UAGA-COAG regala 700 kilos de fruta y hortalizas para protestar contra los bajos precios
Zaragoza.- En la mañana de este miércoles, los agricultores del sindicato UAGA-COAG han repartido 700 kilos de fruta entre los zaragozanos que pasaban por las inmediaciones del Corte Inglés de Paseo Sagasta. Ha sido la manera que han elegido para protestar por lo que ellos creen unos precios injustos.
Los agricultores consideran que lo que reciben por su producción resulta insuficiente teniendo en cuenta el precio que el consumidor paga en la tienda. Para demostrarlo, han colocado carteles en los que se mostraba el dinero que ellos reciben y el precio que se paga en tienda.
El responsable del sector de frutas y hortalizas de la comisión agrícola de UAGA-COAG, Vicente López, ha comentado que “este año la cosecha ha sido buena, sin embargo estamos vendiendo poco y excesivamente barato”. Para López el problema reside en la política de compras de las grandes superficies, a las que adjudica gran parte de la culpa: “La grandes superficies nos están comprando poco y barato, y por el contrario lo venden caro, de tal manera que sacan el mismo margen que si comprasen más y lo vendiesen a precios más bajos”. Continua quejándose de que así se esta fomentando “que cada vez el consumo sea menor, y que un producto de primera necesidad se convierta en uno de lujo”.
La cada vez menor demanda de frutas y hortalizas es otro de los problemas que el sindicato pretendía denunciar con su protesta. Creen que a pesar de iniciativas de la administración como la campaña de “5 al día” con la que se fomentaba el consumo de 5 piezas diarias de fruta, si los precios siguen siendo elevados, el ama de casa no comprará sus productos. Vicente López apunta que “en algunas frutas el precio en tienda se llega a hinchar hasta un 900% de lo que se ha pagado en origen”.
Por eso, quieren proponer a la consejería una serie de medidas. La primera que anuncian es el doble etiquetado. Pretenden que en las etiquetas de los centros comerciales, los clientes puedan observar el precio que ellos van a pagar, con el que los agricultores han recibido. Piensan que así las grandes superficies se “contendrán un poco”. Otras de las iniciativas son la creación de una mesa de diálogo con productores, intermediarios, mercas y grandes superficies, para controlar el mercado; ayudas directas a la empresa del almíbar; y una retirada especial de fruta por parte de la administración.
Otro de los handicaps que algunos de los agricultores comentan, es la llegada de productos de otros países a precios con los que no se pueden competir. Señalaban que con las medidas sanitarias y de tratamientos que les exige el gobierno y la UE (y con las que están de acuerdo) la producción acarrea un incremento de costes con los que no se cuenta en otros países. En particular se quejan del precio de la manzana china para zumo, y del tomate marroquí que se vende en la península y que “ni muchísimo menos está tan controlado como el nuestro”.