Enerth Investments conectará su planta en Caspe a la red nacional con un gaseoducto de 4.451 metros
El proyecto de planta de biometano que la empresa Enerth Investments prevé construir en Caspe contará con una infraestructura específica para transportar el gas renovable producido hasta la red nacional. Así lo recoge la declaración de inversión de interés autonómico (DIA) aprobada en Consejo de Gobierno hace un mes, dónde se detalla la construcción de un ramal de conexión de 4.451 metros hasta el gasoducto existente de Enagás.
Este ducto, cuyo coste ascenderá hasta los 865.508 euros, permitirá inyectar directamente el biometano generado en la planta a la red de transporte de gas, mediante una nueva posición equipada con estación de medida y regulación. Se trata de una de las infraestructuras clave del proyecto energético que la compañía prevé desarrollar en la localidad zaragozana, en el límite territorial con Teruel.
La planta tendrá capacidad para tratar 280.000 toneladas anuales de material orgánico biodegradable, principalmente residuos agroganaderos como purines, estiércoles o gallinaza. A partir de estos sustratos se producirán unos 13,3 millones de metros cúbicos de biometano al año, equivalentes a 129 gigavatios hora anuales de energía renovable, lo que permitiría cubrir el consumo aproximado de 14.700 hogares.
CASI 135.000 METROS CUADRADOS
El proyecto se desarrollará sobre una parcela de 134.355 metros cuadrados situada en el término municipal de la ciudad del Compromiso y supondrá una inversión cercana a 38,8 millones de euros. Según la documentación presentada por el promotor, la mayor parte del presupuesto se destinará a la planta de biometanización -unos 34 millones de euros-, mientras que el resto corresponde a infraestructuras auxiliares como el punto de conexión eléctrica, el ducto de exportación y la estación de inyección en la red gasista.
En cuanto al calendario previsto, la promotora estima iniciar las obras en el tercer cuatrimestre de 2027, con el objetivo de que la instalación entre en funcionamiento en 2028. Durante la fase de construcción se prevé la creación de unos 50 empleos directos y alrededor de un centenar de indirectos, mientras que la explotación de la planta generará 14 puestos de trabajo estables y una treintena de empleos indirectos vinculados principalmente a logística y transporte.
Además del gas renovable, el proceso generará subproductos como digestato sólido y líquido que podrán emplearse como fertilizantes agrícolas. Según la memoria del proyecto, cada año se evitará la aplicación directa al campo de 180.000 toneladas de purines y 90.000 toneladas de estiércoles, una cantidad que a lo largo de la vida útil de la planta -estimada entre 25 y 30 años- supondría gestionar entre 6,7 y 8,1 millones de toneladas de deyecciones ganaderas.
EL PROMOTOR
La promotora del proyecto es Enerth Investments SLU, una sociedad constituida en noviembre de 2022 y dedicada al desarrollo, financiación, construcción y operación de plantas de valorización de residuos y producción de biometano en la península ibérica. La compañía, anteriormente denominada Queimada Investments SL, pertenece íntegramente a Asif Holding Seed SL, sociedad integrada en el grupo Azora Capital, gestor de activos con más de 15.000 millones de euros bajo gestión. En Aragón también avanza en la tramitación para levantar un centro de datos tras una inversión cercana a los 1.100 millones de euros en Villanueva de Gállego.
Enerth impulsa actualmente alrededor de veinte proyectos de biometano en la península ibérica. En Aragón, además de la planta de Caspe, promueve instalaciones similares en los términos municipales de Azaila (Teruel) y Magallón (Zaragoza), ambos también declarados inversiones de interés autonómico.
Además, el proyecto no es el único vinculado al biogás o al biometano planteado en el término municipal de Caspe. En los últimos años también se ha promovido otra iniciativa impulsada por la compañía RIC Energy para construir una planta de biogás destinada al tratamiento de residuos orgánicos y agroganaderos.