El ajo se ha convertido en un producto más caro en los mercados aragoneses, con un incremento del 21,6% en su precio, mientras que la cebolla ha logrado esquivar nuevas subidas y se mantiene estable.
La escalada del ajo se debe a una reducción de la producción nacional, principalmente en Castilla-La Mancha, lo que ha limitado la oferta y elevado los precios en toda España. Aunque en Aragón existen cultivos en Zaragoza y Huesca, su producción es modesta, lo que obliga a depender de otras regiones para el abastecimiento.
En contraste, la cebolla ha encontrado un punto de equilibrio, tras un 2023 con fuertes subidas por la escasez. Los cultivos aragoneses en Zaragoza y Teruel han ayudado a estabilizar la oferta, lo que se refleja en una menor presión sobre los precios en mercados y supermercados de la región.
MÁS QUE SABOR: LOS BENEFICIOS DEL AJO Y LA CEBOLLA
Más allá de su importancia en la cocina, tanto el ajo como la cebolla son reconocidos por sus propiedades saludables.
- El ajo, además de ser un condimento esencial en la gastronomía, es conocido por sus propiedades antibacterianas y antioxidantes. Su consumo habitual contribuye a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la circulación y reducir la presión arterial. También se le atribuyen efectos antiinflamatorios y protectores frente a enfermedades cardiovasculares.
- La cebolla, por su parte, es un alimento rico en vitaminas C y B6, así como en compuestos que favorecen la salud respiratoria y digestiva. Su consumo ayuda a reducir el colesterol, controlar los niveles de azúcar en sangre y fortalecer el sistema inmunológico. Además, es un aliado natural contra gripes y resfriados, gracias a su capacidad expectorante.
Productores y consumidores seguirán atentos a la evolución del mercado, en un contexto donde la volatilidad de los precios agrícolas sigue marcando la pauta.
