Los trabajadores de Bosal aprueban el acuerdo planteado para el ERE
Los trabajadores de Bosal han dado luz verde este jueves al acuerdo planteado por la empresa para el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con 70 votos a favor (el 68% de los emitidos), 26 en contra y 3 abstenciones. Así, la plantilla acepta la oferta que la compañía puso sobre la mesa y que ya se preacordó este miércoles en una reunión en el SAMA, que contempla una indemnización de 26 días con un máximo de 15 mensualidades, aunque los sindicatos asumen que los trabajadores tendrán que acudir al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) para percibir prestaciones.
Detalladamente, el acuerdo contempla el abono de las indemnizaciones en los siguientes términos: 26 días de indemnización por año de servicio y con el tope máximo de 15 mensualidades; presentación de los convenios especiales de Seguridad social a suscribir para las personas trabajadoras mayores de 55 años afectadas por el Expediente y abono de la liquidación antes del día 9 de septiembre de 2024.
La mayoría del Comité compuesta por CCOO y UGT lo ha ratificado, sin embargo, fuentes sindicales de Comisiones aseguran que la negociación ha tenido un final “amargo” y califican el acuerdo como un “varapalo” tanto para los trabajadores como para la industria en Aragón. El principal motivo es que la indemnización “está condicionada a la existencia de liquidez” y ya auguran que las familias “van directas a cobrar del Fogasa” al mantener Bosal su intención de entrar voluntariamente en concurso de acreedores.
OSTA NO HA FIRMADO DEBIDO A QUE LA EMPRESA "NO GARANTIZA EL COBRO DE LAS INDEMNIZACIONES"
Un motivo que ha provocado que OSTA no firme alegando precisamente que “la empresa no garantiza el cobro de las indemnizaciones”. Según Cristina Esclada, de la Federación de Industria de OSTA, la dirección de Bosal ha manifestado durante la negociación “que pagarán hasta donde puedan” y que después presentarán voluntariamente concurso de acreedores, “lo que obligará a la plantilla a reclamar en el Fogasa” y, en consecuencia, “no percibirán las cuantías acordadas”.
Otro de los puntos por los que la central aragonesista no suscribe el acuerdo es porque, al ser ratificado por la plantilla y firmado por la representación legal de los trabajadores, “hace prácticamente imposible que ninguna denuncia individual se gane” ya que “se dan por buenas las causas del expediente que es en lo que se podrían basar esas futuras reclamaciones”. Así, a pesar de respetar la decisión de la plantilla, consideran que “la empresa ha sido la ganadora del conflicto”.
LOS SINDICATOS HAN TENIDO "POCO MARGEN DE ACTUACIÓN"
Bosal, que se dedica a la fabricación de tubos de escape en su planta de Pedrola, anunció el pasado mes de julio la intención de cerrar sus puertas y presentar un ERE que afectaría a sus 131 trabajadores, al haber perdido un contrato con Volskswagen que garantizaba el 80% del trabajo. Ante la negativa de la empresa a reconducir su producción comenzaron unas negociaciones en las que los sindicatos han tenido “poco margen de actuación”. En total, se celebraron cuatro reuniones en el SAMA y las negociaciones estuvieron bloqueadas "hasta el último momento".
Por este motivo, desde CCOO Industria han instado a las administraciones y a los poderes públicos a “reflexionar” y a abordar “un plan de transición justa en el sector del automóvil” que permita “la reindustrialización y el mantenimiento y la creación de nuevos puestos de trabajo”.