Zaragoza.- Tata Hispano ha cerrado otra jornada más sin acuerdo laboral. El comité de empresa y la dirección se han reunido este miércoles para tratar el tema de la indemnizaciones, pero todavía no ha habido un punto en común. Los trabajadores han hecho una nueva propuesta: 52 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades, una cifra que ha cambiado ya que la primera versión eran 55 días.
La principal novedad de la propuesta ha sido la petición de una compensación económica por los días del ERE del último año que aseguran que fue “fraudulento” y consumieron días de paro, más de 130 días. “Pedimos que se nos compense la pérdida de salario durante el ERE”, ha explicado el presidente del comité de empresa de Tata Hispano, José Luis Chueca.
Por parte de la empresa, han señalado que estudiarán esa propuesta, pero la consideran “excesiva”. Por lo que la dirección sigue ofreciendo 30 días por año trabajado y 18 mensualidades. Los trabajadores de la empresa ven el cierre de este acuerdo un poco lejano, ya que la dirección no muestra intención de cambiar su propuesta.
La compañía Benseny se interesó por la compañía, pero Chueca ha asegurado que no ha habido avances en este aspecto. Además, ha señalado que las condiciones de la compra no eran tan buenas, ya que seguirían con la misma directriz de Tata Hispano. “No harían ninguna nueva inversión y no mantendrían todos los puestos de trabajo”, ha apuntado el presidente del Comité.
Asimismo, los trabajadores habían pensado en crear una cooperativa para comprar la planta. Sin embargo, quieren llegar a un acuerdo en el tema de las indemnizaciones para presentar un proyecto viable. “Hasta que el dinero de las indemnizaciones no esté pactado no seguiremos con ese proyecto”, ha explicado Chueca.
Además, el presidente del comité de empresa confía en que si la compra sucediera habría que hablar con Tata Hispano a ver qué condiciones. “Tendríamos que ver las condiciones a ver si son las mismas que a Benseny”, ha añadido.
Tata Hispano tiene previsto cerrar su planta de Zaragoza por “pérdidas económicas de más de 60 millones de euros” y deja en la calle a unos 290 trabajadores. El próximo viernes se vuelven a reunir en el SAMA.