Queimada y BDP Bioenergy invertirán 100 millones en cuatro plantas de biogás

El Consejo de Gobierno ha autorizado este miércoles la declaración de interés autonómico
Imagen de archivo de la planta de biogás de La Almunia
photo_camera Imagen de archivo de la planta de biogás de La Almunia

Dos proyectos de los grupos empresariales Queimada Investments y BDP Bioenergy relacionados con la producción de biogás supondrán, en conjunto, una inversión superior a los 100 millones de euros. El Consejo de Gobierno ha dado luz verde este miércoles a la declaración de ambas iniciativas como de interés autonómico y se espera que ambas puedan echar a andar entre 2027 y 2028.

Respecto a la primera, Queimada, que pertenece al Grupo Azora, concentra el grueso de la inversión, con hasta 70,7 millones para una planta de producción de fertilizantes y biometano a partir de purines del ganado en el municipio turolense de Azaila y en Magallón (Zaragoza). La puesta en marcha de las instalaciones está prevista para finales de 2027.

La fase de explotación significarán catorce empleos “directos estables”, entre “personal técnicos especializado, operadores, mantenimiento y seguridad”. Se calculan otros 30 puestos de trabajo indirectos vinculados al transporte de las materias primas, los productos, la logística y “servicios complementarios”.

Según figura en la orden del Consejo de Gobierno, “el biometano se obtendrá mediante el enriquecimiento del biogás que se produce con la descomposición confinada y controlada de los residuos orgánicos”. La empresa espera generar energía equivalente al consumo de 15.460 hogares en Magallón y de 11.600 en Azaila. Se dejarían de “aplicar al campo” 360.000 toneladas de purines y 150.000 de estiércoles y gallinaza. La vida útil de las plantas rondará los 25 años.

VILLAFRANCA DEL CAMPO Y MALLÉN

Por otro lado, BDP Bioenergy (parte de la multinacional ABEI Energy) desplegará sus plantas en Villafranca del Campo (Teruel) y Mallén (Zaragoza), donde e producirá biometano a partir de residuos del sector primario, “principalmente purín porcino, estiércol, gallinaza o suero lácteo proveniente de granjas e industrias de las proximidades de las plantas”. La inversión será de 34 millones de euros y significará la creación de 32 puestos de trabajo en la fase de explotación. Durante la construcción se generarán otros 60 temporales.

El empleo indirecto “en otras industrias auxiliares” rondaría los 57 puestos. En concreto, “perfiles técnicos con formación y experiencia en mantenimiento industrial y operación de plantas de tratamiento de los residuos”, para quienes están previstos programas de formación.

De los aspectos técnicos, se podría llegar a utilizar entre un 64% y un 68% de los residuos de las granjas locales en la generación de biogás. La planta de Villafranca del Campo se conectará además a un gasoducto de Redexis y la de Mallén a otro de la empresa Nedgia.

El cronograma establece diez meses de obras y cuatro para la “puesta en marcha y explotación comercial”. Este hito llegaría en diciembre de 2027 para Villafranca y en febrero de 2028 para la de Mallén.