Más del 70% de las directivas aragonesas ven muy difícil el acceso de mujeres a altos cargos

Mujer
photo_camera El 64% cree que a las mujeres se les exige más para acceder a puestos de responsabilidad

El 73% de las directivas aragonesas consideran que las mujeres tienen más difícil acceder a un puesto de dirección que los hombres y confirman que el denominado “techo de cristal” sigue existiendo. Además, el 64% cree que a las mujeres se les exige más para acceder a puestos de responsabilidad y un 56,6%, que la brecha salarial es una realidad. Estas son algunas de las conclusiones de la investigación sobre los “Retos del liderazgo femenino: perspectiva de las directivas y empresas de Aragón”.

El estudio ha sido realizado la Cátedra de Desarrollo Directivo Femenino de la Universidad de Zaragoza, promovido por el departamento de Economía, Planificación y Empleo del Gobierno de Aragón. La consejera de Economía, Marta Gastón, junto con la investigadora encargada de realizar el trabajo, María Aguilar Morales, y la asociación Directivas de Aragón, han presentado este martes los resultados de este trabajo, para el que se ha encuestado a 189 mujeres directivas y a 160 empresas aragonesas.

DIFICULTADES PARA COMPATIBILIZAR LA VIDA LABORAL Y PERSONAL

De acuerdo con un 50,8% de las directivas consultadas, las dificultades mencionadas, junto con las complicaciones que supone conciliar un puesto directivo con la vida personal, podrían minimizarse si el marco regulador español impulsara la presencia de la mujer en la dirección. De hecho, valoran positivamente las mejoras de los permisos de maternidad y paternidad, ya que para un 50% de ellas, un puesto directivo implica estar disponible en todo momento y lugar, lo que complica compatibilizar la vida profesional con la vida personal si no existen ayudas y apoyo por parte de las instituciones, de las empresas y de los propios familiares.

La investigación concluye también que es necesario un cambio de cultura empresarial, de forma que las mujeres se sientan apoyadas por las organizaciones en las que trabajan para alcanzar los puestos directivos en las mismas condiciones que sus compañeros. Más de un 40% de las encuestadas consideran que no existe, en los equipos directivos, un verdadero compromiso para contar con mujeres. Una solución propuesta sería que las empresas adopten medidas que impulsen y atraigan a líderes femeninas, como los programas de capacitación de mujeres, que son considerados útiles por más de un 55% de las encuestadas.

PRINCIPALES BARRERAS

En cuanto a las principales barreras al liderazgo femenino en Aragón, un 69,8% de las encuestadas en el trabajo de investigación de la cátedra cree que las dificultades que conllevan conciliar la vida familiar y profesional pueden ser una barrera para las mujeres que quieren acceder a puestos directivos. El 67,2% está de acuerdo o muy de acuerdo en que la maternidad supone una barrera para las mujeres a la hora de acceder a esos cargos, y un 69,3% considera que la flexibilidad laboral en las empresas para compatibilizar ambos aspectos es escasa.

Destaca también entre los resultados del análisis que un 57,7% de las participantes considera, o ha considerado en algún momento, que acogerse a una medida de conciliación podría frenar su carrera directiva, y esta puede ser la razón por la que un número importante de ellas (40,2%) no se haya acogido en ningún momento a una medida de conciliación.

Otra de las principales barreras, según el 72% de las encuestadas, es que se sigue manteniendo una cultura organizacional masculinizada en muchas empresas y el 54% cree que los procesos de promoción y selección están masculinizados. Además, el 45% señala como barrera la escasez de redes de contacto y el 55% la carencia de referentes femeninos.

SITUACIÓN EN LAS EMPRESAS

Además de a mujeres directivas, para realizar esta investigación también se ha encuestado a 160 empresas aragonesas. De ellas, casi cuatro de cada cinco tienen menos de un 50% de mujeres en sus equipos directivos. Los departamentos con mayor porcentaje de mujeres responsables son el de recursos humanos (35%) y el de finanzas y contabilidad (35,6%), en los que las mujeres ocupan entre un 80% y un 100% del total de puestos. Al contrario, en el departamento en el que menos representación tienen las mujeres (entre un 0% y 20%) es el de tecnología, ligado a los estereotipos de género que asocian el sector STEM con lo masculino.

En relación a los beneficios del liderazgo femenino, el efecto que más han notado las empresas al incorporar a las mujeres a equipos directivos es un impacto positivo en los resultados organizativos (73,1%) y en los resultados económicos (48,8%). Asimismo, un número importante de empresas afirman que han conseguido un incremento en la competitividad (48,1%), un aumento de la creatividad y la innovación (57,5%) y un impacto positivo en el rendimiento comercial (43,8%).

Entre las medidas adoptadas por las empresas encuestadas, destacan los planes de igualdad (con los que cuentan el 76,3%) y mecanismos para garantizar la igualdad de oportunidades en los procesos de selección de personal (empleados por el 60,6%), sin embargo, tan sólo un 44,4% de ellas utiliza técnicas de selección neutras y que omitan la información personal. Y aunque sólo un 35% de las empresas desarrollan acciones que promuevan la presencia equilibrada en cargos directivos, un 85% de las compañías encuestadas sí adoptan medidas de flexibilidad laboral, como la jornada continua o determinar un horario flexible.

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