Los sindicatos de Renfe y Adif convocan paros en protesta por la gestión ferroviaria en Cataluña

La protesta responde a discrepancias sobre el traspaso del servicio de Rodalies a la Generalitat de Cataluña principalmente
Hasta el 16 de noviembre estará cortada la circulación en el trayecto Hoya de Huesca-Ayerbe, mientras que hasta el 31 de agosto se verá afectado el tráfico ferroviario en el tramo Villanueva de Gállego-Zuera-Almudévar
photo_camera Renfe y Adif aún no han anunciado los servicios mínimos

El transporte ferroviario en España se verá afectado por una huelga convocada por los sindicatos de Renfe y Adif, que se desarrollará en siete jornadas entre marzo y abril de 2025. La protesta responde a discrepancias sobre el traspaso del servicio de Rodalies a la Generalitat de Cataluña principalmente.

Los paros se han programado para los días 17, 19, 24, 26 y 28 de marzo, así como para el 1 y 3 de abril. En tres de estas fechas, la huelga será durante toda la jornada, mientras que en las demás habrá interrupciones parciales en franjas horarias clave. Se espera que los servicios de cercanías, media y larga distancia sufran alteraciones, especialmente en Cataluña, donde la cesión de Rodalies ha generado gran controversia.

Los sindicatos denuncian que el Ministerio de Transportes ha incumplido los acuerdos firmados en 2023, que garantizaban el mantenimiento de las plantillas y establecían condiciones para la cesión del servicio. También alertan sobre la posible entrada de un socio industrial en Renfe Mercancías, lo que interpretan como un riesgo de privatización del sector.

Renfe y Adif aún no han anunciado los servicios mínimos que se establecerán durante la huelga, por lo que se recomienda a los usuarios informarse con antelación y considerar alternativas de transporte en las fechas afectadas. Las actualizaciones sobre cancelaciones y modificaciones se publicarán en los canales oficiales de ambas entidades.

Aunque las negociaciones continúan, hasta el momento no se ha llegado a un acuerdo que permita desconvocar los paros. Con miles de viajeros potencialmente afectados, la presión sobre las partes implicadas aumenta a medida que se acerca la primera jornada de huelga.