El transporte lamenta que la bonificación del combustible no figure entre las medidas del Ejecutivo

A partir de próximo 1 de enero los transportistas ya no recibirán la bonificación de cinco céntimos por litro de gasóleo. Actualmente, el precio del gasóleo está 20 céntimos más caro que en diciembre de 2021, antes de la guerra de Ucrania, por lo Tradime no comparte esta decisión.
Camiones circulando. Bonificación combustible
photo_camera A partir de próximo 1 de enero, el Gobierno suprime la bonificación al gasóleo para transportistas

A partir de próximo 1 de enero los transportistas ya no recibirán la bonificación de cinco céntimos por litro de gasóleo, tal y como ha sucedido durante el último trimestre del año. El pasado miércoles, el Ejecutivo enumeró las medidas que se prorrogarán para paliar los efectos de la inflación y proteger a los colectivos más vulnerables, pero entre ellas no mencionó la bonificación al gasóleo para transportistas.

Actualmente, el precio del gasóleo está 20 céntimos más caro que en diciembre de 2021, antes de la guerra de Ucrania, por lo que la Asociación Empresarial de Transportes Discrecionales de Mercancías de Aragón (Tradime) no comparte esta decisión.

Su presidente, José Antonio Moliner, señala que "la valoración que hacemos con el anuncio del Gobierno es muy negativa porque creemos que esas compensaciones por la cantidad de impuestos que pagamos por cada litro de gasóleo son muy necesarias". Hay que recordar, señala Moliner, que "casi el 50% del importe que pagamos son impuestos; esto, en nuestra contabilidad, al precio que está ahora, es muy negativo".

LA ACTUAL COYUNTURA ECONÓMICA AHOGA A AUTÓNOMOS Y PEQUEÑOS TRANSPORTISTAS

Esta medida se adoptó para hacer frente a la crisis energética y la subida de los precios, pero “consideramos que la actual coyuntura económica continúa ahogando a autónomos y pequeños transportistas", subraya el presidente de Tradime. Con todo ello, "tendremos que repercutir nuestros costos en las facturaciones, por lo que tristemente seguirá subiendo el IPC, muy a pesar nuestro, pero es la única manera de sobrevivir", explica.

José Antonio Moliner también subraya que "es un impuesto porcentual, cuanto más sube el gasóleo, más dinero ingresa el Estado por lo que creemos que esa compensación tendría que revertir en el transporte, porque al fin y al cabo somos un servicio público y necesario". Además, lamenta que no haya una especial dedicación al transporte por parte del Gobierno "porque esto desemboca en la situación en la que nos encontramos, en la que hay mucha competencia desleal con cooperativas de falsos transportistas y un total descontrol de los transportistas que vienen de la Europa del Este".

En el aire están también otras de las demandas que viene reclamando el sector como son el reconocimiento de las enfermedades profesionales, una mejora de las áreas de servicio o la jubilación anticipada con coeficientes bonificadores; unas demandas a las que "podrían dedicar parte de los impuestos que pagamos", finaliza Moliner.