Zaragoza.- La empresa belga Electrabel ha celebrado este lunes el comienzo de las obras de la central energética que piensa construir en la localidad turolense de Castelnou con la simbólica puesta de la primera piedra. Esta central, la primera de ciclo combinado de Aragón, generará una energía de de 760 megavatios (MW) y supondrá una inversión de 320 millones de euros.
El consejero delegado de la compañía, líder de su sector en el BENELUX, Willy Bosmans, ha indicado en el acto que esta central alcanzará un rendimiento superior al de las centrales térmicas convencionales y además mantiene unos niveles de contaminación escasos: “La calidad de estos rendimientos y la utilización de gas natural permiten limitar las emisiones de dióxido de carbono y el óxido de nitrógeno. Además, estas centrales no emiten ni dióxido de azufre ni partículas”.
La puesta en marcha de esta central, prevista para 2005, supondrá además un importante apoyo a la economía de la zona y al panorama energético aragonés. El consejero delegado de Electrabel en España, Yves Jourdain, ha indicado que durante la construcción de la central se crearán 1.000 puestos de trabajo y que posteriormente tendrá una plantilla de alrededor de 40 personas. Por su parte, el alcalde de Castelnou, José Miguel Esteruelas, ha solicitado que “esta primera piedra no sea la última” y ha considerado que “la construcción de la central va a suponer todo un revulsivo para la zona”.
Con respecto a la aparición de esta central en el panorama energético aragonés, el titular del Departamento de Industria del Gobierno Autonómico, Arturo Aliaga, ha manifestado que en Aragón se genera una media anual de 13.000 gigavatios a la hora, de los cuales la mitad son exportados.
Aliaga también ha celebrado que la nueva central trabaje en un sistema de ciclos combinados. “Genera energía eléctrica usando como combustible el gas natural y minimiza el impacto medioambiental en comparación con otras tecnologías”. Según ha apuntado el consejero, esta central no utilizará el agua y, al ser la primera de estas características, ayudará al crecimiento de la cultura energética aragonesa.
La construcción de la central de Castelnou cuenta con la colaboración de Initec Energía, filial del grupo Dragados, y de la japonesa Mitsubishi, que proporcionará su tecnología. En el acto simbólico de esta mañana, los ejecutivos nipones han agasajado a las autoridades, entre las que también se encontraban el vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, el delegado del Gobierno en Aragón, Eduardo Ameijide y el embajador de Bélgica, Claude Misson, con un barril de sake. Para la tradicional ruptura del barril donde se encuentra la bebida los mandatarios han tenido que ponerse un kimono.