La nueva ley del Juego de Aragón, que está pendiente de aprobación definitiva en las Cortes, provocará el cierre del 30% de los salones de juego de la comunidad y al menos el 20% de los pequeños bares de barrio tendrán serias dificultades para seguir abiertos. Estas son las cifras que maneja la Asociación de Empresarios de Salones de Juego de Aragón (AESA), que agrupa 25 empresas titulares de más de 100 salones de juego y máquinas recreativas. Para mostrar su rechazo, este jueves se ha reunido con la Asociación de Chinos de Ultramar en Aragón, que agrupa a los propietarios de 1.300 establecimientos, para recoger firmas y sumar fuerzas.
Las pérdidas en el sector, según estas asociaciones, se deben a que el texto, que modifica la actual Ley 2/2000 del Juego de Aragón, plantea la aplicación del Registro de Juego de Prohibidos en Aragón (Rejup) en todos los bares y establecimientos hosteleros que dispongan de máquinas de juego. Así, los titulares y empleados tendrán que ser quienes realicen en todos los casos las comprobaciones previas para saber si una persona puede jugar o no.
Por tanto, cada vez que alguien quiera jugar en una máquina, tendrán que pedirle la documentación y chequear que la persona no se encuentra inscrita en el Rejup, introduciendo los datos en el equipo informático con conexión a internet que deberá estar dispuesto en el bar. Un procedimiento que denuncian desde la Asociación de Chinos de Ultramar, que inciden en el trastorno que estas comprobaciones supondrán para los trabajadores, que mientras realizan estas tareas no podrán atender a su clientela, a lo que se suma la dificultad con el idioma.
OTRAS MEDIDAS DE LA NUEVA LEY DEL JUEGO DE ARAGÓN
Otra de las medidas que recoge esta ley y una de las que más afectarán al sector, según el presidente de AESA, José Antonio Rubio, es la prohibición del uso de tarjetas de crédito en los salones de juego. “Un mayor uso del efectivo generará inseguridad para nuestros empleados. Este año llevamos 10 atracos en salones de juego y el año pasado en Cataluña murió una persona al ser atracada al salir de un salón. Por ello, no se puede fomentar el uso del efectivo bajo ningún concepto y solicitamos que se modifique ese apartado”, ha explicado Rubio.
La modificación de ley también recoge poner distancia de 500 metros entre un local de apuestas y un centro donde haya menores, así como instalar terminales de apuestas en establecimientos hosteleros. Además, se eliminarán los estímulos como luces y sonidos que puedan atraer al consumo cuando las máquinas no se estén usando. La nueva Ley del Juego está pendiente de aprobación definitiva en las Cortes de Aragón, tras la aprobación este lunes del informe de la Ponencia que estudia el proyecto.