La alcañizana Pilar Górriz, doctora en Ciencias Químicas por la Universidad de Zaragoza, ha sido nombrada nueva directora de Innovación de la compañía ferroviaria Renfe, dentro de la Dirección General de Innovación, Sostenibilidad y Transformación Digital. Entre los objetivos de futuro que abordará en este puesto se encuentran evaluar la tecnología cuántica y aplicar soluciones basadas en la innovación para optimizar la flota de trenes o mejorar la experiencia de cliente, así como continuar con proyectos como TrenLab, que aporten soluciones para ir afrontando los retos que se le presenten a la compañía.
PREGUNTA.- ¿Cuáles son los retos de innovación que se ha marcado Renfe?
RESPUESTA.- Renfe tiene 80 años de historia, pero siempre ha hecho mucha innovación, principalmente porque siempre se ha hecho en el sector del ferrocarril, y siempre acompañándonos de nuestros proveedores. Por ello, en el año 2018 se pensó que sería buena idea tener un programa de innovación abierta, que denominamos TrenLab. Lo que pretende es organizar todo este proceso de innovación con terceros, fundamentalmente basado en la transformación digital, un proceso que va muy rápido y que además se tiene que implementar también a gran velocidad.
Desde TrenLab lanzamos los retos que tenemos en la compañía y que queremos solucionar de forma diferente, y son diferentes startups las que compiten por resolverlo. Así, elegimos la mejor solución y nos ponemos a trabajar juntos durante seis meses.
P.- ¿Después de esos seis meses, continúa el trabajo con las startups?
R.- Esta iniciativa la hemos ido evolucionando. En 2021 dimos el paso para, además de desarrollar esa solución, contratarla. Somos una empresa pública y todas las contrataciones son vía licitación, por lo que nos pusimos a trabajar con los departamentos de jurídico y compras de Renfe para encontrar una solución que encajara administrativamente para poder contratar a la startup siempre y cuando la solución fuera buena para nosotros, con un presupuesto de hasta un millón de euros.
Y ahora es una realidad y en ese punto estamos. Trabajamos con las startups, desarrollamos soluciones con ellas y si nos proporciona una solución de valor para la compañía las contratamos, convirtiéndolas en un proveedor más de Renfe. En total, hemos trabajado con 22 startups en estos años, con retos muy diversos para, entre otras cosas, mejorar nuestros procesos y la experiencia de nuestros clientes.
P.- ¿Cuáles son las innovaciones que han salido de TrenLab?
R.- Uno de los ejemplos que siempre cuento es el de una startup que trabaja con nosotros en un reto de accesibilidad para personas con discapacidad auditiva. Se llama Visualfy, de Valencia, y nos han ayudado a que las personas con discapacidad auditiva tengan información en nuestras estaciones que de otra forma no podrían tener.
Ellos desarrollaron una aplicación que las personas pueden descargarse y que les avisa cuando hay cualquier tipo de incidencia que pueda ser grave en una estación. Además, instalaron avisos luminosos con ese mismo objetivo. Así, no solo encontramos una solución que mejore la experiencia del cliente, sino que además afrontamos un reto de accesibilidad para personas que tienen dificultades que el resto no.
P.- ¿Cuánto tiempo tarda desde que se presenta una idea hasta que se materializa en Renfe?
R.- El programa son seis meses, cuando trabajamos codo con codo entre el equipo de Renfe que plantea el reto y la startup, y en ese tiempo hacemos una prueba piloto. Nos sirve para saber si es interesante, si está funcionando y si puede integrarse en Renfe. Cuando vemos que es así, se abre el tiempo de licitación y se contrata la startup. Así, en menos de año y medio o dos años desde que tenemos el piloto la solución puede estar implantada en Renfe.
P.- Recientemente la compañía publicó el reto de aplicar la tecnología cuántica, ¿cómo se haría?
R.- La cuántica es una nueva tecnología que todavía está muy en desarrollo y nos va a ayudar a hacer más rápido algunos procesos que consumen muchos recursos en la actualidad. Con esta tecnología, las expectativas son que los tiempos se reduzcan muchísimo.
Hace un par de años se pensaba que estaría disponible en 2030 pero está avanzando significativamente. No puedo poner plazos, pero creemos que será mucho antes. Todo lo que sea mejorar procesos y ser más eficientes tomando decisiones nos va ayudar a ser mejores.
P.- ¿Qué aplicaciones concretas tendría en Renfe?
R.- Ahora los algoritmos cuánticos se están utilizando en el sector de las inversiones económicas, biotecnología, farmacia y ciberseguridad. En ciberseguridad va a ser una revolución y para Renfe es muy importante porque estamos sometidos a muchos ataques cibernéticos, al igual que otras empresas del sector.
También pensamos que nos ayudará mucho para la optimización de nuestra flota. Movemos 5.000 trenes diarios aproximadamente y eso implica que también hay una gran cantidad de recursos humanos involucrados y combinar todos estos parámetros es muy complejo. Contamos con algunas herramientas de Inteligencia Artificial que nos ayudan, pero cuando tengamos disponible la tecnología cuántica se podrá hacer mucho mejor.
P.- ¿Hay alguna prioridad dentro de la compañía para que se aplique antes en Pasajeros o en Mercancías?
R.- Estamos evaluándolo, tenemos que saber más sobre esta tecnología. Las soluciones tienen que estar más maduras y no creo que hasta el año que viene podamos pensar en algo material que podamos aplicar. Es arriesgado hablar de cuántica para una solución viable a corto plazo. Sí que la estamos estudiando para cuando esté lista poderla instalar cuanto antes.
P.- ¿Por qué es necesario para Renfe trazar este camino hacia una innovación constante?
R.- Renfe está en un momento muy interesante de su historia. Ahora cambia nuestro entorno, tenemos competencia y nos exige ser mejores, lo que es un reto para nosotros y abordarlo desde la innovación nos va a ayudar.
P.- ¿Cómo mejorará la movilidad esa innovación?
R.- A día de hoy vertebramos todo el territorio y la innovación hace que la experiencia de cliente sea más agradable. Optimizar la flota nos va a permitir poner más servicios y de eso se van a beneficiar los ciudadanos. La innovación ayudará a todos los aspectos de la movilidad.
P.- ¿Cómo llega una alcañizana a ocupar este puesto en Renfe?
R.- Yo soy de aquí, de Aragón, estudié Química en la Facultad de Ciencias e hice el doctorado en la Universidad de Zaragoza. A mí me gustaba mucho el laboratorio, pero llega un momento en tu carrera profesional que te proponen un cambio, y te planteas que quizá podrías hacer bien otras cosas.
En el momento en el que tomas la decisión y te dedicas más a la gestión, vas metiéndote en otros mundos que al principio quizá no te planteabas, pero de repente también te gustan.
Soy una persona curiosa y los retos que se me van presentando los intento resolver y con ganas siempre de aprender. Vas evolucionando y te encuentras haciendo cosas de innovación en una empresa como Renfe y disfrutando muchísimo porque es una gran oportunidad.