Cinco empresas y paro un año después del cierre de Moulinex
Huesca.- Ha pasado un año desde que se cerrara para siempre uno de los capítulos más importantes de la historia industrial de Barbastro. Seb Ibérica, propietaria de la factoría Moulinex, decidía disolver su sede en Huesca, echando a la calle a 270 trabajadores, y cerrando una fábrica que producía pequeño electrodoméstico desde el año 76.
Un año más tarde, las naves industriales han vuelto a recuperar su actividad. Las instalaciones fueron vendidas a diferentes empresas, hasta convertirse en la sede de 5 compañías. Un secadero de jamones y embutidos, una empresa de puertas metálicas, otra de envase y pequeños cableados se encuentran entre ellas. Pero la primera actividad en asentarse ha sido la misma que se ha desarrollado desde siempre. Varias empresas altoaragonesas han ocupado en los últimos meses las naves dedicadas a la fabricación de motores, para, mediante subcontrata, seguir produciendo materiales para Moulinex.
Así, en Barbastro se ha seguido trabajando haciendo motores para la fábrica de Moulinex en Urnieta, incluso alguna partida de tostadores. Estas líneas, que actualmente dan empleo a unas 20 personas, todas ellas antiguos miembros de la industria pero con menores salarios, dejarán esta actividad en los próximos meses, ya que al parecer Seb Ibérica pretendería cerrar la planta de Urnieta.
Un cierre anunciado
Muchas han sido las voces que se alzaron en el momento del cierre de esta industria en Barbastro, no sólo porque suponía la pérdida de 270 puestos de trabajo, sino porque pareció desvelarse entonces una estrategia empresarial que ya hacía augurar la clausura de la fábrica desde años atrás.
La adquisición de Moulinex por SEB en el año 2001 hizo pensar en un cierre inmediato de fábricas, sobre todo fuera de Francia. A principios de enero de 2003 se aplicaba el primer expediente de regulación. Tras numerosas movilizaciones, entre las más abundantes de las que ha vivido la comarca, la plantilla de Moulinex Barbastro se reduce de 410 a 270 trabajadores. Muchos ya advirtieron entonces que todos iban a acabar en un cierre definitivo, y que ese primer despido era algo así como una primera fase.
Juan José Leache, presidente del comité de empresa durante los últimos años, destaca que “ha sido una estrategia para salvaguardar las fábricas de Francia y eso se ha demostrado con el cierre de una planta rentable como la de Barbastro, y poco después Barcelona y ahora parece que va a pasar lo mismo con Urnieta”.
Leache, que se ha convertido en el presidente de la Asociación de Antiguos Trabajadores de Moulinex, explica que en estos momentos, aproximadamente la mitad de la plantilla está todavía en el paro. “No tenemos cifras exactas, pero más o menos la mitad está sin trabajo, sobre todo mujeres” explica Leache.
Las bodegas del Somontano y el transporte para aquellos varones que se han sacado el carnet de conducir camiones han sido las salidas laborales mayoritarias, pero el problema queda para el empleo femenino. Juana Gavilán, una de las antiguas trabajadoras de Moulinex constata el malestar entre las mujeres. “La mayoría de las que buscamos un puesto es porque tenemos cargas familiares, que al mismo tiempo nos hacen pedir horarios para poder atenderlas” asegura Juana.
La antigua empleada comenta que es “muy difícil” encontrar un trabajo a “mujeres de más de 40 años, y a hombres de 50”. “Durante el último año no he sido capaz de encontrar un trabajo que no sea temporal ni precario, o con horarios que no son compatibles con el cuidado de mis hijos” explica. Juana pide más apoyo institucional. “No puede ser que salga una plaza de jardinero en el Ayuntamiento y que un antiguo trabajador de Moulinex no pueda presentarse por tener más de 50 años o que no tenga alguna ventaja sobre los demás para la recolocación”.
Analizando la situación de compañeras como ella, Juana Gavilán advierte “ahora todavía estamos bien porque tenemos el paro, pero la angustia de estar buscando un trabajo se convertirá luego en depresiones cuando no haya nada ni paro”.
Las instituciones
Al cerrarse la puerta de Moulinex, hace un año, todas las miradas se dirigieron hacia las instituciones y administraciones, pidiendo una solución. Desde el Gobierno de Aragón anunciaba la llegada de la empresa Poliamidas del Somontano, que iba a instalarse en parte de las naves de la multinacional y que iba a convertirse en 70 u 80 puestos de trabajo.
Esta compañía completa ahora su proceso de instalación, con la expectativa de entrar en funcionamiento a finales de agosto para comenzar a trabajar en septiembre u octubre con tres turnos de unas 28 personas. Los planes de esta industria química son ampliar producción y personal en dos años hasta la cifra de 70 empleos.
Además, se abrió en Barbastro poco después una oficina de Acción laboral, que se ha encargado de ayudar a los desempleados de Moulinex en la búsqueda de empleo, así como en la organización de cursos y cursillos dirigidos al mismo fin. Esta iniciativa ha sido valorada de diferente manera por los desempleados, ya que demandan formación “más práctica, como soldadura” y advierten que en la comarca del Somontano “no hay demasiadas ofertas que buscar”.
Asimismo, desde el Ayuntamiento de Barbastro se acaba de contrata recientemente a un agente de Desarrollo Local, figura que dirigirá una oficina para ayudar a estas personas y buscar proyectos en los que pudieran englobarse las iniciativas de los antiguos trabajadores, en muchos casos, gracias al autoempleo con nuevas empresas. Se ha anunciado también la instalación de una industria de jabones y cosméticos con dos o tres decenas de empleados, aunque su apertura podría retrasarse hasta 2007.
Un año más tarde todavía colean incluso los recursos legales. El sindicato UGT interpuso una demanda a la multinacional Seb ibérica, al considerar que los despedidos en el primer expediente de regulación percibieron una menor indemnización que quienes perdieron su puesto de trabajo en 2004. Finalmente, se ha conseguido llegar a un acuerdo por el que los 140 empleados despedidos percibirán 45 días de indemnización por año trabajado, en lugar de los 37 que percibieron en su momento.
También se anuncia el comienzo de las acciones de la recientemente constituida Asociación de Antiguos Trabajadores, que a la vuelta del verano comenzará su trabajo con un estudio en profundidad de la situación en la que se encuentran todos los antiguos asalariados de Moulinex.