Aragón cuenta con un ecosistema empresarial sólido y diverso, con compañías que son “verdaderos referentes” en sus sectores a lo largo de todo el territorio”. Así lo ha asegurado este domingo la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, durante su visita a una de las empresas que es “el ejemplo de las oportunidades que tiene nuestra comunidad”: Viveros Verón en Calatayud.
La vicepresidenta ha recorrido sus instalaciones en compañía de la CEO y directora general, Chus Verón, y el director gerente de AREX, Javier Camo, Mar Vaquero ha querido poner en valor el papel del tejido empresarial aragonés, subrayando que “desde Calatayud al mundo, empresas como Viveros Verón demuestran que Aragón no solo compite a nivel nacional, sino también internacional”.
GENERAN EMPLEO Y OFRECEN OPORTUNIDADES
Mar Vaquero ha remarcado que este tipo de compañías “merecen el máximo reconocimiento por su contribución al desarrollo económico y social del territorio”, especialmente por su capacidad para “generar empleo y ofrecer oportunidades allí donde es más complicado hacerlo, como es el medio rural”.
La vicepresidenta ha insistido también en el valor estratégico del medio rural aragonés, asegurando que el Ejecutivo autonómico cree firmemente en sus posibilidades. “¿Quién dice que no pueden surgir aquí proyectos innovadores y competitivos? Viveros Verón es la prueba palpable de que el medio rural es un territorio de oportunidades y la evidencia de que desde aquí nacen iniciativas que trascienden fronteras y son reconocidas a nivel nacional e internacional”, ha afirmado.
Otro de los ejes de su intervención ha sido el talento aragonés, al que ha definido como “un elemento clave capaz de mover el mundo y de dar forma a proyectos de éxito”. En palabras de Vaquero, “ese talento se percibe en personas comprometidas, creativas y preparadas que construyen día a día la trayectoria de empresas ejemplares”. “Gracias a ellas hoy podemos conocer y visitar referentes empresariales como Viveros Verón”, ha añadido.
MÁS DE CIEN AÑOS DE TRABAJO
Por su parte, Chus Verón ha querido poner en relieve el papel de Viveros Verón en el territorio, y es que “llevamos más de cien años trabajando, desde Aragón y para el mundo, ya que estamos presentes en más de 20 países y siempre en nuestro trabajo nos acompaña la esencia de nuestra tierra”.
La CEO de esta empresa bilbilitana ha defendido con firmeza el papel del sector agroalimentario, subrayando que “soy una férrea defensora del agro, del valor que aporta a la sociedad y de su contribución al desarrollo del territorio”. En este sentido, ha insistido en la importancia de “aprender a comunicar desde el valor que aporta a todos los que nos alimentamos cada día, y no percibirlo únicamente desde la reivindicación o la queja”.
Asimismo, ha puesto el foco en el momento de cambio que vive el sector: “El agro está en plena transformación y tenemos que ayudar a muchos agricultores en este camino. Esa ayuda debe basarse en la transferencia de conocimiento, la formación y el acompañamiento”, ha concluido.
UNA APUESTA POR LA INNOVACIÓN RURAL
Durante el encuentro, Chus Verón ha presentado a la vicepresidenta la propuesta del Fruit Innovation Hub Verón, un ecosistema de innovación aplicada que nace con el objetivo de conectar al agricultor con la tecnología, el conocimiento y la formación práctica, situando al productor en el centro de toda la cadena de valor.
El proyecto, impulsado desde Aragón con vocación de impacto nacional e internacional, busca transformar la fruticultura en una actividad más rentable, sostenible y atractiva, a través de la validación de soluciones tecnológicas en condiciones reales de campo, la transferencia de conocimiento y la colaboración público-privada. El Fruit Innovation Hub Verón se concibe como un “laboratorio vivo” donde la innovación se prueba en el territorio y se traduce en valor económico, social y ambiental para el medio rural.
SOBRE VIVEROS VERÓN
Viveros Verón es una empresa global especializada en la producción de una amplia variedad de árboles frutales, con sede principal en Calatayud. Su actividad se centra en la producción y venta de árboles frutales, el asesoramiento técnico integral para proyectos agrícolas —desde la selección de variedades hasta la gestión del cultivo—, así como en el desarrollo de nuevas variedades y servicios de agroconsultoría a productores.
La compañía cuenta con una facturación anual superior a los 4 millones de euros y una plantilla de alrededor de 40 personas entre personal fijo y temporal en temporada alta. Dispone de más de 1.500 clientes en todo el mundo y exporta a 20 países. Entre sus reconocimientos destacan la Medalla al Mérito Agrario del Ministerio y el Premio Basilio Paraíso de la Cámara de Comercio.
