Zaragoza.- "La mayor virtud de las cajas de ahorro era la vertebración geográfica". De esta manera ha defendido el papel de estas entidades la directora general de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, Isabel Giménez Zuriaga. Lo ha hecho durante la primera edición en 2017 del Foro ADEA, organizado este jueves por la Asociación de Directivos y Ejecutivos de Aragón.
En este sentido, esta zaragozana, doctora en Economía Aplicada por la Universidad de Valencia, ha asegurado que otra de esas virtudes de las cajas era "ayudar a que no hubiera exclusión financiera", que la ha calificado como "un drama" y "una forma de pobreza". Así ha sostenido que "que haya pequeños pueblos sin cajeros es un problema".
A su vez, ha indicado que "las entidades de proximidad tienen su carta de naturaleza", sin embargo ha criticado "la poca sensibilidad por parte de Europa, por Bruselas y por Frankfurt, que abogan por el zapato único, por las entidades grandes y por la inspección a distancia y basada en ratios". Esta forma de proceder provoca, según Giménez Zuriaga, que se pierda información y la ha calificado como "un desatino".
De esta forma, se ha mostrado partidaria de que se busque una "dimensión adecuada" de las entidades y ha abogado por que "las fusiones están bien si tienen sentido, por aumentar tamaño o estigmatizar a la banca, no me parece bueno; y a golpe de decreto peor aún".
A pesar de eso, sí que ha reconocido que el número de entidades bancarias en Europa "se está reduciendo" y que en España "ahora hay una revisión del modelo de negocio y a lo mejor hay todavía más fusiones". También ha apostillado que la unión bancaria a nivel comunitario solo "culminará cuando haya fusiones transfronterizas de bancos, que todavía no las hemos visto".
"Bancos malos"
Por su parte, Giménez Zuriaga ha defendido el papel desarrollado por los "bancos malos", de los que ha apuntado que "ni son bancos, porque no tienen esa licencia; ni son malos, porque mejoran los procesos".
Así, en clave nacional y hablando de la Sareb, ha destacado que su problema ha estado en "el origen", ya que los activos que adquirió contaban con un "precio elevado" por lo que "la rentabilidad es difícil". Sí que ha asumido que en la actualidad los resultados son "mejores", pero ha criticado que la rendición de cuentas por parte de esta entidad ha llegado "tarde" y que es algo "que no se puede permitir una democracia".