Cada vez más establecimientos cobran el servicio de bolsas y Primark ha sido el último en sumarse a esta iniciativa. Y es que desde este 12 de mayo, Primark cobra 0,15 euros por sus bolsas de papel. La medida, que forma parte de su estrategia para reducir residuos, ha desatado una oleada de reacciones en redes sociales, especialmente por un motivo: la calidad de sus bolsas.
UNA MEDIDA ENFOCADA A REDUCIR RESIDUOS
Desde Primark explican que el objetivo es reducir el uso de bolsas de un solo uso, incluso aunque estén fabricadas con materiales reciclables. En un comunicado reciente, la marca asegura que cada día se reparten miles de bolsas en sus tiendas, por lo que cobrar por ellas puede ayudar a fomentar un consumo más responsable. "Los estudios demuestran que cobrar por las bolsas de papel contribuye a reducir la cantidad de bolsas nuevas que utilizan los clientes", señalan.
Primark recuerda que desde hace tiempo ofrece una amplia gama de bolsas reutilizables desde solo 1 euro, en varios tamaños y diseños. Desde bolsas de lona con estampado de Hello Kitty o Los Simpson, hasta tote bags reutilizables de Vincent van Gogh o Billie Eilish, con precios que oscilan entre los 1 y los 8 euros. También animan a los clientes a llevar su propia bolsa de casa.
UNA TENDENCIA EN EXPANSIÓN
El cobro por bolsas ya es habitual en grandes superficies como Zara, Pull&Bear, H&M o supermercados como Mercadona y Carrefour. En muchos casos, se trata de bolsas de papel o de materiales biodegradables, y en otros, de bolsas de plástico reciclado. Primark era una de las pocas grandes marcas que seguía ofreciendo sus bolsas gratis, pero con esta decisión se alinea con las nuevas normativas europeas y con las políticas medioambientales del sector.
Aunque se trata de una medida lógica en términos de sostenibilidad, el debate público ha girado hacia otro punto: la durabilidad de las bolsas. Para muchos, el problema no es pagar, sino pagar por algo que —según dicen— “se deshace en cuanto sales de la tienda”.
Lo cierto es que esta pequeña medida marca un cambio significativo en la experiencia de compra, y es probable que a partir de ahora veremos más clientes saliendo de Primark con sus propias tote bags bajo el brazo, o comprando una bolsa reutilizable en caja.

