Los trabajadores del CITA exigen atención ante el deterioro del centro y falta de recursos humanos
Los representantes del comité de trabajadores del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) han expresado su preocupación por "el estado de abandono en el que se encuentra la institución", atribuyéndolo a la gestión del Gobierno de Aragón. Los trabajadores señalan "condiciones laborales precarias" y lamentan el deterioro de las instalaciones, cuya antigüedad y falta de mantenimiento dificultan el desarrollo de proyectos de investigación.
Según el comité de los trabajadores, el traslado del CITA entre diferentes departamentos del gobierno ha sido un factor clave en la situación actual. Originalmente estaba vinculado al Departamento de Ciencia y Universidad, después fue transferido al Departamento de Agricultura y, recientemente, al de Empleo, Ciencia y Universidades. Esta inestabilidad, consideran que "evidencia la falta de un compromiso real por parte del Gobierno de Aragón para asegurar el correcto funcionamiento del centro y el bienestar de sus cerca de 300 empleados". A raíz de esta situación, el actual director gerente ha decidido presentar su renuncia, dejando al centro sin dirección a partir del 29 de octubre de 2024.
El personal demanda "la designación de una dirección técnica estable y alejada de los cambios que impone el ciclo político". La intermitencia en la dirección indican que "afecta la ejecución de proyectos de investigación y frena los avances necesarios en el sector".
INSTALACIONES "OBSOLETAS"
La situación de las instalaciones es otro de los puntos críticos. La mayor parte de las infraestructuras del CITA fueron construidas en los años 70 y, actualmente, presentan un "deterioro evidente, con equipamientos anticuados que dificultan el trabajo de los investigadores", manifiestan desde la representación de los trabajadores. "Los laboratorios y áreas de trabajo presentan techos y suelos deteriorados, y la maquinaria de laboratorio, en algunos casos, ha sido clausurada por no cumplir con los requisitos de seguridad". Estos problemas, denuncian los empleados, "ponen en riesgo tanto la integridad de los trabajadores como la calidad de los proyectos de investigación".
Además de las "deficiencias" en el equipamiento, la falta de personal ha sido otra de las quejas. La plantilla denuncia "la incapacidad del centro para cubrir las bajas y jubilaciones, lo que ha debilitado el ritmo de trabajo y la capacidad del centro para atender las necesidades del sector agroalimentario aragonés". "Hay plazas que llevan dos años vacantes tras numerosas peticiones para cubrirlas", aseguran desde la representación de los trabajadores.
En cuanto a la situación de los investigadores, destacan "la falta de una regulación adecuada para la carrera científica, una promesa pendiente" que, según los trabajadores, ha incentivado el éxodo de talento hacia otras regiones. En palabras del comité de trabajadores: "Esta carencia, pendiente de resolución desde hace casi dos décadas, limita las oportunidades de desarrollo profesional en el CITA y debilita su capacidad para competir en el panorama nacional de la investigación agroalimentaria".
La representación de los trabajadores ha subrayado que "la excesiva burocracia y la descoordinación interna obstaculizan la respuesta eficiente a las demandas del sector". Por ello, exigen al Gobierno de Aragón que "implemente las reformas necesarias para devolver al CITA la estabilidad que permita recuperar el estatus del centro como referente de innovación agroalimentaria".