AGRICULTURA

Manifestación de los agricultores en Zaragoza: denuncian los daños provocados por la fauna salvaje

Según han denunciado más de 100.000 hectáreas de cultivo y numerosas explotaciones ganaderas y apícolas están siendo afectadas por animales como el jabalí, el ciervo, el lobo o el castor
manifestacion-agricultura
photo_camera Desarrollo de la manifestación. Foto: Liberto Iglesias

Un centenar de agricultores se han movilizado este viernes en Zaragoza para denunciar la situación “insostenible” que viven sus explotaciones por los daños provocados por la fauna salvaje. La protesta, convocada por las principales organizaciones agrarias (ARAGA, ASAJA, UAGA y UPA), Cooperativas Agroalimentarias, la Plataforma contra el lobo y el oso, y la Plataforma Aragonesa Independiente en Defensa de la Agricultura Sostenible (Paidas), ha partido junto a la sede del Gobierno de Aragón a mediodía y se a trasladado hasta la Delegación del Gobierno en la Plaza del Pilar.

A través de este acto conjunto, sobrellevando el fuerte calor y a golpe de camioneta y megáfono, se ha exigido por medio de un manifiesto al Gobierno de Aragón y al Ejecutivo central que sean “diligentes con la adopción de medidas” para el control poblacional de fauna silvestre y la compensación de las pérdidas económicas que provocan en el campo.

Según han denunciado y vienen alertado en las últimas semanas, más de 100.000 hectáreas de cultivo y numerosas explotaciones ganaderas y apícolas están siendo afectadas por animales como el jabalí, el ciervo, el lobo o el castor, provocando “pérdidas económicas superiores a los 45 millones de euros anuales”.

"Las personas que ejercemos profesionalmente la agricultura y la ganadería nos enfrentamos desde hace años a la pérdida de cultivos, a la destrucción de infraestructuras como tuberías de riego y vallados, y a la pérdida de cabezas de ganado”, han recalcado. “Mientras tanto, los responsables políticos de brazos cruzados”, han añadido.

Entre las principales reclamaciones, han pedido medidas urgentes y eficaces para evitar que la presión de la fauna silvestre convierta en inviables muchas explotaciones familiares, provocando así una pérdida de rentabilidad y contribuyendo al despoblamiento rural. “La fauna salvaje se ha convertido en un obstáculo real para continuar con los cultivos o el ganado”, han aseverado.

LOS DAÑOS… DEL CONEJO AL OSO

Durante este viernes se ha detallado, además, el alcance del problema con ejemplos por especie y territorio. Se ha mencionado el caso del conejo, que afecta a más de 50.000 hectáreas, especialmente en las comarcas zaragozanas de Monegros, Bajo Gállego, Ribera Alta, Central y Cariñena, así como en el Bajo Cinca oscense. En la viticultura y frutales, como en Valdejalón o Bajo Aragón, también están causando estragos.

Ciervos y corzos, por su parte, afectan gravemente a los cultivos en la Sierra de Albarracín, Campo de Cariñena y Calatayud, mientras que el jabalí ha incrementado su presencia por toda la Comunidad, dejando su huella especialmente en la Jacetania, Jiloca o Matarraña.

La lista incluye también especies protegidas. El lobo, presente desde 2017, ha sido señalado como “una amenaza muy seria” para los ganaderos de ovino, especialmente en las Altas Cinco Villas y la Jacetania y también en otros lugares como el Bajo Aragón. En cuanto al oso, el año pasado se confirmaron 35 ataques en los Valles de Hecho y Ansó. A esto se suma el castor, especie invasora, que ya afecta a los frutales en las riberas del Jalón y del Ebro, y el abejero Merops apiaster, conocido como abejarruco, que junto a la avispa velutina está afectando duramente a los apicultores aragoneses.

Marcha lenta por el campo aragonés. Foto: Liberto Iglesias
Marcha lenta por el campo aragonés. Foto: Liberto Iglesias

UN PROBLEMA ACUCIANTE

Los convocantes han recordado que si Aragón quiere conservar su agricultura y su modelo de vida rural, se necesitan respuestas inmediatas. “Si queremos que el sector agrario siga vertebrando el territorio, necesitamos explotaciones viables”, han concluido.

Mientras tanto, desde el Ejecutivo aragonés, el consejero de Agricultura, Javier Rincón, ya trasladó esta semana al Ministerio que dirige Luis Planas la necesidad de una estrategia nacional frente a este problema. Por parte de las organizaciones agrarias, han advertido que la movilización de este viernes no será la última si no hay una reacción proporcional por parte de las administraciones.