José Manuel Penella: "La diferencia entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor es de hasta el 700%"

El secretario general de la UAGA, José Manuel Penella, afirma que, a veces, el diferencial entre el precio que recibe el productor y lo que paga el consumidor por un alimento puede ser de entre el 500 y el 700%. Además, Penella reivindica ayudas para todas las explotaciones afectadas por la sequía, estén aseguradas o no.

Zaragoza.- La sequía ha echado a perder el 40% de la producción de cereales de invierno -en comparación con una cosecha media en Aragón- en la margen derecha del Ebro, principalmente, en la provincia de Teruel. En total son 10.000 explotaciones las que se han visto perjudicadas. La DGA valora las pérdidas en unos 40 millones de euros y va a poner una línea de ayudas de hasta 50 millones de euros a disposición de los agricultores afectados que posean un seguro agrario. Así lo anunció la Consejería de Desarrollo Rural y Sostenibilidad en la Mesa de Producciones Agrarias, más conocida como la “Mesa de la Sequía”, celebrada la última semana de junio.

El secretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) desde hace 17 años, José Manuel Penella, reivindica que “se ayude a todo el mundo” – y no solo a los que ya cuentan con un seguro-. Explica que solo el 70% de los afectados han asegurado sus explotaciones porque, “debido a los siniestros que ha habido durante los últimos cuatro años, el seguro sube mucho, cubre poco y dejan de hacerlo porque no lo consideran interesante”. Por eso, el secretario general de UAGA pide el compromiso, tanto de la Consejería como de los agricultores, para que las ayudas por la sequía lleguen a todos, al mismo tiempo que se logra incentivar la contratación de seguros agrarios para los próximo años.

En cuanto a la reciente aprobación de la Ley de Venta Directa por las Cortes de Aragón, Penella la valora “muy positivamente”. De hecho, este sindicato agrario puso gran empeño en la consecución de este objetivo. Y es que, el secretario general de UAGA lamenta que el diferencial entre el precio que recibe el productor y lo que paga el consumidor por un alimento puede ser, a veces, de entre el 500 y el 700%. Aunque esta Ley ya está aprobada, Penella recuerda que todavía falta desarrollar unos reglamentos acordes a cada producto.

Al margen de la mejora de los seguros agrarios, la reforma de la PAC y otros conflictos que acechan al sector, según José Manuel Penella, el principal reto de la agricultura y la ganadería es conseguir el relevo generacional, así como visibilizar el trabajo de la mujer en el campo. Ahí, dice Penella, está la clave de la lucha contra la despoblación y el futuro de la agricultura.

Pregunta.- ¿Qué acuerdos se han alcanzado en la Mesa de la Sequía?
Respuesta.- Hemos puesto en común los datos de seguimiento de producciones que nos preocupan. Hablar de medias en Aragón es complicado porque hay una parte de la Comunidad que tiene sequía y otra que no. En la margen izquierda del Ebro, es decir, en algunas comarcas de Zaragoza hacia el Pirineo, tienen un año normal en la cosecha de cereales de invierno, y en la margen derecha, buena parte de la provincia de Zaragoza y Teruel experimentan una grave sequía.

José Manuel Penella afirma que buena parte de la provincia de Zaragoza y Teruel experimentan una grave sequía
José Manuel Penella afirma que buena parte de la provincia de Zaragoza y Teruel experimentan una grave sequía

Esos son los datos que hemos puesto en común. También, los de la situación de la fruta, donde hay más producción que otros años. El calor que ha habido en mayo y a principios de junio ha solapado muchas campañas y muchas zonas productoras. Entonces, hay mucha oferta de fruta. Esto hace que el sector esté un poco preocupado por cómo sigue el verano.

En cuanto a medidas, hace pocas semanas, el Ministerio sacó un Decreto de Ley, contemplando una serie de ayudas a aquellas zonas de sequía meteorológica de toda España y de sequía hidrológica, que hace referencia a los bajos caudales de las cuencas hidrográficas. Se sacó el Decreto con el río Duero, el Segura y el Júcar, y, ante nuestra sorpresa, se dejó el Ebro, que posee parámetros, iguales que el Segura, en su margen derecha y en el eje.

A Aragón, la sequía hidrológica no le afecta a afluentes de la margen izquierda del Ebro. Entonces, una de las cosas que hay que solicitar es que en ese Decreto de Ley se incluya el Ebro de forma parcial: eje y margen derecha.

R.- Por su parte, el Gobierno de Aragón se ha comprometido a conceder una línea de ayudas de 50 millones de euros para los agricultores afectados por la sequía, que cuentan con un seguro. ¿Cómo lo valora?
P.- Los 50 millones de euros son, concretamente, para los intereses de préstamos blandos para aquellos que han sufrido sequía. Viene a complementar a las ayudas que sacó el Ministerio, en el Decreto de sequía meteorológica, para financiar los intereses del aval de la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (Saeca). Estas avalan el riesgo de los agricultores y ganaderos. Entonces, el Ministerio lo que subvenciona es el interés del aval.

El acuerdo que tiene la Consejería de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón, con esos 50 millones de euros, es al interés del préstamo. Tanto que se aproximen los intereses que haya con el aval a un interés cero o muy próximo al cero. Entonces el agricultor o ganadero que se suscriba y haya sufrido sequía se le puede ayudar en un préstamo sin intereses.

P.- Estamos hablando de que el 40% de la producción de cereal de invierno se ha perdido en la margen derecha del Ebro, ¿no es así?
R.- Efectivamente, prácticamente es el 40% lo que se ha echado a perder de lo que sería la media de producción de los últimos 15 años. Se están recolectando unas medias de entre 700 y 800 kilos, y hay parcelas en las que no se recolecta nada, o sea, cero cosecha.

Sólo las explotaciones aseguradas recibirán ayudas de la DGA para paliar los daños de la sequía
Sólo las explotaciones aseguradas recibirán ayudas de la DGA para paliar los daños de la sequía

P.- En total, serían alrededor de 10.000 explotaciones afectadas por la sequía…
R.- Sí, explotaciones de buena parte de la provincia de Zaragoza y el total de la provincia de Teruel, en especial, en la cuenca del Jiloca, la Hoya de Teruel, Albarracín… Todo el entorno de las Cuencas Mineras hacia arriba donde, de una forma coyuntural, tienen sequía todo este año, pero hay una zona que tiene una sequía reiterada de varios años, este es ya el cuarto año, y hay que aportar liquidez porque esas explotaciones se han quedado bajo mínimos.

P.- Ahora el problema viene porque hay gran parte de las explotaciones que no tienen un seguro agrario. ¿Qué porcentaje de aseguración hay en la zona?
R.- La verdad es que no hay una gran penetración del seguro, no hay un gran seguimiento. Se han dado los datos de Agroseguro, creo que existe un 70% de explotaciones aseguradas. El Gobierno de Aragón ha garantizado la ayuda al interés de los préstamos blandos a aquellos que tengan un seguro, cualquier tipo de seguro. Puede ser un agricultor que tenga el seguro en ganadería, puede ser cualquier línea de seguro.

Lo que quiere la Consejería es fomentar la política de seguros agrarios –en lo que también estamos de acuerdo-. Lo que pasa es que hay gente que no suscribe el seguro porque tiene una penalización si hay daño reiterado, entonces, el coste del seguro sube mucho y la indemnización lo que cubre es menor. Es como lo que llamamos, en un seguro que conocemos más, como el de los coches, el “bonus malus”: ante más siniestralidad es más caro el seguro y cubre menos.

Sin embargo, aquí creemos que no se puede aplicar esa penalización porque aquí hablamos de que no llueve. No es el que caso de un conductor que conduce mal o tiene muchos siniestros. En el caso del agricultor no es que lo haga mal, es que no llueve, son las sequías. Con lo cual no se pueden aplicar esas penalizaciones. Por lo tanto, el seguro tiene que mejorar. Si algún agricultor no lo ha hecho es porque, debido a los siniestros que ha habido durante los últimos cuatro años, el seguro le sube mucho, le cubre poco y deja de hacerlo porque no lo considera interesante.

P.- ¿Entonces las medidas que ha tomado la DGA, como la línea de ayudas por 50 millones de euros, son suficientes?
R.- Yo no sé si 50 millones son suficientes o no. Será mucho o poco en función de las necesidades que haya. Yo creo que eso puede ser variable, incluso, variable también aquellos que se queden fuera.

Creo que es negociable, creo que puede atender a todas las zonas y a todos los que lo necesiten o, por lo menos, eso tiene que ser. De una cantidad tienen que partir. Se tendrá que aprobar una modificación presupuestaria del Gobierno de Aragón. De entrada han dado esa cifra -yo no sé con qué cálculos, no sé si es suficiente o no- pero, en todo caso, si no llegara solicitaremos que llegue para todo el mundo que lo necesite.

P.- ¿Qué va a pasar con los agricultores que no han asegurado sus explotaciones?
R.- Ahí está la cuestión. Es una buena pregunta. Nosotros hemos dicho que habría que atender a todo el mundo. Claro que lo que quieren es fomentar el seguro porque si ayudas igual a quien tiene seguro y a quien no puede pensar: “¿Y para qué hago el seguro, si ocurre un siniestro me van a ayudar igual?”. Eso es cierto, pero también hay otras fórmulas. Uno no tiene seguro este año por una circunstancia porque no le convenía, pero puede adquirir compromisos de asegurar mientras dure el préstamo, es decir, tres años, cinco años. Decir, yo te voy a ayudar, pero tú me vas a asegurar las cosechas durante cinco años. También eso es una forma de ayudar a universalizar el seguro o de animar a que se haga.

Nosotros propondremos que se pueda ayudar a todo el mundo con compromisos también por las dos partes, tanto de la Consejería como por parte de los agricultores, para que suscriban el seguro, porque es una buena política. En España y en el Valle del Ebro, en concreto, tenemos siniestros, tenemos sequías y tenemos inundaciones en un mismo año, tenemos heladas, pedriscos, vientos huracanados, bajada de temperaturas, lluvias persistentes, tenemos de todo. Eso hace más necesario y relevante tener una política de seguros agrarios.

Anticipo de la PAC

R.- ¿Necesitan que se anticipe el pago de la PAC, como ha solicitado a la Unión Europea la ministra de Agricultura?
R.- La Política Agraria Común que perciben los agricultores y ganaderos tiene un calendario de pago, que Bruselas ha establecido del 1 de diciembre del año en curso hasta el 30 de junio del siguiente año. Para pagar la PAC, la Administración tiene que hacer unos controles para comprobar que todas las ayudas que solicitas –por los cultivos que plantas, las parcelas que requieres…- son correctas, que no engañas. Entonces, normalmente no se permite el pago hasta que todos esos controles administrativos y de campo están efectuados.

Según José Manuel Penella, el principal reto de la agricultura y la ganadería es conseguir el relevo generacional
Según José Manuel Penella, el principal reto de la agricultura y la ganadería es conseguir el relevo generacional

¿Qué ocurre en años como estos en los que hay siniestros? El Ministerio dice “vamos a hacer un adelanto de la PAC a octubre y pagamos el 70%, en lugar de esperar al período entre el 1 de diciembre y el 30 de junio, para aportar liquidez”. El año agrícola va de octubre a octubre, es cuando empiezan las siembras y cuando terminan. Eso es el año natural agrario. Por lo tanto, cuando se tienen necesidades es en la época de siembra.

Entonces, ese anticipo pedimos que se pueda hacer al máximo de explotaciones posibles, aunque no hayan terminado los controles de campo y administrativos. Reteniendo un 30% del pago final, creo que hay suficiente colchón para aquel que tenga anomalías, incidencias y sea objeto de sanción porque si alguno lo ha hecho muy mal, yo creo que se detectará antes. Por lo tanto, nos parece bien ese adelanto y que se haga a cuantos más mejor.

Ley de venta directa

P.- ¿Cómo valoran la aprobación de la Ley de la Venta Directa?
R.- La valoramos muy positivamente. Nosotros siempre hemos reivindicado esa Ley, que permiten las directivas europeas y las leyes estatales. Las directivas se tienen que trasponer al ordenamiento jurídico español. Entonces, hay algunos aspectos en la venta directa: venta de productos frescos, transformación en algunos productos… para lo que no sea necesario el registro sanitario, o sea, no tengamos que tener unas instalaciones potentes como si fuéramos a hacer una venta como un matadero, una gran distribución y demás.

Entonces, para inducir a la transformación, que es una de las necesidades que tenemos, pues se ayuda a productores primarios a que parte de sus productos los vendan o los transformen de forma directa para ayudar a la renta. Entonces eso lo permiten las directivas europeas y estaba por hacer.

La rentabilidad muchas veces se queda entre el diferencial del precio que se paga al agricultor o ganadero y lo que paga el consumidor por ese mismo producto. Hay un diferencial, a veces, del 500% del 700%, lo vemos en el Índice de Precios y Origen y Destino, que publicamos desde COAG mensualmente. Para evitar eso, una de las soluciones es que el productor te venda a ti, consumidor, sus tomates, y nos pongamos de acuerdo en el precio.

P.- ¿Cómo cree que va a recibir esta nueva posibilidad la sociedad aragonesa?
R.- Nosotros vamos a asesorar, a ayudar, a tutelar de alguna manera a los productores que quieran hacerlo. En el mercado agroecológico de Zaragoza o de Huesca, ya se está haciendo. Entonces, hay que trabajar el asesoramiento, sobre todo en aquellos productos frescos o frutas y hortalizas que se puedan embotar. Esta Ley da cobertura para hacerlo de una manera fácil, no con mucho coste, a mermeladas, tomate embotado, pimientos… pero también hay que acotar las cantidades porque si uno quiere hacer muchas cantidades, pues ya, como todo el mundo: industria de transformación. Aquí hablamos de dinamizar un poquito, pequeñas cantidades y pequeño recorrido. Con lo cual, hay que asesorar.

La Ley se ha aprobado ya, pero todavía hay que desarrollar los reglamentos. Esto es como: “Haga usted las leyes y déjeme hacer los reglamentos”. Ahí está el kit de la cuestión, en los reglamentos. Va a haber en cada producto una guía que diga cómo hago el paquete higiénico sanitario: cómo tengo que tener la instalación, cómo tengo que hacer las cosas para que sea una garantía del propio productor y del consumidor: “Yo estoy cumpliendo esto”. Esto en lo que nos hemos puesto de acuerdo con el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad y el Departamento de Sanidad, como tiene que ser.

P.- Sigue habiendo algunos productos que los consumidores no los vamos a poder comprar directamente al productor…
R.- Por ejemplo, el tema de las carnes. Hay que cumplir al directiva, hay que acudir a un matadero ya establecido. Luego sí que puedes hacer venta directa, después del despiece, pero siempre tienes que ir a un matadero. En el caso de conejos, liebres o una determinada cantidad de aves, lo puedes hacer en tu propia instalación con la información o la obligación que te marquen esas guías. En caso de cárnicos como corderos, terneros y demás tienes que ir a un matadero, cumpliendo igual que hasta ahora, pero una parte puedes hacerlo tú de venta directa, limitando la cantidad.

El reto del sector

P.- A día de hoy, ¿cuál es el principal reto al que se enfrenta el sector?
R.- Al relevo generacional. Nosotros estamos poniendo desde UAGA mucho énfasis a que la lucha contra la despoblación en el medio rural y la lucha para seguir con una agricultura viva con agricultores es con jóvenes, hombres y mujeres que se incorporen al sector. Ahí está el futuro y en eso nos va la vida a todos porque somos productores de alimentos.

Sobre todo hay que poner el acento en la mujer. El 26% de los titulares que reciben las ayudas de la PAC son hombres. El 22% son mujeres titulares de la explotación en Aragón y no tienen ninguna visibilidad, igual que siempre. La mujer en el medio rural, y en la agricultura y la ganadería han trabajado codo con codo como todos de la familia o más, pero ha sido invisible. Lo mismo pasa ahora. Por tanto, la mujer puede ser agricultora, agricultora, no solo titular. Puede trabajar en el empoderamiento, en la igualdad de oportunidades en la toma de decisiones. Ahí está la clave para la lucha contra la despoblación y que la agricultura tenga un futuro: jóvenes y mujeres.