El V Congreso RSE se clausura con la petición a las empresas de asumir los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El V Congreso RSE ha bajado el telón con el convencimiento de que la sociedad civil puede concienciar a las empresas de que el futuro pasa por la Responsabilidad Social y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Durante la jornada se han presentado varias empresas que nacieron con la sostenibilidad como camino y meta.

Zaragoza.- El V Congreso Nacional de Responsabilidad Social Empresarial ha bajado el telón con el convencimiento de que la sociedad civil tiene el poder para concienciar a las empresas y a las instituciones públicas de los valores éticos y sostenibles. La directora de la Fundación Étnor, Adela Cortina, ha sido la encargada de clausurar el acto con una conferencia en la que ha remarcado la "alianza entre los sectores político, económico y social para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible". Según ha explicado, este ha sido uno de los pasos fundamentales en el paso de los Objetivos del Milenio a los ODS, el de "de decir que las empresas y la sociedad civil se deben implicar también a la hora de intentar alcanzarlos". 

Cortina ha desarrollado que las empresas deben asumir esos objetivos por tres razones: la estrategia empresarial, una medida de prudencia y una exigencia de justicia. "Sería muy inteligente incorporar en el plan estratégico los ODS y ver cómo con sus actividades pueden potenciar esos objetivos. Es ir en la marcha de la historia. Si hay un movimiento global hará que la empresa también funcione de forma más rentable", ha explicado. Respecto a la justicia, Cortina ha celebrado que "se haya puesto sobre la mesa que es una cuestión de justicia y ética, y la ética es algo muy serio". 

Para lograr esos 17 objetivos, Adela Cortina ha valorado la importancia del sector social, ya que "el valor que le guía es la solidaridad". En la tarea de sensibilización de la sociedad juegan un "papel fundamental" los medios de comunicación. Ellos deben "explicar de forma sencilla qué son los ODS y cómo pueden los ciudadanos colaborar en ellos". 

La directora de la Fundación Étnor, Adela Cortina, ha remarcado la “alianza entre los sectores político, económico y social para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”

La economía social en las comunidades autónomas

El Objetivo número nueve, construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación, ha sido el protagonista de la mesa redonda en la que han participado responsables de los Gobiernos de Aragón y Comunidad Valenciana y de la asociación Innobasque. El director general del IAF, Ramón Tejedor, ha puesto en valor el trabajo que se realiza en el territorio aragonés en asociar "estrechamente el binomio excelencia empresarial y responsabilidad social".

Hasta 213 empresas han obtenido ya el Sello de Responsabilidad Social Aragonesa que otorga el Instituto Aragonés de Fomento. Pero este dato solo es "una gota de agua en el océano" para Tejedor, ya que la comunidad aragonesa cuenta con más de 50.000 empresas, el 90% de ellas con menos de nueve trabajadores. Para fomentar estas políticas, el IAF se encuentra buscando fórmulas legales para primar a las empresas socialmente responsables en las contrataciones públicas. "Aragón ha entendido de forma clara que el 80% de empleo está basado en el modelo productivo, en las empresas, y ha querido implicarlas en la RSE cuyo elemento esencial es la sinergia con los ODS", ha manifestado Tejedor. 

Pero esta labor no debe centrarse solo en las grandes ciudades, sino que también hay que trabajar en el tejido local. Por ello, el IAF buscará este año "llevar el compromiso de la RSE a los 731 municipios aragoneses". Y ese trabajo debe empezar "desde la escuela en que el futuro del planeta depende del compromiso que adquiramos con la sostenibilidad social y medioambiental", ha insistido Tejedor. "El trabajo hay que ponerlo en marcha, si no se quedará en una mera intención. Los Objetivos son magníficos, pero el trabajo es enorme", ha concluido. 

En la Comunidad Valenciana también se trabaja firmemente en introducir en su tejido empresarial el concepto de Responsabilidad Social. Para ello, están elaborando una ley que cree una Agencia Valenciana de Innovación. "Estamos haciendo una apuesta fuerte por lanzar una ley de fomento de RS, que sale de un proceso participativo en la que hemos notado una fuerte influencia de los grupos sociales", ha expuesto el responsable de Responsabilidad Social y Fomento de la Generalitat Valenciana. "Esto va dirigido a aquellas empresas que quieran asumir esos valores sociales y ambientales. Estamos intentando hacer un borrón de cuenta nueva y desengancharse de ciertas estructuras", ha explicado. 

En la primera jornada, se abordaron las desigualdades en el acceso a la educación

B Corporation y economía social

Esta segunda jornada ha mantenido

De esa idea nació B Corp, un movimiento de empresas que quieren construir un sueño en el que las personas y la sostenibilidad sean el centro de su producción. "Hay que apostar por empresas que hagan "Benefits", bien hacer, en lugar de "Profits", que son los beneficios financieros", ha manifestado el cofundador de Roots For Sustainability, Pablo Sánchez. En este sentido, ha explicado que "la empresa del siglo XXI es un paradigma en el que todos debemos contribuir para lograr que esta sociedad sea prospera en la que la desigualdad no exista. Es una señal de esperanza".

Esta economía social es un factor esencial en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por ello, la ONU incluye una serie de valores que componen el núcleo de esa economía: facilitar el paso de la economía informal al empleo digno, ecologizar la economía en la sociedad, generar empleo local, generar asentamientos humanos sostenibles, apoderamiento de las mujeres, dar cobertura sanitaria universal o generar finanzas transformadoras. En la difusión de estos valores trabaja la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (Cepes). Su expresidente Marcos de Castro, ha comentado que "se está produciendo un cambio porque las empresas ya no quieren entrar en el modelo empresarial tradicional", sino que optan por un nuevo modelo productivo que cumpla con esos valores que promueve la ONU. Esto "es una reacción colectiva para buscar soluciones a las personas menos desfavorecidas. Crear empleo es un objetivo, no para financiar al accionista, sino para cumplir con el reto para el que nace una empresa", ha expuesto. 

Dos de esas miles de empresas que trabajan en economía social han podido presentar en el Congreso sus proyectos: Ethikos y Veritas. La primera se trata de una consultora de Recursos Humanos concebida para "que tuviera un triple impacto", con el impacto social entre una de sus metas. Su cofundador Germán Cuenca la define como "un puente entre buenas personas". "En España tenemos un problema enorme de desempleo con un talento impresionante. Hay muchísimo talento en gente que no sabe cómo hacer brillar sus fortalezas", ha declarado. 

Veritas por su parte se trata de un supermercado que nació con los valores de "sostenibilidad, lealtad, ética y responsabilidad". Este año cumplirá 15 años "acercando la alimentación ecológica a las familias", explica Anna Badia, responsable de Sostenibilidad de la empresa. Este afán por la responsabilidad social le ha llevado a pasar de un solo supermercado "pequeñito" en Barcelona a 45 en toda España. Todos ellos con la misma meta, la de conseguir un mundo sostenible.