La Unión Europea confía en el ámbito privado para la lucha contra el cambio climático

Claus Sorensen, director general de Comunicación de la Unión Europea, ha destacado esta mañana en Zaragoza, que la solución al cambio climático está más en manos de los ciudadanos que de las grandes multinacionales. Por su parte, Boné ha asegurado que la conciencia social ya existe, y que es momento de pasar a la acción.

Zaragoza.- La Unión Europea considera que son los ciudadanos quienes se deben encargar de liderar la lucha contra el cambio climático. Así lo ha explicado esta mañana Claus Sorensen, director general de Comunicación de la Comisión de la UE, dentro de las jornadas que se celebran hoy en el edificio Pignatelli de Zaragoza. En la conferencia "Movilizando a la sociedad civil para combatir el cambio climático: retos y desafíos", Sorensen ha asegurado que cada vez hay más conciencia social, y que el trabajo conjunto puede mejorar la situación de las naciones.

Un informe del eurobarómetro indica que el 95% de los europeos considera importante proteger al medio ambiente, y el 57% de ellos menciona el cambio climático como uno de los problemas más graves que les preocupan. Sin embargo, sólo el 17% adopta alguna medida activa para combatir el calentamiento global. “Existe un desacoplamiento entre la percepción que se tiene de los problemas que acechan a la humanidad y las conductas consiguientes para contribuir a la resolución de esos problemas”, ha señalado el consejero de Medio Ambiente de Aragón, Alfredo Boné.

Boné ha explicado tres objetivos necesarios: facilitar el acceso a la información, estimular la responsabilidad ciudadana y propiciar la participación social en las soluciones. “Ante un problema de la magnitud del cambio climático, hace falta algo más aparte de que los países sean capaces de reunirse en grandes encuentros internacionales, incluso sean capaces de desarrollar objetivos”, ha señalado Boné. “Ese éxito en la sensibilización tiene un reverso, como todas las monedas, y es el fracaso para conseguir adoptar soluciones en el tiempo adecuado”, ha añadido.

En ese sentido, Sorensen ha asegurado que aunque se está mejorando en ese trabajo de conciencia social, todavía queda mucho por hacer por parte de los ciudadanos. “Podemos desgarrarnos la voz hablando en Bruselas, pero si no hay actuaciones a nivel local, no funciona. Por eso este tipo de conferencias son de extrema importancia”, ha señalado Sorensen.

El director general de Comunicación ha hecho hincapié en el famoso 20/20/20: mejorar la eficacia energética en un 20%, reducir las emisiones en un 20% y que el 20% de las energías sean renovables. “Voy a decir una cosa horrible: el elevado precio del crudo va a forzarnos a hacer caso a esa iniciativa. Hay ahora una fuerte presión económica para alejarnos del petróleo e impulsarnos a usar energías alternativas”, ha explicado.

Protocolo de Kyoto

Ante las preguntas sobre el hecho de que la mayoría de las regiones europeas sobrepasan con creces el límite de emisiones de CO2 establecido en Kyoto, Sorensen ha asegurado ser optimista. “Creo que de algún modo se cambiarán las políticas. Pero no hay ninguna cárcel, y la manera que se debe llevar a cabo es meter presión. No hay una solución mágica”.

Sin embargo, Boné ha hecho un llamamiento directo a la acción después de tantos años sensibilizando a la sociedad. “Tengo la sensación de que somos conscientes de que vamos a chocar contra un iceberg, que hemos ordenado parar máquinas, pero que las máquinas no paran, ni cambian de dirección”, ha declarado. “No están resultando eficaces las políticas”, ha añadido.

En ese sentido, Boné ha exigido que si las regiones europeas implementan las dos terceras partes de las políticas europeas, es necesario que cuenten también con esa proporción de recursos. “Creo que las políticas, en vez de ir dirigidas a la sensibilización, que ya vemos que han funcionado, deberían orientarse más a la acción”, ha concluido.