La Cámara augura una desaceleración, pero mantiene un crecimiento del 1,5% en Aragón para 2024

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photo_camera La Cámara de Comercio de Zaragoza mantiene sus previsiones iniciales de crecimiento del PIB en Aragón, del 1,9% en 2023 y del 1,5% en 2024.

La Cámara de Comercio de Zaragoza mantiene sus previsiones iniciales de crecimiento del PIB en Aragón, del 1,9% en 2023 y del 1,5% en 2024, a pesar de augurar una desaceleración económica global como consecuencia de la dura política monetaria que ha establecido el Banco Central Europeo (BCE) y otros factores que afectarán a la inflación, como el conflicto entre Israel y Palestina. Así lo han indicado su director general, José Miguel Sánchez, y el catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza, Marcos Sanso, en la presentación del “Informe Económico de Aragón 2022”, editado por la Fundación Basilio Paraíso e Ibercaja.

Como ha indicado Sanso, el buen comportamiento de la inflación en Aragón durante este año, que en septiembre fue del 2,9% siendo la menor cifra de toda España, “ha permitido mantener el crecimiento del PIB y el empleo, lo que ha obligado a revisar al alza las previsiones que se habían realizado en enero”. Sin embargo, ha tenido el efecto contrario, ya que, “ha obligado a bajar las de 2024”. “El ajuste que está buscando el BCE se ha trasladado en el tiempo, lo que creíamos que sería este año será en el siguiente”, ha indicado el catedrático.

Un efecto de desaceleración económica que, según ha recalcado Sanso, podría notarse en este cuarto trimestre del año y prolongarse al primero de 2024. Por ello, algunas agencias de previsión como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) o BBVA “ya anticipan que en ese periodo pueda caer el PIB, con lo cual habría una recesión si se diera en los dos trimestres seguidos”.

UNA DESACELERACIÓN ECONÓMICA CON VISTAS A LA GUERRA ISRAEL-PALESTINA

Una situación que se vería agravada por la guerra Israel-Palestina, a la que se suma el conflicto Ucrania-Rusia. Como principal peligro, desde la organización apuntan hacia una subida del precio de combustible, gas, petróleo y materias primas, además de un decrecimiento de la política monetaria. “El problema en Oriente Medio dobla los riesgos. La afección puede ser importante en el gas, que ya tuvo una incidencia importante en las empresas aragonesas”, ha indicado el director general.

Sin embargo, se muestran optimistas al mantener las previsiones que realizaron inicialmente y descartan esa recesión. Una confianza que depositan en el “buen comportamiento de la economía aragonesa”. “El empleo en la comunidad es excepcional, y eso junto a la productividad y el sector exterior, nos están salvando de las crisis”, ha concluido Sánchez.