"En época de crisis, todos tenemos que hacer sacrificios, también los bancos”
Zaragoza.- La falta de pedidos y, como consecuencia, el descenso de la producción es el principal problema que tienen las empresas aragonesas. Así lo ha afirmado el presidente de la Confederación de Empresarios de Aragón, Jesús Morte, quien ha confiado en que esta situación repunte en el 2010. Mientras tanto, ha señalado que iniciativas como la del plan Avalia ayudan a las empresas a afrontar una crisis, en las que todos, también los bancos, “tienen que hacer sacrificios”.
Pregunta.- El paro en Aragón ha aumentado casi un 9% en enero, ¿cómo valora este incremento?
Respuesta.- Es un mal dato y una mala noticia. Refleja la profundidad de la crisis en la que estamos inmersos, y en la que el dato más preocupante y dramático es, sin ninguna duda, la tasa de desempleo. Detrás de un expediente de regulación o del cierre de una empresa, hay personas, familias y un futuro.
En España, el paro está afectando con mayor virulencia. El desplome del sector de la construcción, que ha empleado a muchos trabajadores, ha colocado a España en la cabeza de la lista de países europeos con mayor tasa de desempleo.
P.- En Aragón, se han presentado ya más de 300 expedientes de regulación de empleo, lo que ha provocado que los trabajadores salgan más a menudo a la calle a protestar. ¿Cómo están viviendo los empresarios esta situación tan tensa?
R.- Con mucha preocupación, ya que detrás del paro, hay dramas personales y familiares. Pero no tenemos que olvidar que estas situaciones dolorosas también se dan cuando un empresario se ve obligado a cerrar su negocio, después de años de esfuerzos y actividad. Esto también repercute en el territorio, ya que la empresa crea riqueza y vertebra el territorio.
Hace poco, mandamos una encuesta a los empresarios aragoneses. Una de las respuestas que más nos impactó fue que el 70% de los encuestados estaban dispuestos a hacer los mayores sacrificios posibles para mantener a su plantilla porque, no nos engañemos, el trabajador es tan importante como el propio empresario. Tengo la esperanza de que si todos tiramos del carro en la misma dirección, saldremos de la crisis. En el segundo semestre del 2010, empezaremos a notar un estancamiento de la desaceleración e iremos para arriba.
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Morte afirma que, en esta época, todos tienen que hacer sacrificios |
P.- Los sindicatos han advertido de que hay algunos empresarios que están aprovechando la situación para reducir plantilla. ¿Es así?
R.- Yo no conozco a ninguno. La situación actual es mala para los trabajadores y también para las empresas que en algunas ocasiones se han visto obligadas a cerrar su empresa y a despedir empleados, después de muchos años de actividad. Entiendo que los sindicatos cumplen con su obligación que es defender el interés de los trabajadores pero con la misma libertad con la que ellos lo dicen, me gustaría que la posición de los empresarios también fuera entendida.
P.- También señalan que más grave que los expedientes de regulación de empleo son los goteos de despidos encubiertos o la no renovación de contratos, ¿tiene constancia de ello?
R.- El principal nivel de preocupación es la falta de pedidos, lo que significa que no hay posibilidad de continuar con la actividad y lo que provoca que los empleados no tengan trabajo. Ante esta situación, un empresario echa mano de lo que la Ley permite y actúa conforme a ella. Si la Ley lo permite está en todo su derecho. A mí me extrañaría mucho que un empresario hiciera aquello que la Ley no contempla.
P.- Las empresas se quejan de que no están recibiendo créditos. Hasta el ministro Miguel Sebastián ha afirmado que se le está acabando la paciencia. ¿Están recibiendo las empresas aragonesas las ayudas?
R.- Creo que el ministro se ha pasado dos pueblos. El siguiente paso a la frase de Sebastián es nacionalizar la banca y eso no puede ser. Es verdad que otras naciones más avanzadas lo han hecho, pero afortunadamente para nosotros el sistema financiero español se ha comportado con una ortodoxia buenísima.
A veces, no nos damos cuenta de que la crisis nos afecta a todos, incluido a los bancos. Hablamos de los bancos como si con ellos no fuera la crisis. No nos olvidemos que son empresas; que crean empleo y riqueza. Si el sector financiero está en crisis, en algo tendremos que notarlo los demás.
Las quejas de los empresarios y de la Administración Pública, siempre que se exprese de manera razonable, pueden dar como resultado un estudio más a fondo de cómo podemos hacer llegar el dinero a las pymes y a las familias. En una intervención desafortunada, el presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, decía que la economía general estaba destrozando el sistema financiero español, y yo me preguntó ¿los bancos no son economía general?, ¿no forman parte del sistema?
Un amigo me decía que una morosidad por encima del 5% ponía en peligro el sistema financiero. En esta época, todos tenemos que hacer sacrificios, si los trabajadores y las empresas lo están haciendo, los bancos también deberían. Sacrificio es lo que se hace por encima de la media.
P.- ¿Están llegando estas ayudas a las empresas aragonesas?
R.- Los bancos han sido cuidadosos y ahora deben examinar las solicitudes de crédito con mayor severidad. Ahora es el momento de que las Administraciones públicas pongan este intermedio de garantía que se necesita entre el banco y la empresa. Ha costado muchísimo ponerlo en marcha pero ahora ya ha cogido un ritmo que lo vamos a notar.
En una semana, hemos pasado de tres millones de euros a seis millones en créditos. Lo que pasa es que cuando hay tanta necesidad todo nos parece lejos y lento. Hasta que Avalia ha estructurado su fórmula y hasta que las cajas han puesto en marcha su propio sistema, ha costado tiempo pero medidas como éstas son las que van a colaborar a que los bancos pongan financiación encima de la mesa.
P.- Los responsables de Avalia han recordado que estas ayudas no son subvenciones directas y que no las van a conceder a aquellas que no presenten un plan de viabilidad serio.
R.- A mí me parece bien. ¿Por qué lo vamos a hacer al revés?, ¿vale todo ahora? Lo normal es que una entidad financiera como Avalia, que está bajo la tutela del Banco de España, actúe con moderación para que los fondos no se pierdan, porque, recordemos, que es dinero público.
Hay que ayudar a la empresa que quiera seguir trabajando; a la que cree empleo; a la que presente un proyecto viable y a la que sirva para desarrollar su territorio. Lo contrario me parecía incorrecto desde el punto de vista económico e inadmisible desde el punto de vista moral.
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Morte asegura que la actual situación es mala para todos |
P.- Otras organizaciones empresariales han pedido a Avalia que no aplique criterios demasiado rigurosos y que tenga en cuenta la situación económica actual a la hora de conceder créditos, ¿Está de acuerdo?
R.- Estoy de acuerdo en parte con este análisis. Entre hacerlo bien o hacerlo muy mal, hay un recorrido largísimo. En época de crisis, tenemos que conservar las directrices de fundamento, garantía y viabilidad, pero, debido al escenario actual, se debería aplicar criterios más laxos a la hora de que un préstamo se realice de forma distinta. Pero insisto de forma distinta porque no todo vale. En estos momentos, se presta con mayor responsabilidad porque se está garantizando con dinero público un proyecto empresarial.
P.- Avalia ha recibido menos solicitudes de empresas de las que se esperaba, ¿a qué se debe?, ¿a la falta de información?
R.- Sí. Creo que en este país, tenemos un defecto y es que de nuestras cabezas surgen ideas que pueden servir para que la Comunidad se desarrolle y, sin embargo, somos incapaces de transmitirlas. Tengo una carta del consejero Larraz dirigida a los empresarios diciendo a qué medidas se pueden acoger.
Algunos empresarios han considerado que estas ayudas eran subvenciones y eso no es así. Es un préstamo garantizado por la DGA y concedido a la empresa que tenga un programa viable. Ha habido una falta de información y la poca que se ha trasladado ha tenido una errónea interpretación y una mala recepción.
Los empresarios somos muy dados a decir, “si me ayudan y me lo dan, bien”. Y yo digo te ayudan pero no te lo dan; lo tienes que devolver. Lo que hay que hacer es trabajar, trabajar y trabajar.
Falta de pedidos
P.- La falta de pedidos es el principal problema de las empresas, ¿cuánto repuntará esta situación?
R.- En España no hemos hecho las cosas tan mal, es decir por nuestra actuación no hemos entrado en crisis. Desde que empezó el tema de las hipotecas subprime todo ha ido como un castillo de naipes, como consecuencia de la globalización.
Por esta misma razón, cuando se pongan en marchas las medidas que se han adoptado a nivel global y resulten efectivas, empezaremos a salir de esta situación. Notaremos los impulsos de los demás países. Sin embargo, en España hay un factor de la crisis que no diferencia del resto de países europeo, el desempleo.
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El presidente de la CREA, Jesús Morte |
P.- ¿Se van a quedar muchas empresas en el camino?
R.- Desgraciadamente creo que sí, pero ha pasado en todas las crisis. Las empresas que cierran no tienen oficina de empleo ni paro, pero, al igual que el resto de los trabajadores, sí viven, ante esta situación, dramas familiares. Conozco empresarios que han tenido que cerrar su empresa, en la que también trabajaban sus hijos. No quiero compararlo con el drama de los trabajadores pero también los empresarios tenemos nuestros corazones y sufrimos esta situación.
P.- Desde las organizaciones empresariales han afirmado que la internacionalización y la inversión en I+D+i son recetas para no sufrir tanto los efectos de la crisis, ¿cómo están las empresas aragonesas en estos dos aspectos?
R.- He llegado a la conclusión de que las empresas menos afectadas son las que tienen un alto componente de nivel añadido como CAF, que no ha notado la crisis, y que además está dando de alta a trabajadores porque tiene un alto valor añadido tecnológico y único. Las empresas que tienen que ver con la tecnología están al margen de la crisis.
Aramón es otro ejemplo de empresa a la que no le ha afectado la crisis. De hecho, está batiendo récord en un año de crisis. Es un proyecto magnífico para Aragón, que ya quisieran para sí muchas Comunidades, lo que pasa es que les falta nieve y monte y nosotros tenemos mucho de eso.
La logística en Aragón
P.- El desarrollo de la logística en Aragón, ¿va a ser una herramienta para afrontar la crisis y seguir atrayendo empresas?
R.- La apuesta por la logística tiene mucho que ver en el hecho de que la crisis haya llegado más tarde a Aragón. Hay que recordar que nuestra situación geográfica está a una distancia equilibrada de 30 millones de consumidores. La logística es un elemento vertebrador del territorio que necesita empresas aunque ahora están más cautas a la hora de abrir nuevas sedes. Pero que nos quiten lo bailado porque Plaza ya está y ya hay 5.000 empleos en esta plataforma. Confío en que este tipo de proyectos auspiciados por la iniciativa pública y privada, una fórmula ideal, nos permita salir más rápido de la crisis.
P.- El índice de confianza de los empresarios ha bajado notablemente, ¿Cómo están los ánimos?
R.- En relación a lo que estamos padeciendo ahora, mal, pero respecto al futuro, fenomenal. Es verdad que la mayoría ha perdido la confianza en la situación actual pero también es cierto que en sus planes futuros no entra la palabra depresión. Cuando les preguntas qué tal va te contestan que mal, pero si seguidamente les preguntas cómo lo ves, te dicen “creo que podremos salir”. Hacia el futuro, esperanza y hacia el presente complicación.