plantilla.
Sin embargo, otros sectores, como la hostelería, sí suelen requerir experiencia y perfiles más cualificados. Una tendencia que en los últimos años se está generalizando, en muchos casos, con la idea de que tras el periodo de contratación temporal el candidato opte a un puesto laboral más estable.
Con experiencia o sin ella, lo cierto es que cada vez son más los jóvenes que deciden aprovechar la época estival y la llegada de las vacaciones para trabajar en vez de descansar o irse de viaje. El verano se convierte así en una oportunidad laboral para los jóvenes.