Los sindicatos no albergan esperanzas de que Bosal recule y mantenga a sus 135 trabajadores
Cuenta atrás para comenzar las negociaciones del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la dirección de Bosal, empresa del sector de componentes del automóvil con planta en Pedrola, anunció la semana pasada y que afecta a todo el personal, un total de 135 trabajadores. Desde los sindicatos no albergan esperanzas de que la empresa pueda recular y mantener su actividad en Zaragoza, ya que la dirección así lo ha transmitido en las distintas reuniones. Precisamente este lunes la multinacional ya entregó al Comité la memoria del ERE y está previsto que se vuelvan a sentar sobre la mesa el próximo 30 de julio.
El secretario general de UGT, José Juan Arceiz, ha recalcado que, aunque “no son optimistas con que la empresa dé marcha atrás” van a intentar “agotar todas las posibilidades de negociación para que esto sea así”. “Hasta que no acabe el plazo de negociación albergamos la esperanza de que eso ocurra, pero lo vemos muy difícil”, ha señalado Arceiz en rueda de prensa.
Desde CCOO ya rechazaron la medida, asegurando que fue "por sorpresa" y "pocos días antes de que la plantilla se fuera de vacaciones" y apuntaron que es el momento de demostrar que el recién creado Observatorio Aragonés de la Automoción mantiene un compromiso firme. “Es el lugar donde deben tratarse casos como el de Bosal para garantizar que la situación que atraviesa el sector no deje ningún cadáver laboral. Es necesario abordar en este marco un proceso de reindustrialización, ya que se trata de una actividad con un futuro incierto”, subrayaron desde la formación.
La presentación del ERE se produjo después de que la empresa, que fabrica tubos de escape, perdiera el contrato con Volkswagen, que garantizaba el 80% de la producción. El 20% restante no serviría para mantener la planta abierta, y desde Bosal no han manifestado la intención de buscar otro tipo de actividad, como confirman los sindicatos. Con el cierre de la planta Pedrola esta empresa con sede en Holanda ya no tendría ningún centro de trabajo en territorio español.
UN 2025 QUE PUEDE SER “COMPLICADO” PARA EL SECTOR DE LA AUTOMOCIÓN
En cuanto a ese futuro del sector automovilístico en Aragón, Arceiz ha señalado que 2025 puede ser “un año complicado” ya que Stellantis Figueruelas “ha perdido dos modelos” (el Opel Crossland y el Citroën C3 Aircross) y los dos nuevos modelos eléctricos que se han comenzado a ensamblar (el Lancia Ypsilon y el Peugeot 208) “todavía no están cubriendo esas bajas”.
Sin embargo, el secretario general de UGT se ha mantenido positivo y espera que la situación en la planta “mejore antes de finalizar el año”. “Soy optimista con el futuro de Stellantis, tiene dos modelos asignados para más allá del 2027 y estoy seguro de que al final todo irá arrancando y encajando”, ha remarcado.
En caso de situaciones similares a la de Bosal que se pudieran presentar en la Comunidad, Arceiz ha incidido en la efectividad del mecanismo RED, que la Federación de Industria de UGT ya ha reclamado al Gobierno Central para su estudio e implantación en el sector automovilístico tras el caso de Ford en Valencia. Este instrumento permite mantener el empleo en situaciones de crisis cíclicas o sectoriales.