Los trabajadores de Mann Hummel Zaragoza irán a huelga indefinida la próxima semana
Nuevo capítulo en torno al ERE en Mann Hummel Ibérica, que plantea 158 despidos en su planta de Zaragoza. El Comité de Empresa plantea ahora una huelga indefinida tras constatar, a su juicio falta de avances "satisfactorios" en el periodo de consultas del Expediente de Regulación de Empleo planteado por la multinacional alemana. El paro arrancará el próximo jueves 26 de febrero si no hay un giro en la negociación.
La decisión llega después de la sexta reunión celebrada este martes entre empresa y representación sindical. Según el Comité, la empresa continúa en su propuesta inicial de extinguir 158 puestos de trabajo en la planta del polígono Plaza, donde trabajan unas 550 personas en plantilla fija. Según el comunicado remitido por el Comité, se han producido “ciertos avances” que reducirían parcialmente la cifra de afectados y mejorarían la indemnización hasta 30 días por año trabajado con un tope de 18 mensualidades, pero consideran que la oferta sigue siendo “insuficiente”.
CONTEXTO
La mesa de negociación se constituyó el pasado 27 de enero y, desde entonces, las posiciones se han mantenido alejadas. El Comité insiste en que no entiende ni reconoce el ERE y mantiene que el ajuste responde a una estrategia de deslocalización de parte de la producción hacia otros países europeos con menores costes laborales, un mantra que la plantilla viene defendiendo desde el anuncio del expediente el 19 de diciembre.
El conflicto ha ido escalando en las últimas semanas. Tras varias concentraciones a las puertas de la fábrica, cientos de trabajadores llevaron el pasado sábado su protesta hasta la plaza de España de Zaragoza para visibilizar el rechazo al despido colectivo. La representación sindical sostiene que la planta mantiene carga de trabajo y beneficios -en torno a 20 millones de euros anuales, según han reiterado- y que incluso se sigue recurriendo a personal eventual.
Con la convocatoria de huelga indefinida, el Comité busca “impulsar soluciones” al ERE y forzar un cambio de planteamiento por parte de la compañía. De momento, el calendario avanza y las semanas que restan de negociación se antojan decisivas para el futuro de 158 familias y para el rumbo de una factoría con seis décadas de historia a orillas del Ebro.