Los cacahuetes de la Expo quedan aparcados por sobrecostes en el proyecto

Las vencedoras del concurso de ideas fueron IDOM, conocida recientemente por diseñar la nueva Romareda, entre muchas otras obras, e Ingennus Urban Consulting
photo_camera Las vencedoras del concurso de ideas fueron IDOM, conocida recientemente por diseñar la nueva Romareda, entre muchas otras obras, e Ingennus Urban Consulting

Punto y final, de momento, a la conversión de los “cacahuetes” de la Expo en más de 500 viviendas de alquiler para jóvenes. El Consejo de Administración de Expo Zaragoza Empresarial ha aprobado este miércoles iniciar el procedimiento para resolver el contrato por incumplimiento culpable en el proyecto después de recibir un informe de los servicios jurídicos de la DGA, en el que alerta de sobreprecios en el diseño, que costarían más de 70 millones de euros cuando los pliegos del concurso de ideas ponían el tope en 55 millones.

Este iba a ser uno de los proyectos estrella dentro del programa de vivienda de Javier Lambán para la próxima legislatura. De hecho, lo anunció a bombo y platillo en el Debate sobre el Estado de la Comunidad de 2021 dentro de 15 pactos para el futuro de Aragón, y estaba previsto que al menos la mitad se licitaran justo antes de las elecciones, pero finalmente no fue así y se ha optado por descartarlo.

Posteriormente, en marzo de 2022 se dio el primer paso con la licitación del concurso para redactar el proyecto transformar estos espacios en desuso desde 2008 en pisos de alquiler para jóvenes. Las vencedoras fueron IDOM, conocida recientemente por diseñar la nueva Romareda, entre muchas otras obras, e Ingennus Urban Consulting, que ganaron al presentar una propuesta “muy valorada por su calidad, funcionalidad, estética y otras cualidades como la eficiencia energética o el número de viviendas”, explicó en su día la consejera de Economía y presidenta de Expo Zaragoza Empresarial, Marta Gastón.

La propuesta inicial recogía la construcción de 275 alojamientos en los edificios Ebro 3 y 4, e iba a ser adaptada para habilitar también como viviendas los edificios Ebro 2 y 5, de similares características al edificio Ebro 4. Proyectaba la construcción de dos nuevas plantas intermedias, situadas entre los forjados existentes en los edificios, que dividirán los ocho metros de altura actuales en dos alturas de cuatro metros. Ello posibilitaba la ubicación de 275 alojamientos (71 de dos dormitorios y 65 metros cuadrados, y 204 –el 74%- de un dormitorio y cerca de 42 metros).

Con el paso de los meses, el precio fue ascendiendo, teniendo también en cuenta que la guerra en Ucrania disparó los costes de las obras y las materias primeras. En octubre de 2021, el Gobierno de Aragón publicó el anuncio de información previa para la contratación de las obras, con un presupuesto de 66,77 millones de euros. Pero la concesión quedó desierta, por lo que el Ejecutivo optó por una gestión “100% pública”, planteando ya una inversión de 76,56 millones de euros, tal y como anunció el presidente de Aragón, Javier Lambán, anunció en el Pleno de las Cortes.

Ahora, el proyecto quedará guardado en un cajón y en manos del próximo Gobierno, que tendrá que decidir si sigue adelante con la iniciativa, empezar desde el principio, con un nuevo concurso de ideas, utilizar el diseño ya creado por IDOM e Ingennus, o aparcarlo definitivamente. No obstante, el (todavía) alcalde de Zaragoza y candidato del PP a la Presidencia de Aragón, Jorge Azcón, siempre se ha mostrado reacio a convertir estos edificios en viviendas, afirmando incluso que se trataba de “zona inundable”.