El portavoz del PSOE en las Cortes, Marcel Iglesias, ha pedido este lunes al Gobierno de Aragón que abone ya el anticipo del 70% de la PAC como permite la UE, y tal como se comprometió con las organizaciones agrarias, ya que avanzó que sería el 16 de octubre, mientras que el Ministerio de Agricultura ya ha hecho los ingresos al Gobierno de Aragón de 228 millones de euros.
“Para el señor Azcón el sector primario ha pasado a tercer plano, el medio rural le interesa muy poco, tal y como hemos podido comprobar, ya que viniendo de un año particularmente complicado todavía no se han pagado las ayudas de la sequía después de catorce meses y los agricultores necesitan liquidez”, ha indicado.
Además, lamenta que “el presidente de Aragón se toma más interés en lo urbano que en lo rural y el sector primario debería ser prioritario”. “Solo parece preocupado en el sector para cambiar la Ley de Agricultura Familiar para beneficiar a los fondos de inversión”, ha remarcado.
El diputado ha apuntado que todavía no se han abonado las ayudas de la sequía, “además dejan fuera muchas zonas: son ayudas escasas y han quedado excluidos todos los leñosos (olivo, viña o almendros)”. Para la ganadería se ha dedicado un millón de euros y además, dice, “han excluido las explotaciones ganaderas con serios problemas de abastecimiento como el Maestrazgo o el Matarraña”.
“El Gobierno del PP debe ser consciente que estamos en tiempo de siembra y se sigue pagando con mucho retraso las ayudas comprometidas de jóvenes agricultores y modernización de explotaciones, de innovación y otras, todo ello tiene un efecto directo en los agricultores y ganaderos”, ha señalado Iglesias.
Además, el portavoz de agricultura socialista ha solicitado el Gobierno que clarifique la cantidad y pague ya la ayuda de zonas desfavorecidas de montaña, esto es, la denominada ICB, la compensación a zonas con limitaciones naturales y de montaña. A su juicio, la administración debe ser más ágil y “aún no está funcionando bien”, por lo que ha instado al Ejecutivo a convocar las ayudas y convocatorias regladas “de una forma más ordenada y cumpliendo los plazos porque cada año las van retrasando más y tiene un efecto directo en aquellos que hacen grandes inversiones precisamente, para que sus explotaciones sean más competitivas”.