Oposición a la nueva Ley de Agricultura Básica

El responsable de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), Javier Sánchez, considera que el borrador de la Ley de Agricultura Básica elaborado por el Ministerio de Agricultura “defiende el modelo de latifundio, del caciquismo frente a la explotación agraria familiar”.
Zaragoza.-Los cambios que propone el anteproyecto de la Ley de Desarrollo Rural elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y que ha desagradado en gran medida al secretario general de UAGA, Javier Sánchez, son múltiples y afectan a las políticas vinculadas al desarrollo de las explotaciones agrarias en tres bloques diferenciados.

El primero sería el constituido por modificaciones de carácter jurídico y de definición que se pueden agrupar en un nuevo concepto: “Sociedad Limitada Nueva Empresa Agraria”, que es un nuevo tipo por encima de la explotación familiar. “El nuevo modelo jurídico de explotación agraria que proponen, que tiene un nombre que recuerda a tiempos pasados, es un ejercicio imaginativo que defiende el modelo del latifundio, del caciquismo y de la gran explotación, frente al modelo de explotación agraria familiar”, explica Sánchez.

En segundo lugar, estarían los cambios, muy importantes, que se quieren hacer en cuanto a la representatividad de los sindicatos, proponiendo un modelo sin igual en Europa. Se pretende crear un Consejo Nacional Agrario como órgano consultivo y, a partir de ahora, que los representantes sindicales se elijan en elecciones generales en el campo mediante votación electrónica.

El último bloque lo compondrían los aspectos relativos a las relaciones institucionales entre el Gobierno central y los autonómicos. Se pretende que en la Conferencia Sectorial, donde se reúne el ministro con los consejeros autónomos, haya modificaciones para que tenga más poder el Ministerio de Agricultura en la toma de decisiones. “Habría que preguntarle al ministro si las comunidades autónomas estaban al tanto de lo que preparaba, o si les ha pillado tan por sorpresa como a nosotros. El ministro ha querido tomar el pelo a todos y ponerse el mundo por montera”, comenta el secretario general de UAGA al respecto.

El breve plazo otorgado para las alegaciones, que concluye el 28 de agosto, mes vacacional por excelencia, es otro motivo de crítica para Sánchez. “El ministro nos ha dado una lección más de despotismo, porque no ha consultado a las organizaciones agrarias antes de redactar el borrador, algo ineludible en una democracia. El ministro sigue con su línea antidemocrática. No puede sacar adelante una de las leyes más importantes de toda la legislatura ahora en agosto y presentarnos un borrador el 4 de agosto para que aleguemos antes del 28”.

“Lo que hay que hacer es pedirle al ministro que se reúna con las organizaciones agrarias y que se amplíe el plazo para presentar alegaciones. Para acometer con seriedad un proyecto de esta relevancia es necesario consensuar entre todos, en septiembre, el texto del borrador”, concluye Sánchez.

ARGUILÉ TEME "LO PEOR"

El consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, ha declarado al respecto que el borrador de la reforma de la Ley de Agricultura Básica y Desarrollo Rural, que recibió el pasado viernes, “hace presagiar lo peor” por el momento elegido para dar a conocer un documento de tanta trascendencia.

Arguilé ha anunciado que, en las próximas horas, comenzará a analizar el anteproyecto y sus posibles repercusiones para la Comunidad Autónoma. "Pensamos echarle un vistazo para ver de qué se trata porque, bueno, eso de enviar un borrador de una ley a mediados de agosto para que nosotros la evaluemos con el fuerte impacto que tiene una ley de estas características para las comunidades autónomas, que tenemos transferidas esas competencias hace tiempo, pues me hace presagiar lo peor, pero, bueno, no podemos decir nada hasta que no la examinemos de manera detenida para ver qué contenido tiene esta ley”, ha explicado Arguilé.