Huesca.- “Está todo muy negro, fatal”. Con esta frase pronunciada por uno de los trabajadores de Luna se podría definir el sentir general de este colectivo, que este jueves se ha concentrado en la plaza Navarra de Huesca para pedir soluciones inmediatas. Los empleados tanto de las instalaciones de Huesca como de Almudévar lamentan que todavía se les deban mensualidades o desempleo después de que se anunciase el cierre de la factoría.
Bajo el lema “Los trabajadores de Luna exigimos soluciones para las plantas de Huesca y Almudévar”, los empleados han pedido que se dé una respuesta a sus peticiones, aunque no se producirá hasta, por lo menos, el mes de septiembre, cuando el juez que lleva el caso regrese de sus vacaciones.
Cristóbal Burgos, de la Federación del Metal de Comisiones Obreras, ha subrayado que están a la espera y no tienen información. "Hay una suspensión de pagos y hay acreedores y no sabemos si el juez asume las competencias. Los trabajadores no están cobrando ni salarios ni desempleos. Venían cobrando irregularmente y ahora no saben si están en la empresa o en el paro. A ver si el juez termina sus vacaciones y admite a trámite el asunto o hay que aportar más documentación. No podemos anticiparnos", ha explicado Burgos.
Por su parte, el presidente del comité de empresa, Vicente Ferrer, ha añadido: “Todos tenemos problemas y queremos una solución. Tenemos que esperar a ver qué resuelve el juez. Hasta el mes de septiembre no hay nada. Algunos trabajadores han pedido ayuda incluso a servicios sociales porque tienen unos pagos y llevan varios meses sin cobrar. Están trabajando como vigilantes o hacen algún servicio y no cobran”. Para Ferrer, la resolución del juez “corre prisa”.
Luis Tejedor, representante de UGT, ha considerado que hay cuatro puntos que hay que aclarar para saber si hay algún tipo de responsabilidad civil subsidiaria que pudiera compensar las indemnizaciones y “superar la situación del Fogasa”.
“Tenemos que conocer los datos de la sociedad Campo Redondo Valdegarcen, que posee el 70% de las acciones. Tenemos que conocer su patrimonio, fuentes de financiación, actividades y relaciones comerciales. En segundo lugar, se tiene que aclarar una partida con valor de 1,9 millones de euros de bancos y accionistas procedentes de un crédito participativo. Las pérdidas acumuladas a julio de 2010 se elevarán a unos doce millones de euros. Y no se ha presentado plan de viabilidad”, ha detallado. Para Tejedor, la concentración pretende “llamar la atención para que todo se lleve con la mayor velocidad posible”.
En estos momentos hay gente trabajando en Luna en labores de vigilancia o el almacén. En septiembre el juez debería dictar sentencia y, en base a dicha respuesta, los trabajadores podrán tener una perspectiva sobre su futuro. “Tendremos que hacer de tripas corazón” ha apuntado uno de los trabajadores.