Zaragoza.- La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Aragón ha estimado que las adversidades climatológicas de los cinco primeros meses de 2017 ocasionarán unas pérdidas de más de 120 millones de euros al campo aragonés, a la espera de conocer cifras exactas del peritaje. Advierten, además, que esta cifra puede aumentar porque los cultivos aún no han terminado los ciclos y, por tanto, los efectos de la sequía y las posibles tormentas de granizo pueden agravar la situación.
Según datos de Agroseguro, durante estos meses, se ha dado parte de siniestros en 73.070 hectáreas, pero desde UPA Aragón recuerdan que esta cantidad se incrementa hasta más del doble por todos aquellos agricultores que no tenían seguro contratado.
La sequía es el fenómeno climatológico que produce mayores daños. La provincia más afectada por la falta de lluvias ha sido Teruel, donde los agricultores han perdido cerca de 65 millones de euros, mientras que en Zaragoza los daños ascienden a 40 millones. En Huesca, sin embargo, las pérdidas han sido causadas fundamentalmente por episodios de helada y piedra.
Las últimas precipitaciones, generalizadas en todo el territorio aragonés, han podido ser beneficiosas para los cultivos más tardíos, localizados principalmente en zonas altas. Pero, como apuntan desde la organización agraria, "el problema sigue estando ahí, porque las últimas lluvias no han llegado a tiempo para salvar a muchos cultivos aragoneses fuertemente azotados por la sequía registrada en los meses de abril y mayo".
Además de la sequía, este fin de semana, tormentas "muy severas" cargadas de granizo han provocado daños irreversibles en la provincia de Teruel, especialmente en varios municipios de la cuenca del Jiloca, como Caminreal, Torrijo del Campo, Monreal del Campo y Ojos Negros, en los que los daños alcanzan ya al 100% de los cultivos de cereal de invierno y maíz. Además, las fuertes corrientes de agua han causado serios desperfectos en infraestructuras, sistemas de riego y caminos.
Otros puntos de Teruel, como las localidades de Argente y Camañas, ubicadas en el altiplano turolense, y otras zonas del bajo Jiloca, como Villahermosa del Campo, Lanzuela, Cucalón y Muniesa, registran daños en el 20% de la producción para esta temporada.
El pedrisco también ha afectado a las zonas de La Mata de los Olmos, Castellote, Berge y Molinos, dejando importantes daños en los cultivos de olivar y almendro.