JORGE ESCARIO

"Hemos reorientado el Inaem hacia la empresa, que es la que crea empleo"

Acercar la labor del Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) a las empresas para adecuar la formación a sus necesidades ha sido uno de los principales objetivos del nuevo equipo directivo del Inaem que encabeza Jorge Escario. La formación, en un momento de dificultad para el empleo, ha de ser la apuesta principal.

Zaragoza.- Superar el “abismo” que separaba al Instituto Aragonés de Empleo de las empresas ha sido uno de los principales objetivos de su director gerente, Jorge Escario.

Para ello, el Inaem ha creado el Espacio Empresa, recinto por el que, de manera física o virtual, han pasado más de 2.000 empresas para conocer la actividad del Inaem y para exponer sus necesidades.

El Inaem es el organismo encargado de impulsar las políticas activas de empleo. Entre ellas, además del apoyo a emprendedores, destaca la formación. Escario incide en la importancia de los idiomas en un momento en el que salir fuera de España a buscar trabajo parece la alternativa para muchos, sobre todo jóvenes.

Sobre las principales líneas de trabajo de este organismo en un momento en el que el desempleo es una de las principales preocupaciones, reflexiona el director gerente del Inaem, Jorge Escario, en esta entrevista para ARAGÓN PRESS.

Pregunta.- El Inaem ha presentado diversas líneas de trabajo hace unas fechas. ¿Puede detallarlas?
Respuesta.- Hemos presentado tres líneas diferentes. Una es el Plan de Emprendedores, en el que se apoya el trabajo a favor del emprendimiento y de empresas que son iniciativas locales emprendedoras. Además, hemos puesto en marcha el programa de contratación estable y de calidad para fomentar que las empresas lleven a cabo contratos indefinidos. No sólo para contratos nuevos sino también para todos aquellos que estaban en prácticas. También estamos subvencionando la contratación en prácticas para licenciados universitarios menores de 30 años sin experiencia laboral.

Ambos programas se complementan con el programa Arinser, vinculado a sectores en riesgo de exclusión. En Aragón hay once empresas de inserción laboral a las que subvencionamos cuando contratan a personas en riesgo de exclusión. Asimismo, también se les subvenciona cuanto un trabajador de una de estas empresas pasa a una empresa normalizada.

P.- Emprendedor es la palabra de moda, pero quizá no todo el mundo puede montar su propio negocio. ¿Qué pasa con esas personas que no encuentran trabajo por cuenta ajena y no puede montar su propia empresa?
R.- Todo este empuje hacia el emprendimiento puede generar un “efecto boomerang”. Muchos de los proyectos no superan el primer año de vida. Por ello, en el programa de apoyo a emprendedores no sólo financiamos la puesta en marcha de un negocio sino que haremos labores de acompañamiento. Subvencionaremos formación en actividad empresarial, gerencia, habilidades directivas… hasta el 75% o hasta 3.000 euros. Nos vemos en la obligación de que el emprendedor tenga la formación mínima para ello.

¿Qué puede hacer quién no quiera ser emprendedor? Lo que tiene que hacer es ir a una oficina del Inaem, hablar con un orientador laboral y ver qué debilidades tiene. Estamos haciendo cursos de redes sociales para la búsqueda de empleo. El 75% del paro juvenil busca empleo a través de este medio.

El director gerente del Inaem aboga por acercar el Instituto a las empresas
El director gerente del Inaem aboga por acercar el Instituto a las empresas

A partir de ahora saldrán las convocatorias de formación y ahora que es difícil encontrar empleo es el momento de formarse.

P.- ¿Qué demanda el mercado laboral?
R.- El empresario demanda mucha flexibilidad y adaptabilidad. Cada vez más se demandan personas con idiomas. Las empresas que resisten bien son las que están en procesos de internacionalización.

Creo que de la formación universitaria al mercado laboral hay un recorrido que se debe de llenar. Hay que apostar claramente por los idiomas. Hay personas muy formadas técnicamente que no podrán trabajar nunca por su carencia de conocimientos de idiomas. Sin idiomas no vamos a ningún sitio.

P.- ¿Con la situación de paro que hay, reducir la plantilla en casi cien orientadores perjudica la labor del Instituto?
R.- Hace mucho daño. El programa de orientadores estaba financiado con fondos del Estado. Cuando se produce el cambio de Gobierno y dada la situación económica, hay que hacer una serie de recortes y uno de ellos es dejar de financiar estos programas. Es una decisión del Gobierno de España, no del autonómico.

Nosotros no nos hemos quedado quietos. Lo que hemos hecho es acompañar ese proceso con una reestructuración del organismo. Hemos hecho dos planes de empleo: uno interno, por el que han pasado personas de direcciones provinciales, oficinas y gerencia a las oficinas; y otro externo, por el que hemos pedido funcionarios excedentarios de otros departamentos. En total se han incorporado un total de 75 personas.

Además se ha llevado a cabo un plan de ajuste de recursos materiales. Cerramos tres puntos de apoyo, dos centros de formación y estamos pasando las oficinas de empleo a las oficinas delegadas del Gobierno de Aragón. Así ahorramos medio millón de euros que nos siguen llegando y que podemos destinar a políticas activas de empleo.

P.- ¿Cómo está funcionando el sistema de agencias privadas de colocación y qué tasa de colocación manejan?
R.- La tasa de intermediación del Inaem es de un 4,2%, es muy baja, frente a la del casi un 18% de las agencias del colocación privadas. Pero esto se debe a una serie de razones. En primer lugar, es que en el Inaem hay personas inscritas que no están en disposición de trabajar, mientras que una persona que acude a una ETT lo hace porque quiere trabajar y sólo de lo que él dice que quiere trabajar. Por ello, su tasa de intermediación siempre será más alta que la nuestra.

Eso no quiere decir que no tengamos que mejorar, que sí que hay que hacerlo y lo hemos hecho girando nuestras políticas activas hacia la empresa, porque son ellas las que crean empleo.

Escario lamenta las altas tasas de paro juvenil
Escario lamenta las altas tasas de paro juvenil

La reforma laboral marca como novedad que los sistemas públicos podrán trabajar con agencias de colocación. A nivel nacional se están llevando a cabo programas piloto de colaboración en los que me gustaría que Aragón participe porque no podemos rechazar ninguna iniciativa que impulse la creación de empleo.

P.- Entonces la cuestión es homogeneizar criterios y maneras de actuar…
R.- Lo primero que tenemos que homogeneizar es nuestro propio mecanismo de actuación. Aquí tenemos un protocolo que tiene que ser respetado por todos. En las oficinas estamos el Inaem, responsable de políticas activas de empleo y el SEPE, que gestiona las políticas pasivas. Muchas veces, las incidencias del Inaem no llegan al SEPE o no las entiende y no son sancionadas. En cuanto a los diversos colectivos, todos están afectados por igual por la tasa de desempleo, aunque sí que es cierto que el paro juvenil rompe todas las estadísticas.

Yo dije que a quien rechace la tercera oferta de empleo se le debería retirar la prestación. De entonces a ahora hemos tenido conversaciones y se trabaja en el protocolo de seguimiento. Del mismo modo se debería trabajar con las agencias de colocación.

P.- ¿Al margen de la situación económica, qué problemas detectan a la hora de acceder a un empleo?
R.- Todos los estudios marcan que las posibilidades de obtener empleo están ligadas a la formación. A mayor formación, mayores posibilidades de encontrar empleo. Hay estudios que lo contrastan. El tema de los idiomas es un handicap muy importante y tiene un recorrido de mejora. Muchos jóvenes no pueden salir fuera, porque tienen un déficit idiomático importante.

P.- ¿ No es más preocupante el colectivo de personas de entre 40 y 50 años que están paradas y tendrán más dificultades para encontrar trabajo?
R.- Eso no es así. El gran problema está en el paro juvenil. En Aragón está en el 46%, en el conjunto del país supera el 50% y si vamos al tramo de entre 16 y 25 años, se dispara hasta más allá del 70%. No hay ningún otro colectivo que funcione igual.

En todos los programas hay cuatro colectivos esenciales: jóvenes, mujeres, desempleados de larga duración y discapacitados. Ahora se va a poner en marcha desde el Ministerio de Empleo un Plan de Garantía Juvenil, dotado con 3.500 millones de euros y, posteriormente, se atacará el problema del desempleo del colectivo de parados de mediana edad.

P.- Pese a todos los esfuerzos, el paro no deja de subir. ¿Qué está fallando?
R.- El cuarto trimestre de EPA nos ha dado una tasa de paro del 18,55%, menor que la del tercero. Somos la tercera comunidad con menos paro de España. Eso no quiere decir que esté contento, pero hay catorce comunidades peor que nosotros. Esa mejora en el cuarto trimestre puede venir motivada por el turismo de nieve y por la campaña navideña.

Si miramos el paro a corto plazo, nos equivocaremos siempre y no podremos solucionarlo de manera adecuada. ¿Qué está fallando? Simplemente, que no hay oferta. Y nosotros, desde el Inaem, no podemos cambiar eso. Podemos mejorar la empleabilidad de las personas y hacer programas de apoyo a las empresas, pero eso no es la única solución. Si no cambia el modelo económico, la situación no va a cambiar. Hay que hacer varias cosas. Entre ellas, la reforma laboral, que ha servido para flexibilizar el mercado laboral. Por otra parte, hay que esperar a concluir la reforma financiera para que pueda fluir de nuevo el crédito hacia las empresas. Todo esto unido a las políticas activas de empleo, hará que a final de año haya una etapa de relativa estabilización.

P.- ¿Tenemos que acostumbrarnos a vivir con la estacionalidad en el empleo?
R.- Sinceramente, no lo sé. Está claro que el tipo de empleo que se ofrece ahora para la gente más joven es muy temporal. Tenemos del orden de 140 ofertas, que en muchos casos no son las que querríamos ver, pero aun con todo, Aragón sólo decrece un 0,5%, lo que significa que hay empresas que están creando empleo.

Escario se muestra cauto ante el auge de la figura del emprendedor
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P.- ¿Qué ha cambiado en el Inaem desde su llegada?
R.- El principal cambio del Instituto ha sido, desde el inicio, la reorientación de las políticas activas de empleo hacia la empresa y hacia el empresario. Ahora no es que no se cuente con el trabajador, pero quien crea empleo es la empresa. La distancia entre el Inaem y la empresa era abismal. Las compañías no nos veían como proveedores de soluciones en recursos humanos, que es lo que queremos ser. Por ello, entendimos que lo primero que había que hacer era crear un espacio físico y virtual donde pudiéramos dar a las empresas los servicios que requieren. Han pasado más de 2.000 empresas por este espacio, lo que nos hace pensar que era necesario.

Contamos también con el Centro de Tecnologías Avanzadas (CTA) que es una referencia nacional en TIC, sonido y audiovisual. Allí tratamos que dar respuesta a la formación en nuevas tecnologías que demandan las empresas.

P.- ¿Qué mensaje lanzaría a la ciudadanía?
R.- Me gustaría lanzar un mensaje de esperanza, sin obviar la realidad crítica que atravesamos. Hay noticias buenas que no salen fuera. También quiero transmitir que la gente tenga confianza en el Inaem y en la Administración. Sé lo que se está haciendo y, por ello, pediría que se mire más a la Administración.